Concierto Joyce DiDonato. Liceo, 6/3/13 – That’s Entertainment!

DiDonato & Sinkovsky

Arte, pero también mucha profesionalidad al servicio del primordial objetivo de entretener. Un concierto milimétricamente diseñado, de menos a más, enlazando arias para evitar las excesivas interrupciones de los aplausos, haciéndolo relativamente breve para que con los dos previsibles bises y los tres extras nos quedásemos a gusto, aunque no hartos, que ayer hubiese sido difícil, y con un grupo que, además de acompañar magistralmente a DiDonato, tuvo tres intervenciones sensacionales sin ella, muy por encima de los habituales rellenos que sirven de respiro a las estrellas.  Y el público se entregó porque se lo pasó en grande.

Una docena y media de músicos de Il Complesso Barocco, perfectamente equilibrados y conjuntados entre sí y con DiDonato, cuya voz se confundía en los pianísimos con la de los violines, con un archilaúd y un clave de lujo que se oían tan nítidamente como todos los instrumentos, un fagot, un oboe y una flauta que tuvieron su gran momento en la Passacaglia de Radamisto, amén de una emocionante intervención de la flauta en la frase final del Piangerò, como el laúd la tuvo en los bises, creo que con Keiser, sólo con la cantante, como la princesa y el trovador de un sueño. Y, en ausencia de Curtis, todos liderados por su primer violin, Dimitri Sinkovsky, que por si no hubiese ya deslumbrado desde su aparición y en el Concierto para Pisendel, tuvo tambien en los bises su gran dúo con DiDonato, impagable. Estábamos advertidos por maac, pero fue más de lo que se esperaba.

Ya he puesto por aquí varias cosas de ese programa, ayer, después de un Monteverdi tan poco espectacular como bien cantado, la emoción empezó y nos llevó directamente al cielo con el Sposa, son disprezzata de Merope.

Precioso timbre, limpia, expresiva, quizá algo falta de fuerza en las dos arias de bravura que cerraron ambas partes, pero produciendo tanta belleza que ponerle reparos da un poco de vergüenza. Aunque, hay que insistir, en tan magníficamente elaborado producto, la participación de Il Complesso Barocco, aún en una versión reducida como la que vino, es fundamental. Y su danzarín violinista recibió las ovaciones del público abrazado a DiDonato, tan responsable la una como el otro de la maravillosa noche que nos hicieron pasar.

Móviles, caramelos envueltos en papel de embalar, aplausos interrumpiendo el Concierto para Pisendel de Vivaldi (tras un final de Adagio que los merecía todos) toses contagiosas, lo de siempre y más. Pero la música amansa las fieras, y en los momentos cumbre entre las cumbres, silencio absoluto. Y también se dejaron respirar los finales, más de uno escarmentado por la metedura de pata anterior.

Caida de DiDonato tras uno de los bises, seguramente al pisarse el miriñaque con que se afrancesó en la segunda parte, caída resuelta con la ayuda del violinista y con un gracioso gesto de vergüenza. La segunda anécdota, cuando tras explicarnos lo dichosa que se sentía habiendo recuperado tantas obras que dormían en el olvido, la cantante anuncia el Lasciami piangere y el publico piensa que se refiere al archifamoso Lascia ch’io pianga de Handel y que va de broma, prorrumpiendo en carcajadas, más que en aplausos como al parecer sucedió en Valencia. DiDonato aclara que no es ese aria sino una de Keiser, pero no se la entiende demasiado y con la maravillosa interpretación que hace y no constando en el programa, seguro que alguno aún está buscando por ahí o por aquí lo que es: Lasciami piangere, petición de Galsuinda, princesa de España en la ópera Fredegunda de Reinhard Keiser. A todo esto, hay que decir que tras una rápida consulta popular entre inglés e italiano, el público eligió este último (DiDonato advirtió de un voto por el alemán) y ese era el idioma en el que la entendíamos tan ricamente gracias a que pudimos ejercitar el derecho a decidir. Claro que su alocución empezó con un “Bona nit”, “Moltes gracies”, “Buenas noches”, llegando al momento cumbre cuando,   tras el cuarto bis, visiblemente contenta, nos dejó entre estupefactos y muertos de risa con un “Muchas gracias… y Patatas bravas!

