¿TI(n)C-TOC-CHOC?

“No consigo pensar en otra cosa. Estoy obsesionado. ¿Tendré un TOC?  T.O.C.: Trastorno Obsesivo Compulsivo. Ya lo miraré, he oído campanas pero no sé muy bien que es eso. Obsesionado, seguro. Y compulsivo también. Quizá maníaco. Adicto. O  vicio puro y duro, que estoy todo el dia con lo mismo, que no es normal. Podría hacer una entrada sobre esto… sí…:  ‘¿Tengo un TOC?’. Y una música obsesiva. El bolero de Ravel, o mejor el de Shostakovich..o algo de Ligeti. Ahora que caigo, hay un disco de piano, no recuerdo de quien, que se llama TIC-TOC o algo así. Mira…está bien… y… toma!, en catalán:  ¿TINC un TOC? , y le pongo la n minúscula entre paréntesis, y ya está. Ahora a ver si hay suerte y en el disco hay algo obsesivo, y si no, siempre puedo decir que esa vez no sonó la flauta… vaya, me he olvidado de pedir parada y el autobús se la ha saltado…”

Temo estar mal de la azotea dándole vueltas todo el día al blog, y ya estoy pensando en hacer una entrada para comentarlo y en la música que voy a poner. Pero esto no es un TOC. Lo he consultado y no coincide ni un síntoma, ni siquiera las obsesiones que incluye su nombre, que son de otro tipo, como las higiénicas del personaje que Jack Nicholson interpreta en Mejor imposible.

Algo maníaco, es ya mucho más probable. Me pasé ocho delirantes días colgado del ordenador sin atender otra cosa que no fueran mis obligaciones y necesidades ineludibles, no siempre bien cumplidas ni satisfechas, y a lo largo de los que, estando solo, cada vez se me fue haciendo más imposible pensar en algo distinto al jaleo de los regalitos de Reyes, porque mi imaginación tiene muy poco de espontánea. (Pulsando la foto con el ratón se puede observar otra estampa de la vida cotidiana en tales circunstancias, pero, lo advierto, es X)

El disco resultó ser tic toc choc, uno de Alexandre Tharaud dedicado a Couperin y, como tantas veces sucede, la casualidad hizo que tuviera varias piezas que podrían considerarse obsesionantes, incluida la que le da el título. Pero ya sería machacar demasiado al lector al que aun le interesen mis penas, y de ese álbum he escogido para acompañarlas la única obra que no es de Couperin, La Pothouin de Jacques Duphly, una pieza muy agradable cuyo título es el apellido de una familia de ilustres abogados Parisinos.

– Voy retornando a la normalidad. Claro que mi normalidad tampoco es tan normal, porque el asunto ya venía de antes, pero el diván, si acaso, lo dejaremos para otro día.

– Cuando me concentro (y lo hago con facilidad) no me entero de nada. El perfeccionismo, que desde luego no tiene nada que ver con la perfección, me mata. Y los plazos fijos me dan la puntilla.

–  Por lo que he oído y leído, debo ser un hipomaníaco, es decir que tengo cierta tendencia a encenderme pero sólo me chamusco un poquito. Esto debía ser un brote que al parecer ya se me va pasando. Espero que para los demás sólo haya sido un espectáculo de fuegos artificiales, y pido disculpas por si a alguien se le ha metido algo de ceniza en un ojo.

–  Suerte del trabajo. No solamente vertebra el día, sino que a veces también sirve para despejarse y evitar los excesos a los que algunos nos entregaríamos si faltase. El trabajo es como la verdura, que a veces no gusta mucho (y si no es de calidad es asquerosa) pero es sana, y en gran parte lo es precisamente porque evita que nos atraquemos de otras cosas más ricas de las que no conviene abusar. (Vaya cosas que se le ocurren a uno cuando está convaleciente de un ataque…)

– Me propongo no separarme nunca de un lápiz y un papel. Así, si me viene alguna idea podré al menos dejarla aparcada, sin que me maree el temor a olvidarla. Por tres veces seguidas salgo de casa descuidándolos porque estaba distraído pensando en el blog.

