La cultura Europea según Argullol: Del espejismo al sueño

Si el asunto interesa, no perder tiempo con los extractos: El artículo de Rafael Argullol en El Pais del pasado día 3, para enmarcar, está aquí.

Inmediatamente después de la caída del Muro de Berlín, en 1989, y antes de que fuera objeto de un gran concierto público oficial, la Novena Sinfonía de Beethoven se convirtió en la música favorita de muchos manifestantes, del este y el oeste de la ciudad.(…) El gran arte —en este caso una obra de Beethoven— acudía al rescate del hombre europeo tras el último y más brutal de sus naufragios.

Sin embargo, más de dos décadas después, aquellos manifestantes cantando a Beethoven forman parte de un espejismo (…)  En algún lugar del camino, Europa, que alardeaba de construirse a sí misma, dio la espalda a su propia cultura.

Basta con recordar los discursos de Sarkozy o los de Cameron y compararlos con los de De Gaulle, Willy Brandt o cualquiera de los protagonistas del inicial impulso europeo. Aquí Aznar, Zapatero o Rajoy tienen la ventaja de tener que competir con Franco, un individuo que tenía por principio, según sus biógrafos, no leer jamás un libro.

La cultura europea es, en realidad, el único espacio mental que justifica la edificación de Europa.

Eso que llamamos cultura, a la que Europa —más que otras regiones del mundo— lo debe todo, es un ejercicio de libertad y de orientación en el laberinto de la existencia. (…) Es cierto, como dicen muchos profetas actuales, que la cultura —la “cultura europea”, se entiende— es superflua y anacrónica, pero no es menos cierto que también la libertad es superflua y anacrónica desde un punto de vista estrictamente pragmático. Se puede existir —no sé si vivir— sin ser libre. También se pueden hacer grandes negocios o tener éxito en la profesión. La libertad no es necesaria pero, como demuestra el ejemplo de Antígona, es imprescindible. De eso, durante siglos, nos ha hablado la cultura europea a los europeos. Y es eso, precisamente, lo que hoy se aleja de nosotros.

Lo que hasta hace relativamente poco se consideraba en Europa cultura se ha transformado en arqueología, con el riesgo de que la propia Europa se convierta en pieza arqueológica que, en un futuro no muy distante, se exponga a la mirada de los nuevos poderosos. Puede alegarse que, con anterioridad, fuimos los europeos los que nos deleitamos con el botín tomado a otras civilizaciones. Es verdad. La Historia es así. Lo malo es vivirla y formar parte del bando de los inminentes perdedores. Y aún es peor que la caída llegue a producirse sin ninguna grandeza, con apatía, con ignorancia. Veremos.

El espejismo:

El sueño:

En el lugar de un restaurante de comida rápida, cerrado por falta de clientes, se abre una librería.

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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13 respuestas a La cultura Europea según Argullol: Del espejismo al sueño

  1. kalamar dijo:

    Pues sí, estamos en las últimas, basta ver qué es lo que interesa a los más jóvenes y a bastantes mayores. A veces me pregunta qué demonios hace mi hijo estudiando música clásica y occidental.

  2. Josep Olivé dijo:

    Rafael Argullol me dejo tieso en la butaca del Real hace unos años en ocasión de la Flauta Màgica de la Fura. Todos los recitativos fueron substituidos por pensamientos y meditaciones suyos. Lo que amenazaba con ser algo raro, muy raro, se tornó en una de las Flautas Màgicas más fascinantes jamas vistas v escuchadas por mi. Desde ese día Argulloll no mes ajeno. Me he leído todo su escito de hoy, y solo puedo decir que tanta verdad deprime mucho. Asiente uno cada palabra, cada frase y cada párrafo y acabas como ensimismado, pensativo, tocado. Luego ves un espejismo en forma de youtube, y daria uno la vida por ser Bernstein!

    • José Luis dijo:

      Por ser Bernstein y quedarse en suspenso ese rato, ¿no? Lo más cerca del cielo que n’existe pas.

