Alexandre Tharaud & Quartet Casals en L’Auditori

Alexandre Tharaud & Quartet Casals en L'Auditori

De nuevo Alexandre Tharaud, esta vez interpretando en solitario a François Couperin y Domenico Scarlatti, con una selección de las piezas y sonatas que en 2007 y 2011 escogió entre su ingente obra para clavicémbalo para dedicarles sendas grabaciones, y  acompañando luego al Cuarteto Casals en el romántico Quinteto de César Franck.

Couperin - TharaudFrançois Couperin “Le grand” (1668-1733), nos legó, agrupadas en cuatro libros, veintisiete suites (que él llamaba órdenes) formadas por pequeñas piezas que en muchos casos tienen títulos muy sugerentes y que anticipan la música programática. Tharaud empezará introduciéndonos en la corte de Luis XIV con la Passacaille (8e ordre), para seguir con Les Ombres errantes (25e ordre), una de esas reflexivas composiciones en las que más evidentes se hacen las ventajas del piano. Escuchémosla primero a la clavecinista Rebecca Pechefsky en este teatral video grabado en la Casa Morris-Jumel de Manhattan, que fue cuartel general de George Washington y desde principios de siglo XX es un museo histórico,

Y ahora en la interpretación de Tharaud:

Como tantas otras veces, el piano descubre el filón que oculta la rigidez del clave. Es cierto que estas piezas fueron escritas pensando en sus recursos y mantienen su encanto y el poder de evocación de una época al ser interpretadas con él, pero cuesta pensar que sus autores no hubiesen optado por un buen piano de haberlo conocido, especialmente en casos como el de Las sombras errantes, cuyo título deja pocas dudas respecto a la intención de su autor.

Seguirá Bruit de guerre (extracto de La Triomphante, 10e ordre) con acompañamiento de tambor (no anunciado el nombre del percusionista, que no será Pedro Esteban pero es de suponer que tampoco un voluntario del público, por mucho que apriete la crisis), el delicadísimo Le Carillon de Cithére (14e ordre) y Le Tic-Toc-Choc ou Les Maillotins (18e ordre), una pieza que ya salió de refilón por aquí, cuyo gracioso título, que toma el disco de Tharaud, alude a unos franceses que en la Edad Media organizaron una revuelta ayudados de sus mazos de hierro o “maillots”: “tic-toc” de preparación y “choc” para  rematar la faena, lenguaje de cómic en el siglo XVIII. Un aficionado llamado Ralf Leenen hace un bonito trío consigo mismo interpretándolo con dos mandolinas y un mandoncelo

y así suena en el piano de Tharaud

Scarlatti - TharaudTras estos escasos veinte minutos de Couperin, algo menos de media hora con siete de las 555 sonatas de Domenico Scarlatti (1685-1757), las  K132 en Do mayor, K29 en Re mayor, K380 en Mi mayor, K3 en La menor, K514 en Do mayor, K481 en Fa menor y K141 en re menor. El propio Tharaud habla de estas obras en el siguiente video, destacando el rojo color español de algunas, el virtuosismo requerido para otras, y también la calidad dramática que el piano da a las más lentas , “una nueva dimensión” que en sonatas como la preciosa K.208  le hacen pensar en “una soprano cantando sola en el escenario”. Esta maravilla, que se inicia en 1:16, no se escuchará aquí, pero sí la endiablada K.141 que sigue en 6:04,  en la que rasguea el piano como si fuese una guitarra y con la que cerrará espectacularmente su actuación como solista,

aunque, para espectáculo, Marta Argerich con esa misma K.141,

para hacer lo que le dé la gana, Horowitz interpretando la K.380,

para perfección  el gran Michelangeli, en este documental en el que a partir de 2:41 le podemos ver con la K.29  que, como la anterior, también está programada (y a la que sigue en  6:10 la dulce K.11)

y para acabar con otro apabullante argumento para los pianófilos, la K.481 que  Tharaud interpretará estratégicamente en penúltimo lugar, antes de cerrar la primera parte luciendo su pericia con la K.141.

-♦-

Segunda parte, Quinteto en fa menor para piano, dos violines, viola y violonchelo de César Franck (1822-1890), la primera de las obras de este gran organista y compositor belga afincado en París que se incorporó al repertorio habitual, aunque hoy sea la Sinfonía en re menor su único trabajo popular.

“Una obra de música de cámara con acentos sinfónicos llena de tempestad y de emociones” como acertadamente resume un comentarista de Youtube, que Franck escribió en su madurez, en una época en la que estaba enamorado de una de sus estudiantes.  Sus sentimientos son patentes desde la primera nota, como podemos comprobar en este video con el fragmento inicial del Molto moderato quasi lento con que empieza, con todo el protagonismo para el piano y la enorme figura de Sviatoslav Richter,  a pesar de que las cuerdas sean nada menos que las del Cuarteto Borodin.

Pero, para hacer publicidad (por amor al arte), nada como este otro fragmento del segundo movimiento,  Lento, con molto sentimento, aquí a cargo de Nicholas Angelich y el Quatuor Ebène.

