Jacques Offenbach, 192 años

Offenbach, tenía que haberse apellidado Eberst, pero antes de nacer él, su padre ya habia adoptado ese otro apellido pues todo el mundo lo conocía como “el de Offenbach”, su ciudad natal. El hijo  nació en Colonia en 1819, hoy hace 192 años. A los catorce marchó a Paris para ampliar sus estudios como violoncelista y allí fue donde desarrolló toda su carrera, primero como solista y luego como director y empresario teatral antes de consagrarse como compositor.  Se casó con una española, para o por lo que se convirtió al catolicismo, y falleció a los 61 años  con la nacionalidad francesa, sin poder asistir al estreno de Los cuentos de Hoffman, la ópera a la que dedicó los últimos años de su vida y que no pudo acabar. En vida, uno de sus mayores éxitos fue Orphée aux enfers, cuyo final se convirtió en el famoso Can Can que cierra la película French Cancan de Jean Renoir. Parecerá un tópico facilón, pero el director hace honor a su padre.

También triunfó La belle Héléne, una parodia de la historia de “Helena, esposa de Menelao, rey de Esparta” cuyo rapto por “Paris, hijo de Príamo rey de Troya” dio lugar a la guerra de Troya, según nos contaban y no había más remedio que aprender de memoria en el colegio. Diversión, alegría y sátira Au cabaret du labyrinthe, la Canción de Oreste, que aquí es el contratenor Max Emanuel Cencic, no Josema Yuste. Orchestre de Chambre de Lausanne . Christian Zacharias y Jérôme Savary.

Y La Périchole, de la que podemos ver Ah! quel dîner je viens de faire, probablemente presentada por la grandísima Teresa Berganza como Aria de la borrachera, vistas las risas del público japonés, con lo cual ya il ne faut pas qu’on le dise.

Pero ni el Can-Can ni ninguna melodía de sus más de cien obras escénicas es tan unánimemente querida como la Barcarola de Los cuentos de Hoffman que interpretan aquí Elina Garanca y Anna Netrebko y que podría justificar por si sóla el título de “pequeño Mozart de los Campos Elíseos” que Rossini otorgó a Offenbach. Prague Philharmonia dirigida por Emmanuel Villaume.

Una Barcarola encantadora. Hasta hace bien poco siempre tenía que pensar dos veces si era de Los cuentos de Hoffmann de Offenbach o de Los Cuentos de Offenbach de Hoffmann. La culpa la tiene el padre, por cambiar de apellido.

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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12 respuestas a Jacques Offenbach, 192 años

  1. allau dijo:

    Bueno, ya tocaba hablar de la felicidad frecuente de Rossini, de la felicidad casi habitual de Offenbach i de la felicidad absoluta de Gilbert and Sullivan. Frank Zappa se preguntaba, retòricamente, si había lugar para el humor dentro de la música. Acabas de responderle.

    • José Luis dijo:

      Son tres músicos de los que conozco muy poca cosa. Hace poco leí que se iba a la ópera para llorar (Madamma Butterfly) pero la verdad es que también para estas otras formas de felicidad que están menos de moda. Quiza revivan con la nueva depresión.

  2. Assur dijo:

    Em declaro fan incondicional d’Offenbach i no només el de “Els contes de Hoffmann”!

  3. Angels dijo:

    M’agrada molt gairebé tota la sevs obra.La canço que es posat per la insuperable Berganza es un “bombó”, la barcarola, potser será que lhe sentit massas vegades me agrada però més en 2º lloc.El que me entusiasme es a Orfeo als inferns amb el Can Can final i el Galop inicial.I no hem oblido de la ópera “els contes de Hoffman”.
    Val la pena fer música i al mateix temps divertir al personal..Adéu i MUASSSsssssss.
    M’he despistat i ho he escrit en catalá.(es que a cada qual li poso una llengua )i no ti veig en catalá (pot semblar una impertinencia ),pero et juro que no ho es .més MUASSSssssssss

    • José Luis dijo:

      Tampoco esperaba menos, que siempre te apuntas a lo más marchoso 🙂

      En cuanto a la lengua, ya vas bien porque mis cuatro abuelos son castellanísimos y me parece que tu ves claro incluso cuando duermes

      Preciosas la cancion y la poesía, ¿no?

  4. kalamar dijo:

    Ay ay ay, JL, no será que OffendeaBach es la excusa para ver mucho jamoncito fresco y las bellas eslavas? hasta mi marío se ha inetresado por tu entrada..qué cosas!

  5. OLYMPIA dijo:

    M’encanta Offenbach i en especial la cançó de Kleinzach que tan bé interpretava Alfredo Kraus. I, compte! que a Els contes d’Hoffmann hi ha passatges molt tristos i bellíssims.
    Gràcies, José Luis!

  6. Pingback: Para las barcarolas, piano ® | Ancha es mi casa

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