India IX – Áscaris (Guiris en Jaipur, 3)

En zonas con malas condiciones higiénicas, bastante gente sufre infecciones por áscaris, unos gusanitos muy curiosos cuyo comportamiento me quedó grabado a raiz del caso de un conocido que los tuvo de inquilinos. Resulta que, cuando aún no son más que minúsculos huevecillos, llegan a la boca de la pobre víctima a bordo de un alimento contaminado o con la suciedad de las manos. Con sólo dejarse llevar, tras unos cuantos meneos y curvas, alcanzan sin mayores problemas los intestinos, desde donde, pasado un tiempo y ya como pequeñas lombrices activas, inician una agresión en toda regla atravesando su pared y penetrando a fondo en el organismo. Viajan al hígado, de allí al corazón y de éste a los pulmones. Ahora sigue una fase especialmente interesante, pues siguen la ruta inversa al aire que respiramos, y de los pulmones pasan a la traquea, ascienden por ella y al llegar a la garganta, en vez de dar por finalizado el tour, deciden volver al estómago porque en el trayecto se han hecho mayores y ahora les apetece acabar de madurar y procrear en la intimidad de los intestinos. Los huevos resultantes saldrán con las caquitas del anfitrión, y si hay suerte (para ellos) y el acto no acontece en Can Roca, podrán mezclarse con la tierra y esperar pacientemente a que un niño de los que se chupa el dedo se ponga antes perdidas las manos, o ir a parar a aguas con la que se no se debiera regar pero se riega una lechugita. Y beguin the beguine.

Inolvidable, y eso que falta decir que ese es el circuito estándar. Por el camino, a alguno le puede dar por cambiar de ruta y salir, pongamos, por el lagrimal del ojo. Todo esto se debe a que les encanta meterse por los agujeritos y ver lo que hay al otro lado. Fotos no hacen.

Estábamos en que, a lomos de elefante, habiamos ascendido por unas serpenteantes rampas hasta los muros del Fuerte Amber. No demasiado mareados, penetramos en su interior a través de la Suraj Pol o Puerta del Sol. Por si los quisquillosos de buena memoria, en los fuertes, las puertas no se llaman Darwaza sino Pol. Los más avispados comprobarán que, siendo por la mañana, nuestras sombras y la luz que ilumina el fondo del patio al que dimos confirman la sospecha de que el nombre de la puerta se debe a que da al Este y por tanto al sol matutino. Los observadores minuciosos verán al fondo las defensas militares.

Foto de Mercé

La plaza se llama Jaleb Chowk, lo que al parecer describe su función como lugar de reunión de la tropa, donde se pasaba revista y se hacían las paradas militares al retornar de sus batallas. En el primer piso habitaciones para los guardias y en los bajos los establos para los animales, que ahora marchan tan pronto ha desembarcado el pasaje. Tampoco nosotros nos detenemos mucho sino que, ahora ya con nuestras propias fuerzas, enseguida subimos al siguiente nivel por una escalera encajonada entre dos muros con templete,

Foto de Mercé

desde donde tenemos una buena vista de ese patio de la entrada principal.

Foto de Borja

Aunque estas escaleras nos dejan frente a un templo, un poco más a la izquierda se ve otra puerta más angosta y para allá que nos vamos todos de cabeza, aunque debe reconocerse que no es sólo por nuestro natural talante explorador sino porque es muy bonita

Foto de Mercé

y como a todos nos parece un fondo ideal para la foto de o con la pareja y de o con los amigos, hay cola y cruces de miradas asesinas más o menos furtivas entre los turistas que nos molestamos mutuamente.

Foto de Borja

Desde las celosías del piso más alto, otros colegas estan mirando por los mismos agujeritos a través de los que pronto husmearemos nosotros,

pero antes de entrar no podemos dejar de admirar unos minutos el Diwan-i-Am o Sala de audiencias públicas que teníamos a nuestra espalda, y que no infestamos porque a pesar de todo somos civilizados (o precavidos) y no nos saltamos la cuerda que lo rodea indicando la prohibición.

Foto de Mercé

Es como un porche abierto a tres vientos con unas curiosas columnas dobles que imitan las patas de los elefantes,

arenisca roja y mármol, ya viejos conocidos,  y unos capiteles muy cuidadosamente trabajados.

Foto de Ramón

Las guias que estoy consultando indican que al lado hay otro pabellón con columnas llamado Sattais Katcheri que no recuerdo haber visto. Sin embargo, tengo una foto de una de las ventanas con hermosas vistas de que hablan, lo cual podría ser una prueba más del peculiar tropismo de los guiris.