– Desde luego, pienso seguir sin móvil-agenda-internet, que ya sería el remate.

– Cambio de fórmula: Me había propuesto no hacer más de dos o tres entradas por semana. Ahora decido ayunar al menos 24 horas tras acabar una antes de empezar a preparar la siguiente, que puede parecer más pero es menos.

– Estos días voy a ponerme a reducir la larga lista de deberes que se me han acumulado: Grifos que gotean, permiso de conducir a punto de caducar, papeles para un viaje ya muy próximo… Tengo bastantes reservas en el congelador, de modo que aunque aparezca alguna cosa, no quiere decir forzosamente que mis propósitos estén durando como los del Año Nuevo.

– Si finalmente necesito ir al psiquiatra, tendré que escogerlo cuidadosamente.

Y ahora que ya he acabado los ejercicios espirituales, este es Le tic-toc-choc ou les maillotins de Couperin, una pieza que  Alexandre Tharaud califica de “truculenta”. He leido que los “maillotins” fueron unos franceses que en la Edad Media organizaron una revuelta usando “maillots”, mazos de hierro. Por eso el tic-toc acaba en choc.  Espero que no suceda lo mismo con lo mio.


Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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12 respuestas a ¿TI(n)C-TOC-CHOC?

  1. maac dijo:

    Truculento, ta. (Del lat. truculentus). 1. adj. Que sobrecoge o asusta por su morbosidad, exagerada crueldad o dramatismo.

    Supongo que será para el intérprete, yo no encuentro la truculencia, aunque ¡cómo la voy a encontrar con el brote primaveral que estamos sufriendo!, y ojalá sea por mucho tiempo. Lo que si es truculento es “Los asesinatos de la calle Morgue”, algún día contaré lo que me pasó antes de ayer con este célebre cuento.

    • José Luis dijo:

      Lo del brote primaveral podría explicar que estés eufórico, no sé, pero tienes toda la razón en que no se le ve la truculencia por ninguna parte. Quizá es que el pianista está influido por la letra, y cree que están dando martillazos en zonas sensibles, lo cual sí podría llegar a ser truculento.

      Esperaremos ansiosos a que llegue el día, porque se dispara la imaginación, y no sabe uno en que truculento jaleo te pudiste meter con un libro de asesinatos.

  2. kalamar dijo:

    Nada, JL, lo tienes más que superado, por el tono de las músicas, del escrito, del video. Perfecta autoterapia y disciplina. No sé a tí, pero creo que a todos nos obsesiona todo, no sólo los blogs. Si tienen algo de positivo es que dejas de pensar en el trabajo durante un buen rato y va la mar de bien. Y si eres perfeccionista, pues mejor para los que te leemos, no? Pocos meses de blog y ya tienes la experiencia de un veterano!

    • José Luis dijo:

      Animoso y reconfortante comentario, pero creo que me has leido en diagonal 🙂 y no te critico, primero porque tienes bula, y segundo porque otra de las razones para limitar la producción es precisamente no abusar de la cortesía de los amigos. Pero en fin, debo puntualizar:

      – El problema no es cuando el blog te ayuda a dejar de pensar en el trabajo, sino cuando sientes que el trabajo te impide dedicarte al blog

      – El perfeccionismo no genera perfección sino churros: Más o menos perfectos, pero churros. El arte y la emoción creo que vienen más de la espontaneidad y la verdad, al menos en este nuevo mundo de los blogueros. Por eso me gusta tu observatorio.

    • José Luis dijo:

      Castigo divino: Por primera vez, el blog me sirve como tú dices para tratar de olvidarme de un problema del trabajo que no me puedo quitar de la cabeza.

