Los gigantes (y 3) – Fafner, vivito y coleando

“Fafnir huye con su botín, pero éste no le va a servir de mucho: no tiene ni la astucia ni la ambición suficientes para poder instaurar el reino del mal con el tesoro. El único propósito que le mueve a conservarlo es que no se lo queden otros, así que lo almacena en una cueva; se transforma en dragón por medio del yelmo mágico y, haciéndose tan esclavo de su tesoro como un carcelero lo es de su prisionero, dedica el resto de su vida a velar por él. Más le hubiera valido arrojarlo de nuevo al Rin, y convertirse en esa efímera criatura que, al menos, mantiene el privilegio de pasearse bajo la luz del sol. Su caso, de todos modos, es bastante común como para producir asombro: el mundo está repleto de personas que sacrifican sus sentimientos y pisotean a sus semejantes con el único propósito de obtener unas riquezas a las que no van a saber dar ningún uso y de las que, en fin, acabarán convirtiéndose en esclavos miserables.”

 Compárese con Marx:

“De este modo, el poder social se convierte en poder privado de un particular. Por eso, la sociedad antigua la denuncia como la moneda corrosiva de su orden económico y moral. La sociedad moderna, que ya en sus años de infancia saca a Plutón por los pelos de las entrañas de la tierra, saluda en el áureo Grial la refulgente encarnación de su más genuino principio de vida (…).

El atesorador sacrifica al fetiche del oro los placeres de la carne. Abraza el evangelio de la abstención. Además, sólo puede sustraer de la circulación en forma de dinero lo que incorpora a ella en forma de mercancías. Cuanto más produce, más puede vender. La laboriosidad, el ahorro y la avaricia son, por tanto, sus virtudes cardinales, y el vender mucho y comprar poco el compendio de su ciencia económica.

Eduardo Valls Oyarzun – Estudio preliminar a “El perfecto Wagneriano” de George Bernard Shaw al que pertenece el primer párrafo. El de Karl Marx es de “El Capital”.

Las cursivas son de Valls, la negrilla, mía, y el libro (de Alianza Editorial), un regalo que me hizo kalamar pretendiendo confirmarme en la causa😉 . La edición de Penguin, en inglés, está aquí. Esos párrafos se hallan en la página 73 del trabajo de Valls y fue lo primero que asimilé medianamente, pero la cosa se volvió cada vez más interesante, porque al cáustico Bernard Shaw se le entiende y disfruta sin necesidad de ser especialista, y puesto que he sobrevivido, creo que ha valido mucho la pena. Por ejemplo, para descubrir que, por lo que se ve, Sigfrido no acabó con Fafner. Pero a quien quiera leer “El perfecto Wagneriano” en esa edición, le recomendaría que dejase su “Estudio preliminar” para el final.

Créeme, con ese oro resplandeciente ganamos más que con Freia. También adquiere juventud eterna aquél que controle la magia del oro. // Escucha, Wotan, lo que te proponemos como pago… Freia se puede quedar en paz aquí. A nosotros, gigantes ordinarios, nos basta un sencillo rescate… ¡el oro brillante del nibelungo!
Wagner – Das Rheingold (Levine, Met 1990)
Glaub’ mir, mehr als Freia frommt das gleißende Gold: auch ew’ge Jugend erjagt, wer durch Goldes Zauber sie zwingt. // Hör’, Wotan, der Harrenden Wort! Freia bleib’ euch in Frieden; leicht’ren Lohn fand ich zur Lösung: uns rauhen Riesen genügt des Niblungen rotes Gold.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
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12 respuestas a Los gigantes (y 3) – Fafner, vivito y coleando

  1. Allau dijo:

    Desde que has iniciado la serie de los gigantes, sólo veo burbuja immobiliaria.

  2. kalamar dijo:

    Me parece que Carsen lo ha leído varias veces . Ayer fui al ensayo general. No diré nada para hasta que salga mi post, que no me gusta explicar las sorpresas..

  3. angels dijo:

    Como muy bien dice Allau nos pones sobre la mesa toda la podredumbre que nos ahoga.Muy bien explicado ,sobre todo para los ignorantes de este tema .No compraré ningún libro de los que mencionas, porque me acabo de comprar los 4 que te consulté + otro ,que tenía desde hace años y que presté´y no me devolvieron.!Tipico!.U.A.y adióooooooos.

  4. Miguel dijo:

    A los gigantes los veo como el nefasto resultado de la manipulación de ese “asesor” que es Loge…una especie de manipulador ideológico al servicio de su jefe…la responsable de imponer la “ideología” con todas sus consecuencias es Fricka…

    • José Luis dijo:

      Fricka me parece un personaje muy bien escrito, una mezquina conservadora sin sueños que ni se despega del suelo ni permite que nadie lo intente, tan real que no encuentro una palabra que la califique.

  5. Josep Olivé dijo:

    Acabo de leer esta serie de post dedicados al prólogo del Anillo (no he podido antes) y la verdad es que si no voy a comprar ahora mismo “El perfecto wagneriano” y me lo zampo entero este fin de semana es porque esta todo cerrado que si no… Interesantísima la visión de Bernard Shaw. Y pensando ya en toda la Tetralogia tal vez sea precisamente en “El oro del Rin” donde más clarividencia hay con la historia de nuestros días. Richard, todo un profeta.

    Hoy el Auditorio desolado, jamás lo había visto tan vacio en un precioso concierto en donde como cosas curiosas ha ocurrido que Juanjo Mena ha explicado el cuento “El príncipe de madera” antes de dirigirlo (muy bien, muy bien!) y Ott ha interpretado como propina el “Para Elisa” (muy bien también que por fin esta pieza sea dignificada de una vez!).

    PD: Y yo a Valencia que me voy, a ver una Flauta Mágica, otra obra que da mucho que pensar…

    • José Luis dijo:

      Sí, muy interesante, no sé si has visto que he dejado un enlace con la ediciçon de Penguin. La parte del Oro es la que más encaja con lo de hoy (y lo de siempre). El análisis de Wotan es también muy bueno, pero lo mejor son los capítulos que dedica a Sigfrido.

      Una pena, y con lo que dices, lamento perderme ese concierto. Y ya tienes razón con lo del “Para Elisa”, que no lo he escuchado jamás en un concierto.

      Mucho que pensar, si se quiere, pero mucho que disfrutar en cualquier caso.

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