A Dickens debía gustarle Handel

Rubens – Vulcano forjando los rayos de Júpiter

 We are so harmonious- and you have been a blacksmith…would you mind it?

Y le propone cambiar su nombre por el de Handel. Quien habla así a Pip en Grandes Esperanzas es el que se convertirá en su mejor amigo y a quien aquel acaba de describir así: 

Nunca vi a nadie, ni antes ni después, que me confiriese con más fuerza, tanto con cada una de sus miradas como con el tono de voz, una incapacidad natural para hacer nada ni a hurtadillas ni mezquino. Había algo maravillosamente esperanzador en su aspecto y, al tiempo, algo que me susurraba que jamás sería muy rico ni obtendría grandes éxitos.

Unas pocas líneas más adelante, el esperanzador amigo decide que a Pip no le pega su nombre:

No me gusta Philip –dijo sonriendo-, me suena a ejemplo de libro de ortografía, al niño que era tan vago que se cayó a un estanque, tan gordo que ni veía o tan avaricioso que se guardó el pastel y se lo comieron los ratones, o tan decidido a ir a coger nidos que se lo comieron los osos que rondaban por la vecindad. Te diré lo que me gustaría. Nos entendemos tan bien y tu has sido herrero… ¿te molestaría?

Y le sugiere adoptar el nombre de Handel, autor de «una preciosa obra musical.. que se llama El herrero armonioso», lo cual se entiende mejor teniendo en cuenta que lo que dice el amigo es  «We are so harmonious- and you have been a blacksmith…would you mind it?». La obra en cuestión es The Harmonious Blacksmith, el ultimo movimiento, Air and variations, de su Suite No. 5 en mi mayor HWV 430 que Sviatoslav Richter interpreta ahora,

a la que Titus dedicó una página de su bloc. Louis Spohr lo usó para el Andante con Variazioni de su Octeto en mi mayor, Op 32 que sigue a continuación con The Gaudier Ensemble,

y Percy Grainger para las Variations on Handel’s «The Harmonious Blacksmith» de las que luego se sirvió para su más popular composición, Handel in the Strand, que Leopold Stokowski dirige aquí a su orquesta y al propio autor en el piano,

con la que volvemos a Londres y a Dickens, que seguramente preferiría a sus dos Handel.

Handel – Rodelinda: Overture.  Les Musiciens du Louvre-Grenoble. Mark Minkowski

Anuncio publicitario

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
Esta entrada fue publicada en Barroco, Clásica, Literatura, Música, Primera mitad del Siglo XX, Romanticismo y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

9 respuestas a A Dickens debía gustarle Handel

  1. allau dijo:

    Siempre me pareció atrabiliaria la decisión de Herbert Pocket de apodar a Pip como Handel. Tu explicación es plausible: el más británico de los compositores germanos es tan esmerado, humano y engañosamente poco sublime como lo fue Dickens.

    • José Luis dijo:

      En castellano no tiene sentido, pero en inglés parece claramente justificado. Y Dickens, tan humano (aunque tan listo) como para decir eso de «Había algo maravillosamente esperanzador en su aspecto y, al tiempo, algo que me susurraba que jamás sería muy rico ni obtendría grandes éxitos.»

  2. OLYMPIA dijo:

    M’agrada molt el vincle entre l’escriptor i el músic. Potser Häendel, com diu Allau, era enganyosament sublim però a mi m’ha enganyat sempre tan bé que ha esdevingut, fa anys, el meu músic. Podies demanar-li que t’estimés encara que fos mentida i et feia una falsa cançó de falç amor.
    Salutacions!

  3. Titus dijo:

    Vaya, el vídeo de la entrada en mi blog que has enlazado ha desaparecido. He encontrado uno en el que tenemos un fragmento interpretado por Trevor Pinnock, como en el que colgué en mi blog. Lástima que no esté entero:

    Lo de Richter es otra cosa. Una cosa algo obscena.

    • José Luis dijo:

      Ja ja, puse la «obscenidad» por no competir con tu adorado y desaparecido Pinnock. Suerte que los textos no desaparecen también.

      Por cierto, doctor, aprovechando la ocasión…. esto de blacksmith es como si aquí alos herreros les llamásemos negrosáncheces?

      • Titus dijo:

        Blacksmith:
        Etymology: black (“color of iron”) +‎ smith (“related to smite”)

        Smite: (archaic) To hit.

        O sea, el que golpea lo negro. Smith, más que Sánchez, sería golpeador. Pero en un país donde tenemos a un Contador ganando tours y tomando clembuterol no va a extrañarnos que allá tengan tantos golpeadores.

  4. Pingback: ¿Le gustaba a Dickens la música de Handel? ® | Ancha es mi casa

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s