  3. miquelgascon dijo:

    No se si es que m’agraden molt els cargols….. però jo soc una mica així. Tinc el BLOC de Voltar i Voltar… diríem que parede’t….soc un cargol…. escric poc a poc… i buff … es que existeixen TANTES COSES i ACTIVITATS que fer fora del ordinador !!!

    Tinc que prendre exemple teu. que no pares mai. Tens una capacitat increïble, per escriure el que s’et passa per el cap…com aquest magnific ¿TI(n)C-TOC-CHOC?.

    ah… i et demanaré un favor…. et demano que m’enviis el cargol que publiques avui …faig col.leció i l’afeixiré al munt de cargols que ja tinc.

    Be… ara em poso i publico un nou post.

    • José Luis dijo:

      Capacitat increible vol dir que en lloc de cap tinc un mini-pimer, pero be. No prenguis exemple, que ja veus que ja quasi atropellas a algú.

      (Te la pots descarregar d’aquí mateix; es el tamany mes gran)

  4. Angels dijo:

    No sé muy bien de que va el tema , pero yo me tiro a la piscina; por favor no menciones lo del TOC,que es un tema muy serio,yo no lo tengo, pero tengo un familiar muy próximo que si y te aseguro que los enfermos lo pasan muy mal (todo es un problema y todo es negativo). Y los familiares que estamos cerca ,nos hemos ,no diré endurecer sino ponernos un chubasquero que no nos afecte.Y este familiar que menciono desde hace 14 años va cada mes al psiquiatra y al psicólogo y yo no veo mejora (está visto que es crónico) La unica solución es ir p’alante y procurar no pensar
    en este tema .Hoy me he puesto muy seria pero es que el tema me toca de cerca.Un abrazo muy fuerte y a seguir con todo lo bueno de la vida.

    • José Luis dijo:

      Claro que debe ser serio, Angels, pero yo no me he burlado del asunto para nada, ni con intención ni con palabras. He repetido lo que me pasó por la cabeza, y he jugado con el título de un disco. Y también hablo de manias y de maníacos, y desde luego que no bromeo con esas graves y dolorosas enfermedades. En cualquier caso, entiendo que te sea tan doloroso y discúlpame si te ha parecido una frivolidad. Seguiremos con todo lo bueno de la vida, que a pesar de todo, no es poco.

  5. Angels dijo:

    No te preocupes ya sé que quizás porque no lo has visto de cerca,no le has dado mayor importancia en cualquier caso ,yo debo ser de “hormigón” y vivo e intento ser lo más feliz que pueda y divertirme lo más posible y no pensar en los malos tragos con que te encuentras y tu blog es muy reconfortante y tu tambien.No hablemos de cosas desagradables y pensar en cosas bellas.Por cierto fui a ver Agost y no me acabó de gustar tambien influyó que ,el ascensor estaba estropeado y el servicio del bar era de pena y bueno Lizarán y Banacolocha estupendos ,los demás medianos y la Vilarasau insoportable.Hoy tengo el dia no dejo títere con cabeza ,Un fuerte abrazo y hasta pronto.

    • José Luis dijo:

      Vaya repaso! 🙂 En lo que parece que hay más acuerdo es en que no sólo Lizarán sino también Banacolocha son de otra liga. 😉
      Un fuerte abrazo, y pásate mañana, que verás que yo también ando descabezando títeres.

  6. José Luis dijo:

    Releo la página desde la piel (o los zapatos) de Angels, y como tantas veces sucede, pese a no haber tenido la menor intención de bromear con esa enfermedad, comprendo que el mismo juego de palabras pueda doler a quien le supone un drama dificil de sobrellevar.

    Angels, de nuevo disculpas, y aunque lo más probable es que vuelva a equivocarme en muchas cosas, tu comentario me ha servido para ver que debo ir con cuidado con estas. Nadie nace enseñado… 😉

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