      En todo caso, el sensato Argullol acaba con un “Veremos” 😉

  3. timamót dijo:

    Ai sí! Ja va per aqui la cosa.
    Ja he comentat en altres ocasions l’alarmant deserció que s’està produint a les sales de concerts i d’òpera. per no parlar de la cosa tan “in” de banalitzar els productes de cultura, com les exposicions i museus d’art, o que els llibres més venuts són els que menys m’interessen, purs productes de consum “de usar i tirar”
    Veient les imatges de l’Eurovegas que es projecta, en sembla que aviat parlarem de pesadilla…
    Sort que sempre ens quedarà Bach, o Beethoven …

  4. angels dijo:

    A mi me duele mucho porque a mi alrededor ,excepto mi hija Lona y marido Claudi, que leen y mucho ,el resto de la familia nada .(quizás en vacaciones),pero de la música,pasan olímpicamente
    Solo una vez Lona (cuando yo estaba en Quirón) se le ocurrió recordarme el “acorde Tristán” y que yo era incapaz de tararear y desde su casa ,no sé como por teléfono me lo puso.Pero el panorama es francamente triste ya que solo les interesa frecuentar “la carretera de les aigues”,unos en bici ,otros corriendo y quedando de acuerdo para los distintos maratones y se acabó .Es bueno el deporte ,pero sin olvidar la cultura (eso lo dejan para las “avias”.¨)Menos mal que no se dedican al “fast food”.
    He mencionado a mi familia ,porque es el ejemplo más claro y próximo que tengo.U.A.y adióooooos

    • José Luis dijo:

      Cuando quiero acordarme del acorde Tristán, canto el coro de peregrinos de Tanhauser, que como lo recuerdo con letra no me olvido: Una “pequeña” variación en la tercera nota, y sale 🙂

      Cada cual tiene sus inquietudes; algunos, no sé si muy o poco afortunados, muy pocas. El problema es que se evolucione hacia una sociedad atontada. Pero Visca el Barça, que eso no tiene nada que ver 😉

  5. Hola amigos,
    ¡Qué bueno lo del Tristán y Tannhauser!
    Sobre ese problema de la cultura, me gano antipatías cuando expreso mi opinión: Todas las instituciones protegen y patrocinan el entretenimiento pensando que éso es la cultura. De este modo queda poco presupuesto para lo que yo entiendo por cultura (no hay chunda-chunda sin subvención).
    La comida rápida… confieso que me es práctica. Aquí en Londres (viaje relámpago) te sacan de apuros (lluvia, hambre).
    Aprovecho para enviaros un dato: Robin Ticciati. Director joven, con una idea excelente del siglo XIX. Destaca, que yo sepa, en Tchaikovsky y Berlioz. Mañana en Covent Garden: Eugenio Onegin.
    Veo que sois futboleros… (Con la boca pequeña… a mí me gusta el Racing)

    • José Luis dijo:

      Vaya día que llevo, veo que aún tienes paciencia para seguir por aquí, y encima te gustan mis inventos mnemotécnicos: La verdad es que tengo un apunte a medias para comentar el paso de los peregrinos de Tanhauser al Tristan, porque intuyo que tiene un cierto sentido en la evolución de la musica, y me llama la atención que, aunque no son las mismas notas, lo parezcan. Lo malo es que, como no tengo ni idea, no veo porque se parecen tanto.

      Me quedo intrigado esperando que precises lo que entiendes por cultura y entretenimiento… Respecto a la comida rápida, desde luego que es más un símbolo que un problema en si misma. Pero lo más gracioso es lo otro: No hace ni un par de horas que he escrito cuatro lineas que aparecerán por aqui el jueves para anunciar ese Eugenio Onegin que el miércoles 20 retransmiten en el Cine… y me preguntaba quien sería ese Robin Ticciati. Y por último… ¿futboleros? nooooooooooo, que vaaa, cosas de las malas lenguas… mírate esto o esto o, si quieres morir de indigestión culé, en la columna de la derecha, en las etiquetas, clica en Barça. Sporting… Quini 🙂

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