La OBC con Jiri Belohlávek en L’Auditori – Mi patria (2)

SÁRKA

Sarka

Sárka  es la protagonista principal de La guerra de las doncellas, una antigua leyenda de Bohemia en la que se basaron Fibich y Janacek para escribir sendas óperas con ese nombre.  La historia que narra Smetana se inicia cuando la muchacha,  líder de un grupo de guerreras,  jura vengarse en todos los hombres de la humillación que su amante le ha infligido al abandonarla y se ata a un árbol para atraer al caballero Ctirad y a sus compañeros, responsables de la muerte de numerosas doncellas, provocando su compasión al explicar que ella misma es una víctima de las mujeres rebeldes.  Liberada por Ctirad, inmediata y perdidamente enamorado de ella, obsequia a todos con un hidromiel cargado de somníferos, bajo cuyos efectos son asesinados por sus compañeras, que han acudido al escuchar la llamada de su cuerno.

Smetana no pinta aquí paisajes sino sentimientos. Empieza por la exasperación de Sárka, en un pasaje en el que parece que de un momento a otro ha de empezar a cantar una poderosa  mezzo a la que, en medio de su enfado, se le escapa una frase cargada de mal de Llegada de Ctiradamores. Estamos escuchando luego la marcha de Ctirad y sus amigos cuando  se le opone la apenada melodía de un clarinete, Sárka simulando discretamente su pesar, que acaba por detenerla. Al lamento de Sárka, ahora en un expectante silencio, responde Ctirad, naturalmente un violoncelo, pero un violoncelo enamorado. Y sigue una bellísima música de amor de resonancias wagnerianas.  Luego, la fiesta, una danza que poco a poco va apagándose al mismo tiempo que los soldados van cayendo. Un fagot que parece el sopor del último de ellos da pie a que Sárka haga la señal convenida con sus compañeras, una llamada de trompa que es pronto contestada en una octava más baja. Y el clarinete empieza ya a lamentar lo que ha hecho, pero es demasiado tarde.

Así acaba la Sárka de Smetana. En la leyenda, a Ctirad le reservan otro destino:

El joven protestó y amenazó, pero las chicas se rieron de él  y le recordaron cuantas compañeras había matado. Sárka tomó entonces una cuerda, atando un extremo a su caballo y el otro extremo al miembro viril de Ctirad, que fue así arrastrado hasta el Divcihrad.

Después de someterle a torturas atroces, Vlasta ordenó a Sárka que lo castrase. No satisfecha, Sárka lo cegó, le arrancó los dientes y le echó resina hirviendo en los oídos.  Los gritos del pobre se podían oír desde el Vysehrad. Más muerto que vivo, el infortunado joven fue arrojado a un pozo en el patio de la fortaleza que durante catorce días fue utilizado como letrina por todas las mujeres. Finalmente fue decapitado y su cabeza lanzada ante el Vysehrad, como una advertencia para que los hombres no se atreviesen más a cruzar el río y entrar en el territorio gobernado por las mujeres.

Respecto a Sárka,  al poco tiempo los hombres derrotaron al ejército de mujeres  y la capturaron. En la ópera de Janacek, arrepentida, se inmola en la pira funeraria de Ctirad, pero el cuento no acababa así:

En cuanto a Sárka, aunque algunos dicen que fue asesinada por el hijo de  Ctirad, según otra historia, la tierra se abrió a sus pies y, enterrada viva, desapareció para siempre.

Pero las leyendas cuentan que un día, cuando las mujeres vuelvan a ser objeto de abuso por los hombres, la tierra se abrirá de nuevo, y Sárka saldrá bien armada con su séquito de guerreras y las mujeres lograrán la victoria final.

 En cualquier caso, la historia tiene un evidente gancho:

Sarka y CtiradPara i­­­­­­­­nteresados en esa interesante guerra de sexos,  Profetesse e guerriere alle origini di Praga, que es de donde he tomado lo que aparece aquí. Podrán enterarse, entre otras cosas, de por qué en esta escultura que se halla en Vysehrad, es Ctirad el que tiene el cuerno, pero por si quieren ahorrarse el paseo y por si hubieran dudas de la mala uva de Sárka:

Y cuando el caballero ya estaba borracho, Sárka tomó el cuerno y murmuró:  Señor, estoy demasiado débil, tal vez usted podría llamar con el cuerno para que mi padre venga a buscarme.

