EBNDCD – Cantata de uma nota só, BWV 8

Con centenares de BWV y el nombre en alemán, o anotabas en lugar seguro el número de la cantata o podías no volver a escuchar aquella que tanto te gustó hasta que la Diosa Fortuna lo decidiese, a menos que empezases por la número uno, que no es  tarea desagradable pero tampoco la estrategia más eficiente. De manera que, si no llega a ser por la ayuda de Google, no sé cuándo hubiera podido localizar la joya bachiana de este mes; con la ayuda de Google y del peculiar detalle por el que la recordaba, porque si le pides al buscador que localice cosas como aquella cantata que me gusta tanto, lo único que puedes conseguir es acabar en el blog de Atticus.

Joao Gilberto – Samba de uma nota só

Aunque tampoco ha sido fácil. La peculiaridad (y una de las preciosidades) de la pieza en cuestión es que en varias ocasiones se repite insistentemente una nota en el acompañamiento (de forma más llamativa incluso que en la Samba de Joao Gilberto), pero por bach aria de cantata muy bonita que hace pi-pi-pi-pi-pi-pi-pi-pi-pi-pi-pi-pi-pi-pi-pi-pi-pi-pi-pi-pi-pi-pi-pi-pi,  no había forma, ni siquiera poniéndose en plan técnico, bach aria cantata “repite la misma nota”, seguramente porque al final no era un aria sino un coral, y, además de entrecomillar, en casos desesperados hay que dirigirse a Mr. Google en la lengua del imperio. Así, después de unas cuantas variantes infructuosas, con Bach cantata “repeating the same note” he dado por fin con lo que buscaba, la Cantata BWW 8 Liebster Gott, wann werd ich sterben (Amado Dios, ¿cuándo moriré?)

Hay dos versiones de esta cantata, una en Mi y otra en Re mayor, de manera que no solo no es “de uma nota só” sino que es menos “em una nota só” que casi cualquier otra, pero es cierto que en el coral con que se inicia y del que toma el nombre, la flauta repite una misma nota en cada ritornello un montón de veces: Veinticuatro concretamente, lo que ha llevado a postular que representa el paso del tiempo, aunque otros piensan que se trata de campanas fúnebres (*), algo que hoy resulta chocante dado su tono agudo, pero acorde con los rituales de aquella época.  Y sin más dilación, aquí está el coral interpretado por Gustav Leonhardt, el Leonhardt-Consort y el Coro del King’s College de Cambridge en una grabación del año 1971.

Si el coral es precioso, la cantata no la desmerece. Es una de las compuestas para el decimosexto domingo después de la Trinidad, y su asunto es la muerte, que, como debiera ser natural para cualquier verdadero creyente, es vista con esperanza y hasta alegría. Podemos escucharla ahora, y para celebrar que (nada) casualmente fue estrenada el 24 de Septiembre de 1724, es decir, hace hoy exactamente 288 años, en una de las interpretaciones más redondas del Pilgrimage de Gardiner, que recalaba en Santiago de Compostela y fue publicada con la portada más famosa de la colección.

La cantata empieza pues con el coral Liebster Gott, wann werd ich sterben (¿Amado Dios, cuándo moriré?) que vale la pena volver a escuchar en esta impagable versión Gardiner-2000, con el motivo de las campanas fúnebres, o del paso del tiempo, o de ambas cosas a la vez, pero también con un dúo de oboes d’amore y unas voces que dan cuerpo a la estructura de una de las más dulces y bellamente orquestadas composiciones de Bach. Sigue la deliciosa aria Was willst du dich, mein Geist, entsetzen (Por qué angustiarte, alma mía), cantada con gran expresividad por el tenor Mark Padmore acompañado por un precioso oboe d’amore. Luego, entre sendos recitativos (Robin Tyson y Katharine Fuge) encontramos el aria para bajo (Thomas Guthrie) Doch weichet, ihr tollen, vergeblichen Sorgen (Apartaos de aquí, vanos temores), con una espléndida y entusiasta flauta que aquí hace bastante más que repetir una nota.  Y para acabar el coro  Herrscher über Tod und Leben (Señor de la vida y de la muerte), en el que se le pide al Señor un buen final en un tono en que la respuesta se da por supuesta, como doy yo por supuesto que no olvidaremos que la cantata del pi-pi-pi-pi-pi es la número ocho y que hoy, mañana o cuándo y dónde queramos, este inmenso regalo de nuestro señor Bach nos hará pasar veinte minutos celestiales.