Patatas bravas

Se tocó luego la cadera, como temiendo sus calorías, pero no es la primera vez que oigo a algún yanqui citarlas entre las pocas palabras que conocen como ingenua prueba de sintonía. Tampoco creo que fuese publicidad del bar de su primo Donato pero, en cualquier caso, Joyce, si es por patatas bravas, todas las que quieras, no te van a faltar, pero no nos faltes tú con la Cenicienta el año que viene, pase lo que pase, y si tienes algún ratito libre, vente para aquí, por favor. Y tráete a Sinkovsky y compañía  de la mano.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
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15 respuestas a Concierto Joyce DiDonato. Liceo, 6/3/13 – That’s Entertainment!

  1. Josep Olivé dijo:

    Encantadora crónica de una noche encantadora! Porque mencionas cosas, hechos y anécdotas extramusicales que también hacen feliz si se producen antes, durante o después de escuchar una música maravillosa servida por una cantante y unos músicos que te hacen adorar el barroco. Porque es de admirar y quedar estupefacto el comprobar, directamente, en una sala de conciertos, la evolución, dedicación y buen hacer durante todos estos ultimos años de formaciones como la de Il Complesso Barocco, como nos ofrecen unas versiones tan maravillosas del arte del barroco. Te quedas boquiabierto ante una tècnica deslumbrante y de una pieza ante un adagio como el del concierto de Vivaldi. ¿Cómo es posible que una cuerda frotada por un arco pueda dar esos pianísimos que se escucharon ayer? Y Joyce DiDonato? Pues cautivadora, como cantante, como artista y como persona. Y las 533 bombillas del Liceu alumbrando, medioapagadas, una sala llena de luces en el escenario!

    • José Luis dijo:

      Gracias, Josep, te debo otra y me alegro de saber que no te perdiste el festival. Me da mucho apuro hacer crónicas hablando de música, tan limitado como estoy, pero esta vez me venia muy de gusto dejar constancia de la feliz noche que pasamos.

      Me olvide de las bombillas, y es una muy buena observación, porque Didonato nos llamó la atención sobre ellas y la verdad es que nunca me habían parecido tan bonitas como ayer. Lo que tampoco he dicho, porque soy muy modesto, es que la Madre Diletta de Porta me la dedicó a mi, que estoy justo en el medio y si te fijaste no dejó de mirarme ni un minuto. Maaadreeeee…😉 Me la he puesto ahora mismo, y, en fin, despues de oirla en directo aún me gusta más la grabación.

      Dices del violin, pero “¿Cómo es posible que una cuerda vocal pueda dar esos pianísimos que se escucharon ayer?” Creo que una de las cosas mágicas que se produjeron anoche fue esa, que las cuerdas frotadas y las sin frotar casaron de miedo.

      Congratulations, amigo!

      • Lluis Emili Bou dijo:

        No vaig tenir la sort de ser al recital de la senyora DiDonato.

        En canvi ja que parleu de les bombetes del Liceu, digueu-me frívol però a mi a la sala a les fosque sempre em semblen la carbassa de Halloween.

        • José Luis dijo:

          A hores d’ara, encara no puc sentir l’himne de la Novena sense que em vingui al cap la versió Miguel Rios. Si els dies de torn A sents a partir d’avui uns xiulets a les oïdes, ja saps de qui m’estic recordant.

  2. maac dijo:

    Sabía que os iba a gustar y además me alegro un montón de ello, y la temporada que viene la tenéis otra vez, qué suerte.

    • José Luis dijo:

      No esperaba menos de tí😆 Viendo lo muy trabajado que lo tenían, me olia un buen concierto, y después de leer lo que escribiste estaba seguro de que lo iba a ser, pero la verdad es que no esperaba disfrutar tanto, y creo que es porque, además de cantar y tocar muy bien, el espectáculo estaba muy cuidadosamente pensado por gente muy lista.

      Estamos a tiro de piedra, de modo que ves haciendo hueco. Y sabrás que también cae Agrippina.😉

  3. OLYMPIA dijo:

    Encantadora dama i exquisida intèrpret. No em cansaria d’escoltar-la.
    Segueixes molt inspirat José Luis.

  4. kalamar dijo:

    Me hubiera gustado otros regalitos en vez de repetir bises, pero estuvo muy bien y se me hizo muy corto. Es una gran artista, tendré que comprar a parte la Cendrillon que no me entra en el abono.😦

    • José Luis dijo:

      Y el Jonasito, claro.

      Para otros regalitos del mismo Drama Queens, como lo de Haydn, faltaba orquesta, y tampoco estuvo mal ver como variaba en los bises, pero tienes razón, y me parece que en el CD había un par de cosas que no salieron, Alcina de Handel, y otra de Keiser. Con todo, es de los recitales que no se olvidan.

  5. Pingback: El angel de la guarda de Biber | Ancha es mi casa

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