Ctirad no vío nada malo en ello, y con su último gramo de fuerza tocó el cuerno.

-♦-

DE LOS PRADOS Y LOS BOSQUES CHECOS

Título siempre traducido, porque con Z českých luhů a hájů no hay fanfarronada posible, Smetana explicó este cuarto poema así:

Una descripción general de las sensaciones que evocan los campesinos checos. Por casi todas partes se escucha una canción, a la vez alegre y melancólica, que surge, llena de fervor, de los bosques y de los prados. La selva (solo de trompa) y la alegre fertilidad de las tierras bajas del Elba, y otros muchísimos lugares, todos son evocados en un himno de alabanza. Los oyentes pueden imaginar lo que prefieran al escuchar esta obra; el poeta les ha dejado campo libre; lo único que tienen que hacer es seguir la composición al detalle.

De modo que, a ello sin más dilación:

Poderoso inicio con un tutti que se va apagando como un gran rio que se aleja, dando paso a una bellísima frase de los clarinetes, de la que deriva otra en la que se suman oboes y fagots, y  que Smetana, a pesar de habernos dado la tarde libre, nos precisa que representa a una joven paseando por el campo. Fuga de los violines en sordina, maravilloso contrapunto, que, de nuevo el compositor nos explica que representa el esplendor de la naturaleza en un mediodía veraniego… El bosque está sumido en la sombra; sólo aquí y acullá un rayo de sol atraviesa la copa de los árboles. La ininterrumpida figura de corcheas ascendentes representa el piar de los pájaros; esta persiste en todo el contrapunto que sigue cuando oímos en oposición el tema para las trompas en Fa mayor. Dos veces  más vuelven a piar los pájaros y dos veces vuelve a aparecer el cada vez más coral y más solemne tema de las trompas, el esplendor de la naturaleza.  Una polca amaga bruscamente interrumpiendo primero el final del tema y luego el tranquilo Peasants-carousing-and-dancing-outside-an-inn (Adriaen Van Ostade)pasaje de cuerdas que intenta seguirle, y a la tercera toma las riendas, llevándonos ya hasta el final en lo que -nos hemos quedado sin ejercicio libre- otra vez Smetana describe como una fiesta que celebra la recolección, o cualquier otra diversión de los aldeanos. Cerca del final vuelve el contrapunto y el tema de la trompa, la maravillosa trompa de la naturaleza.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
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6 respuestas a La OBC con Jiri Belohlávek en L’Auditori – Mi patria (2)

  1. angels dijo:

    Una preciosa leyenda (aunque un poco “bestia”) +preciosos paisajes y + aún preciosa música.
    Smetana lo conocía por “mi patria” ,pero así como nos los has desmenuzado, este conjunto de poemas,te engancha y te admira por su poesía.U.A.y adióooooos.

    • José Luis dijo:

      ¿Sólo “un poco” bestia?🙂

      Lo malo que tiene Smetana es que el Moldava se come Mi patria, y Mi Patria toda su obra. Parece ser que su ópera “La novia vendida” es muy buena; un día habrá que ponerse, pero es que no damos abasto🙂
      .

  2. angels dijo:

    Es que soy un “poco “feminista “pero jamás cometeria una venganza de esta medida” (un poco bastante,lógico con 5 hijas+ yo )U.A.y adióoooooos .

  3. angels dijo:

    A portarse como “un Señor”, no es tan dificil ,pero está visto que en tiempos pasados,y no muy lejanos, les daba bula para tener total libertad de conducta.!!por suerte en nuestros ambientes cercanos!! esto ha cambiado y mucho.A Dios gracias, no todo lo que ocurre es negativo. U.A.y !Visca el Barça ! adióoooos

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