Shostakovich – Concierto para Violin Nº 1: La música difícil y el directo

“Difícil” es un término relativo y cada cual sabrá donde tiene el listón, pero es evidente que entre La tabernera del Puerto y Lulú hay una cierta distancia, como la hay, aunque menor, entre el Concierto para violín de Tchaikovsky, pongamos por ejemplo,  y el Nº 1 de Shostakovich que el pasado jueves nos ofrecieron en L’Auditori Sergei Khachatryan y la Philarmonia Orchestra dirigida por Dmitri Kitajenko.

Shostakovich y este Concierto para violín Nº 1 en concreto, están para mí en una zona de dificultad intermedia. Su primer movimiento me recuerda mucho en algunos momentos al de Berg y el segundo  a Stravinsky, pero es del tercero del que me quiero valer para argumentar la obviedad que quiero exponer. Escuchemos un fragmento del Passacaglia al mismo Sergei Khachatryan, aquí con la Orchestre National de France y Kurt Masur.

Sigue el sólo de violín cuatro minutos más, acelerando y tornándose progresivamente más agresivo hasta enlazar con la orquesta en el vibrante movimiento final. El caso es que había oído dos o tres veces este concierto, y la inmensa belleza del  pasaje que he seleccionado no me había llamado siquiera la atención. Khachatryan es un violinista fuera de serie, al que ya había visto tocar el concierto de Beethoven y hoy me ratifico en la sensación que me causó entonces y comenté aquí: Debió nacer con un violín prolongando su brazo izquierdo. Pero la grabación que había oído era también la suya,  y aunque ahora la compañía era otra, no creo que la responsable del cambio fuese la Philharmonia Orchestra, por más que en la segunda parte sonase soberbiamente con la Manfred.  Y no lo sé a ciencia cierta, porque en la primera parte ni me enteré de su existencia, fascinado por un violin que cantaba.

Lo estoy oyendo ahora y debo dejar de escribir para escucharlo. Y ahí radica sin duda la gran diferencia: Cada vez oigo más música y cada vez la escucho menos, o no con toda la atención, casi siempre haciendo otras cosas, casi siempre tecleando en el ordenador. Cuando es una pieza fácil, cantable, conocida, se puede simultanear y compartir la atención sin dejar de disfrutarla, pero lo que no es sólo una melodía  sencilla, reiterada o ya memorizada exige la concentración que el directo casi impone. Con muy pocas excepciones, no ha habido obra “difícil” que no me haya sorprendido muy positivamente al escucharla en vivo.

Claro que hay más elementos que influyen, y mucho, como la vista, la fugacidad y la verdad del directo, y desde luego el sonido, que si siempre es importante, lo es más aún cuando la melodía es sacrificada o pasa a un segundo plano como sucede tan a menudo con la música contemporánea. Pero la exclusividad de atención que a menudo se le niega a la música oída en casa es también determinante.

Conclusión: Cuanto más difícil parezca una pieza, mejores deben ser las condiciones en que se escuche. Para este viaje no hacían falta alforjas, ya lo sé,  pero a mí me ha valido para empezar a pensar en insonorizar una habitación y hacerme con un equipo algo bueno (*). Y cuando me apetezca, me pongo traje, me encierro y encima puedo tomar una copa a precio razonable. Y me libro de las toses, que, por cierto, las de este último concierto me han sugerido un teorema que dejaré para otro día.

Aquí está el concierto completo en cuatro pistas para oir y descargar si se desea. Una vez arrancada la primera, si se marca la casilla Auto-play next file se oirán seguidas, y si se quiere saltar a la siguiente, arriba a la izquierda hay un botón a ese efecto: Next File. Mejorando el servicio… :mrgreen:

_______________________________________________________________

(*) Visto lo que ha evolucionado la tecnología y lo bien que suenan equipos de música muy pequeñitos, entré hace no mucho a preguntar en Monleón, convencido de que, hoy día, con no demasiados eurillos podía sustituir el mío por algo ya más serio. Por la pinta, ya debieron deducir que yo no era Don Millonetis, porque me trataron con una indisimulada displicencia: Podemos empezar a hablar a partir de 5000 €. No hablamos. Pero si llego a la jubilación (que la cosa se está poniendo como la tortuga y Aquiles, pero al revés) igual pido una hipoteca con cargo a la descendencia y me doy un penúltimo capricho: Algo así…

…o así…

..porque con esto otro…

…no sé si podría concentrarme mucho.

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
Esta entrada fue publicada en Clásica, Música, Primera mitad del Siglo XX y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

12 respuestas a Shostakovich – Concierto para Violin Nº 1: La música difícil y el directo

  1. allau dijo:

    Hablar de música difícil para referirte a este bellezón de melodía es casi un insulto.