… el sonido de las campanas, la fragancia de las flores…  la sensación de un cementerio en primavera…

(Philipp Spitta, musicólogo y biógrafo de Bach)

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(*) Escuchando el recitativo Der Glocken bebendes Getoen de la famosa Trauerode y sabiendo que el verso significa “El trémulo tañido de las campanas”, parece evidente que Bach emplea ese recurso para representarlas.

Pero como el segundo verso de nuestro coral es Meine Zeit läuft immer hin, “Mis dias huyen veloces”, también es razonable que los veinticuatro tañidos señalen el paso del tiempo.

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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11 respuestas a EBNDCD – Cantata de uma nota só, BWV 8

  1. Josep Olivé dijo:

    A mi siempre me ha dado sensación de urgencia esa insistente repetición. Dicho de otra manera, un recordatorio ligero de nuestro destino. No es un destino que nos llama abruptamente y por sorpresa a la puerta como en una sinfonia que ahora me es imposible recordar porque no debe ser demasiado popular, sino que esas campanas agudas nos avisan de que vale, el destino aún no nos llama pero que vayamos arreglando las cositas que pronto lo hará. Ya ves, imaginación que no falte. Y música de Bach aún menos. Preciosa cantata de la que yo sí conocia el número…jajajaja. Vale, vale, ya me voy a dormir! 🙂

    • José Luis dijo:

      Tienes toda la razón, suena como un aviso. Creo que la voy a poner de despertador, o en el timbre 🙂 Respecto a la impopular sinfonia que no recuerdas, ja ja ja ja ja. O si lo prefieres, jája-jajáaa

  2. timamót dijo:

    Moltes gràcies per fer-me sentir cantates desconegudes del nostre pare Bach. Ja l’he escoltada i ja me l’he baixada.
    Sobre la interpretació de la nota repetida amb la flauta (i en plan atrevit apunto): no serà que, com Bach va escriure en el seu famós informe al Consell, el 1730, no disposava de músics suficients i alguns no eren prou competents i troba la solució amb “nen, toca 24 vegades la mateixa nota” …? 😉
    Per cert , per mi coral, com a substantiu, és sempre masculí i creia que en castellà també.

    • José Luis dijo:

      La tesi es molt interessant, “nen, toca 24 vegades la mateixa nota” .. “ i ves escalfant-te que després et ve una de bona”

      El que es segur es que tens raó, i segons acabo de comprovar, també en castellà “coral” es masculí. Ja ho he rectificat… quasi 24 vegades… ¡moltes gracies!

  3. Vicicle dijo:

    Una de las hipótesis que siempre se ha barajado en relación a esta Cantata -conocida en los círculos musicales como la “Cantata de las olivas”- es que el flautista fuera tartamudo y por tanto incapaz de hacer notas largas. Pero sesudos musicólogos ha señalado, no sin cierta razón, la contradicción entre las notas picadas repetidas y la ingesta de olivas, prohibición que todo instrumentista de viento conoce. Tal y como “si bebes, no conduzcas” es el “si olivas, no piques” con el doble sentido que puede llegar a tener. Pero no menos cierto es el ejemplo del bueno de Demóstenes y la tartamudez que logró disimular y corregir, no con piedras, como siempre se ha dicho, sino con huesos de olivas. Ahora, debemos preguntarnos: ¿tocaba Demóstenes la flauta? Eso es lo que nadie sabe.

    • José Luis dijo:

      Y yo no sé si voy a poder dormir esta noche

    • José Luis dijo:

      Bueno, puede que ahora sí:

      “Cuando era niño, Demóstenes tenía un defecto en el habla. Esquines se burlaba de ello, y se refería a él en sus discursos por el apodo que le ponían, Bátalo, que al parecer podrían haber inventado o bien sus pedagogos o bien sus propios compañeros de juegos.

      “Batalus” o “Bátalo” significaba “martilleador” en antiguo griego, pero también era el nombre de un músico que tocaba la flauta (sobre el cual Antífano escribió una obra ridiculizándole) y de un escritor de canciones. La palabra también se usaba en Atenas para describir el ano.”

      Y tocase lo que tocase Deemóstenes, ahora sí que no olvidaré nunca la cantata del flautista tartaja.

  4. OLYMPIA dijo:

    Bach no dissimula mai que és Bach. Mai ens enganya i per això, de vegades, se’m fa repetitiu. M’ha agradat molt la història del Demòstenes infant patint de mobbing.
    Salut, José Luis!

  5. OLYMPIA dijo:

    he visitat a Brassens i Salvador. Quant a l’estupenda pel·lícula on dic René Clerc vull dir René Clair.
    Sorry.

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