Foto de la Web

Nos dirigimos ya a la puerta, que se llama Ganesh Pol en honor al Dios-elefante que la preside, que tiene una historia muy típica según he leído ahora.

Foto de Mercé

Es muy breve: El Dios Shiva confundió a su hijo Ganesh con un enemigo y le cortó la cabeza, prometiendo, al darse cuenta del filicidio, que la reemplazaría por la del primero que pasase. Ganesh parece pensar que la cosa aún podía haber sido peor teniendo sólo en cuenta la pinta de los ejemplares que le estamos observando ahora mismo, y nosotros, como no se ven los orificios de la trompa del elefante y siendo pintados tampoco podríamos fisgar a través suyo, seguimos adelante.

De nuevo es a la vuelta cuando me entero de lo que no hemos visto, pues resulta que en el nuevo patio al que vamos a dar hay tres palacios, y el del lado oeste al que miran los turistas que hay en primer término de la siguiente foto, se llama nada menos que Sukh Mahal o Palacio del Placer, pero a nuestro grupo, a la izquierda, lo han enredado con el que se ve nada más entrar y que está lleno de espejos y cristalitos de colores. Lo de toda la vida: Espejitos y baratijas de colorines a cambio de lo bueno.

No obstante, dicen que este Sheesh Mahal o Palacio de los espejos que nos enseñan es la principal atracción del Fuerte, y que sus espejos son tantos y tan bien puestos que cuando la realeza atravesaba el lugar de noche (camino del otro palacio, por ejemplo), los reflejos hacían que con una sola vela bastase para iluminarlo. Otros cantores hablan de las estrellas del firmamento en que parecen convertirse los mosaicos de espejos y vidrios al reflejar la luz, y con unos segundos de este video basta para imaginar que el efecto debe resultar realmente espectacular.

De dia también es muy atractivo,

Fotos de Wikipedia
Foto de Mercé

pero del Sukh Mahal o Palacio del Placer, “todo un lujo con puertas de marfil y madera de sándalo, sobre cuyas paredes de mármol caían cascadas de agua” y todo lo que se quiera imaginar, sólo esta intrascendente foto, y bien que se lo enseñaron a otros. Quizá temían que nos entretuviésemos demasiado.

Foto de Ramón

Vamos ahora a una galeria que queda al nivel del piso superior del Palacio de los espejos

y del de la puerta del Dios-elefante por la que hemos entrado y por cuya espalda atacamos ahora.

Sus celosías se dejan querer

y a través de sus orificios y de cualquier otra abertura disponible vemos como está el patio

que parece cada vez más lleno de bichitos.

Foto de Mercé

Al otro lado, siempre la silueta tutelar del Fuerte Jaighar,

cuyo aspecto deja en evidencia el título de “Fuerte” que han aplicado a la ciudadela. Los palacios que estamos visitando parecen más frágiles que un Exín-Castillos y si no fuera por la orografía, las espectaculares lineas de defensa que envuelven la zona y el gran hermano, dudo que hoy quedase mucho por ver de este delicado y precioso Fuerte Amber.

Foto de Ramón

Desde las alturas se ve de nuevo la ciudad de Amber y la invasión que no cesa, y, hasta sin ampliarla, en la foto de la derecha se puede descubrir la manchita naranja, perdón, la manchita azafrán de nuestro autocar,

pero jugar a ¿Dónde está el guiri? no tiene ninguna gracia

porque ya se sabe por dónde aparecemos siempre.

Aun queda un último patio con el palacio de Man Singhun y un pabellón central en el que las marajanís se reunían y hablaban o hacían lo que les daba la gana tras correr las cortinas de que estaba provisto. Nosotros nos hicimos una foto de grupo, pero entre lo mal que he salido y lo poco que todavía se cotiza una foto mía de cuerpo entero, he decidido poner esta, que es mejor para todos, de verdad.

Foto de Wikipedia

Se acabó pues el circuito y el Fuerte nos evacúa casi precipitadamente por unas escaleras bastante empinadas. Justo antes de atravesar la última puerta, pasamos por un patio con los habituales vendedores que, de modo muy sorprendente, no nos sitian. Sin buscarla, creo que he dado con una posible explicación a tan excepcional comportamiento:

El fuerte, que alardea de haber sido inexpugnable, estuvo a punto de sucumbir víctima del turismo y decidieron tomar medidas para evitar que acabase totalmente convertido en cueva de ladrones como el templo aquel, lo cual habrá incluido limitaciones y normas para la venta ambulante. Los guiris, como los parásitos, podemos hacer polvo a nuestro anfitrión o convivir obteniendo beneficio mútuo. En buena parte depende de la habilidad del hostelero para mantener a raya a los inquilinos controlando a la vez su propia reacción ante ellos.