    Lo de la tortuga, Aquiles y la jubilación me hubiese hecho reir, si no fuese porque me toca tan de cerca. Bueno, me ha hecho reir de todos modos, que ni yo me tomo en serio.

    • José Luis dijo:

      No sé si insulto es la palabra más adecuada, pero tienes razón. Insulto a la razón, puede que sí. Me refería al concierto y a la obra de Shostakovich en conjunto, que ambos tienen cosas por encima y por debajo de mi listón. El primer movimiento, que me gusta muchísimo, no es tan facil, y los cuartetos ya no digamos, aunque en ese terreno mis dificultades empiezan en cuanto paso de Haydn. Esa maravilla la he usado más como ejemplo de lo que uno (yo) puede llegar a perderse cuando en vez de escuchar música la pone de fondo.

      Reir por no llorar, claro. O como leí a no se quien, catastrofista pero no pesimista. O intentándolo.

  2. kalamar dijo:

    maravilla de concierto, Shostakovich y Ravel en mi top ten últimamente.
    Equipo de música bueno pero bien camuflado, que lo que nos enseñas son de pesadilla. Sueño con un pequeño salón, bien tapizado, cortineado y alfombrado, que los tejidos aislan bien, unos libros, luz de incandescencia, maderas cálidas y un pequeño equipo con todo el sucio cableado y los bafles empotrados. No te gusta más así?
    Tengo los oidos con un umbral de percepción exigente pero no hace falta exagerar, a veces creo que nos toman el pelo con tanta alta fidelidad y válvulas.. Nada como la música en vivo, aunque es cierto que últimamente se está poniendo difícil disfrutar, hasta suenan móviles haciendo un cánon!
    Si te preocupa tu jubileo, imagina qué pasará con nosotros los desgraciados del babyboom 😥

    • José Luis dijo:

      Ya no me sorprenden las coincidencias: Tengo hace tiempo a punto una cosa de Ravel que sacaré esta mism asemana o la que viene.

      Desde luego me apunto a tu salon inglés, pero con algo más que cortinas para insonorizar, aunque no tiene por qué ser visible. Yo tendría que empezar por unas ventanas que dan a la calle. Pero también perdonaría un par de columnas sonoras de esas aunque desentonasen. No sé si nos toman el pelo, pero a partir de cierta calidad los precios suben de forma exponencial.

      Respecto al jubileo, que lleguemos todos bien para vivirlo. A los que os falta más, el consuelo de que la experiencia demuestra que la vida da muchas vueltas y el aforismo de Montaigne (aunque odio citarle por aforismos) “El que teme sufrir ya sufre” (Más o menos así. Más o menos me lo repito cien veces al día, ya puedes suponer por qué)

      • kalamar dijo:

        el que teme, teme. No es Montaigne. Son carácteres.
        Mi saloncito es diseño años 30-Bauhaus, no muy inglés, pero muy acogedor. Bueno, sí, muy inglés porque se vería un jardín pequeño y muy frondoso. La jornada de hoy ha sido tan pesada que me he puesto a soñar en el diván de tu amplia casa. Tu Shostakovich me está ayudando mucho!

  3. Angels dijo:

    Si tienes alguna relación con el Dr.Barraquer le podrías preguntar ,donde le insonorizaron su auditorio particular donde según explicó no se oye nada más que la música que quiere escuchar; a mi me entran ganas de preguntárselo cuando viajamos en el ascensor del Palau ,pero por miedo a desmayarme de la impresión (cuando me diga el precio, si es que me lo dice),no me he atrvido nunca.!debe ser el paraiso!!.
    En cuanto a Shostakovich confieso que tiene obras en las que de ninguna manera entro.
    No fuí al concierto pero al violinista Kachatryan lo he escuchado alguna vez y es un prodigio.Bueno no creo que te haya ayudado demasiado UAMsssssss

    • José Luis dijo:

      Yo no me confieso porque no me arrepiento, pero tampoco puedo ni con todo Shostakovich y ni siquiera con todo Beethoven, que tiene algún cuarteto que necesitaría hacer la prueba del directo para ver si así sí.

      Aunque creo que esta vez no pedía ayuda 🙂 tus comentarios siempre me hacen pasr un buen rato. Variación: MUAsssssssssss

  4. Josefina dijo:

    !Qué maravilla, José Luis! Es un concierto precioso.
    Yo también quiero una salita de audición con un buen equipo y muchas velitas…
    Ambiente íntimo y recogimiento de admiración ante la Belleza.
    Puedo cerrar los ojos y vivirlo por dentro, pero no es lo mismo.
    Gracias.

  5. maac dijo:

    Mira… lo que me faltaba, una habitación aislada con un equipo alta fidelidad supermegaguay para no ver el pelo ni a Dios porque para cinco minutos que tengo al día…

  6. Pingback: ¿De qué hablamos? (1) ® | Ancha es mi casa

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s