Hojas de otoño sin palabras

Lo criminal de la llamada “easy listening music” («música de fácil escucha”) es que suelen ponerla en lugares de los que no siempre es posible salir zumbando, tales como lavabos, ascensores, aviones y salas de espera de dentistas. Pero ahora resulta que también son peligrosos por eso (además) los salones de la Casa Blanca, en los que parece que con Pau Casals alternaban músicos como el recientemente fallecido Roger Williams, conocido, para no dejar lugar a dudas, como «el Kenny G de los teclados» y tan solicitado por esos lares que también le llamaban ”el pianista de los presidentes”.

Aunque no creo que aquí fuera mínimamente conocido, en El País del pasado miércoles le dedicaron un obituario en el que podía leerse lo siguiente:  “Su canción Autumn leaves se convirtió en 1955 en la primera composición instrumental en alcanzar el numero uno en las listas de éxito” Es muy probable que los huesos de Joseph Kosma  aún estén dando saltos, pero también que los americanos piensen que el autor de Les feuilles mortes sea realmente su pianista y al pobre Kosma ya no le venga de nuevo.

Como puede suponerse, lo que hizo Roger Williams (en paz descanse) fue hacer popular su adaptación para piano de la balada que había presentado Yves Montand con la letra del poeta Jacques Prévert en la película Les Portes de la Nuit (Marcel Carné, 1946).

Para muchos, y con permiso de Edith Piaf y de alguna docena de buenos cantantes, es Montand quien mejores interpretaciones ha logrado y por aquí cerca escogieron una extraordinaria, con recitado inicial incluido. No obstante,  también hay excelentes versiones de jazz instrumental, como esta de Keith Jarrett con Gary Peacock y Jack DeJohnette,

y por encima de todas la de Miles Davis, siempre economizando notas y usando de forma magistral el silencio como una de ellas, en el Somethin’ Else de Julian “Cannonball” Adderley, con Hank Jones, Sam Jones y Art Blakey. Jazz capaz de descabalgar a más de un Pablo, tras una desconcertante introducción, es difícil escucharla sin sentirse (al menos y a pesar de todo) un poquito feliz, canturreándola o llevando el ritmo  con alguna parte del cuerpo; o con todo, que quizá por eso no la catalogan como “easy listening”.

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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9 respuestas a Hojas de otoño sin palabras

  1. Un bon començament de dissabte, escoltant les interpretacions de Autumn leaves, totes elles extraordinàries incloent la prestada de In Fernem Land. Gracies per afegir una micona de sensibilitat a aquest començament de setmana.

    Una abraçada

  2. OLYMPIA dijo:

    Una cançó preciosa que Montand canta amb massa transcendència, com si s’escoltès. Em pregunto si m’agrada alguna versió cantada d’aques poema que és per dir.
    Gràcies, José Luis. La fotografia és preciosa.

  3. kalamar dijo:

    A mí el que me gusta mucho es el niño, tan puestecito, con aire messi, mirando a Montand no muy convencido. Bravo por Miles!

  4. Angels dijo:

    En mi viaje de boda estuve canturreando «les feuilles mortes» por Montand ,otras como «maladie de amour,maladie de la jeneuse» y otras (francesas todas ellas).!!ah y mi marido estaba en una nube y yo tambien,!!! que preciosas que son todas y los cantantes de la época Edith Piaf, Gilbert Becaud etc!!!.Es la época de la melancolia.Adiós y un ABRAZO

  5. Pingback: Hojas muertas avec paroles, Hojas de otoño with words ® | Ancha es mi casa

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