Volvemos por la misma carretera por donde vinimos y de nuevo admiramos la espléndida imágen del Fuerte por cuyo interior nos hemos paseado y en el que ahora ya sabemos reconocer los distintos niveles, la Puerta del Sol a la derecha, la blanca pared del Palacio de los Espejos en el centro, y, a la izquierda, el Palacio de Man Singhun.Y pronto llegamos a Jaipur y al Palacio del Agua en el que ya pararemos a la vuelta.

Efectivamente, paramos. Un minuto para hacer una foto. La misma que desde el autocar pero diez metros más cerca. Y adiós, que ya es mediodía y queda mucho por hacer y ver antes de la comida… ¡con lo que nos hubiera gustado acercarnos dando un paseo en barca y poder echar aunque fuera sólo una mirada por un agujerito!


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DEL PROGRAMA DEL VIAJE

Amber, llamada Amer en lengua autóctona, fue la antigua ciudad capital y refugio del Clan Kchvaha de los Rajput a partir del siglo XI. Se encuentra en el estado de Rajastán, en un valle rocoso delimitado por montañas que desde antiguo sirvieron de defensa contra las incursiones mogolas que procedían de Delhi

 

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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10 respuestas a India IX – Áscaris (Guiris en Jaipur, 3)

  1. Josep dijo:

    Molt interessant la visita dels áscaris (o eren guiris?).
    Conyes a banda, això de no veure tot el que ens interessa ens ha passat a tots quan hem fet alguna visita mes o menys comunitària, fins i tot recordo algun motí.
    Una pregunta, vau pujar en elefant, però vau agafar el mateix transport per baixar?, o els elefants quan us van deixar a dalt, van tornar cap avall a agafar nous clients?. Això voldria dir que la baixada va ser en “segona” i apretant el fre, no?.
    Espero noves entregues d’aquest viatge tan interessant, perquè no hi ha res millor que fer turisme amb la dosi d’humor que utilitzes per comentar-ho.
    Una abraçada

    • José Luis dijo:

      “establos para los animales, que ahora marchan tan pronto ha desembarcado el pasaje”
      “Se acabó pues el circuito y el Fuerte nos evacúa casi precipitadamente por unas escaleras bastante empinadas”

      Els elefants van baixar solets, i nosaltres amb la segona i fré de genolls. Entre el meu enrevesat estil i la llargada de la historieta comprenc la lectura en diagonal… i gracies! 😉

      Una abraçada

  2. Mari-Carmen dijo:

    Escalofriante el tema de los áscaris !! Respecto a tus narraciones del viaje tengo claro que no ví nada !!! Próximo viaje, Kenia en Febrero 2012, intentaré documentarme antes, aunque lo poco que me preparé en este no me sirvió de nada. Mucho que ver y muy poco tiempo.
    Felicidades again and again por tu dedicación y noble empeño en darnos a conocer todo lo que nos perdimos ! MUAS

    PD. Muy buenos los fotografos colaboradores.

  3. kalamar dijo:

    eeeeeeks pobres guiris, mira que compararlos con lombrices.. esperábamos el apunte del interior del fuerte y aquí lo tenemos muy bien detallado y comentado. Muy interesante el recorrido por el torrente turístico. Lo más bonito las membranas!
    Os parásteis a ver el museo de cromos que sale en el video?

    • José Luis dijo:

      estooooooo… qué membranas?

      Creo que los cromos estaban en la planta baja o en el semisótano, junto a las ofertas del mes, y no me extrañaria que lo cerrasen a raiz de la denuncia de degradación. Pero no; no lo vimos, y es una pena porque dicen que había un cuadro de un tal Maurin que provocaba pasmos continuados. 🙂

      • kalamar dijo:

        aaayyy que mal me explico! membrana=tejidos, piel, celosías, porches, revestimientos, qué mala pata tengo, quería seguirte el juego 😛 y no me hables del Maurinyo que me pica todo.

  4. Uffff… m’havia perdut aquest capítol !!!

    Es divertit tal i com expliques les “invasions” dels guiris al Fort Amber…. m’ho he passat de conya, perquè tal i com ho dius, a mi almenys en fa la sensació de que estic allà ficat, com si estiguessis entre la multitud de guiris lluitant per una foto sense “bitxos”.

    Lo de la foto de grup ….es imperdonable…. amb tal de no donar la cara ets capaç de qualsevol cosa.

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