El Quinteto acaba con un vigoroso Allegro non troppo ma con fuoco en el que Franck pone en práctica la “forma cíclica” de la que es considerado principal exponente “una técnica de construcción musical mediante la que se utiliza un tema, melodía, o material temático como elemento unificador de varias secciones o movimientos de una composición” (WK), algo no muy distinto a las transformaciones temáticas de Liszt, las  ideas fijas de Berlioz o los leitmotiv de Wagner, y que se venía utilizando desde Corelli pero que  Franck desarrolló y explotó sistemáticamente como método unificador. Podemos tratar de apreciarlo escuchando ahora todo el Quinteto a la pianista Catherine Collard y el Quatuor Orlando.

La sinceridad de César Franck fue apreciada por quien acabó con la “Vieja escuela” francesa que él lideraba, Claude Debussy: “César Franck idolatra la música. No hay fuerza en el mundo capaz de hacerle interrumpir un pasaje que considere justo y necesario; sea lo largo que sea, debe seguir adelante”. Medianamente sincero pero más largo de lo que debiera, acabaré con el Cuarteto Casals interpretando magníficamente a Debussy. Assez vif et bien rythmé del  Cuarteto para cuerdas op. 10 en sol menor, que no será cíclico pero empieza en Boccherini.

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EL POST

A la tercera va la vencida, Tharaud, cruz y raya. La primera parte con que nos ha obsequiado ha sido infumable. Un sonido feo, una absoluta falta de buen gusto, y no digamos ya de intención, que ni con Couperin ni con Scarlatti se sabía a qué ha estado jugando, ni  si lo que estaba tocando pretendía ser un fandango o un entierro.  Una pesadez y un aburrimiento especialmente lamentable teniendo en cuenta las  preciosidades que había en el programa. Pésimo con Couperin, malo con Scarlatti, destrozando también de forma imperdonable las sonatas que el piano hace tan líricas. Del pianista de las grabaciones al de los directos hay un abismo, lo que, con la afectación de algunas de sus declaraciones, la popularidad derivada de su intervención en la última película de Haneke y su aparición en los shows televisivos,  sugiere que tras su nombre hay más marketing que calidad, o que profesionalidad, aunque hay cosas que ni la falta de ensayos puede justificar. Abundando en esa línea, sus gestos no son muy exagerados, pero posa de forma manifiesta, y, casualmente, lo único que ha tocado bien, y muy bien, ha sido la espectacular K.141 de Scarlatti, que cerraba su actuación en solitario y ha provocado unos aplausos que no ha merecido.

En la segunda parte, sus apariciones en el Quinteto de Franck han estado muy bien, y aunque  cuando estaba en segundo plano sus notas me han parecido muy poco limpias, la verdad es que no conozco la pieza como para opinar. Pero, pelillos a la mar, porque el Cuarteto Casasls, al que no había escuchado nunca en directo, es todo lo magnífico que los vecinos comentan, y más. Y acabo de darme cuenta de que se me da mucho mejor poner verde que elogiar, porque ya no sé cómo seguir: Han servido magistralmente al desaforado romanticismo de Franck y los cuarenta minutos de su quinteto se han pasado en un momento, han tocado con entrega y pasión, y son unos músicos como un piano (bien tocado). Me hago socio, y me sumo a los que llevan años recomendándo(me)lo.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
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8 respuestas a Alexandre Tharaud & Quartet Casals en L’Auditori

  1. Joaquim dijo:

    Encara no tinc clar si hi anirem, segurament no, però m’has fet entrar unes ganes…

    • José Luis dijo:

      Molt més per la teva feina que per la meva, de vegades penso que els gestors de la cosa (musical) nostre son els que haurian de fer aquestes preparacions. O publicitar les dels aficionats, no?

      El programa es agradable e interesant, Tharaud es per mi fred però força elegant i pulcre i del Casals no te’n he de parlar jo. Tinc molta curiositat per veure fins a on arriba la musica de Frank.

  2. Josep Olivé dijo:

    1.- No podré ir….y ya me gustaría. Concierto que promete porque las obras y los interpretes son muy interesantes.
    2.- Cualquier alumno que mostrara la absoluta falta de articulación de Horowith sería advertido de que nunca llegará a tocar bien el piano. Y ya ves. Mano de dos octavas, plana, sin articular apenas…y toca como los ángeles. Parece que no mueva los kilométricos “deditos”…pero tocan, vaya si tocan. Único y grande Horowith!
    3.- Más monstruos: Argerich (viviente), Richter, Michelangeli… Lo que dice Joaquim, haces entrar unas ganas…
    4.- Ya dirás que tal Tharaud…con Bach el otro dia correcto, pero…¿te imaginas el BWM 1052 con Sokolov? No, claro. Yo tampoco.
    5.- El apartado 5 de mi entrada es para el quinteto, lógico…Será una fiesta musical, ya verás, te lo digo yo. Y luego lo cuentas aquí que te leeré desde muy lejos.
    6.- Lo que decíamos el otro día: a veces un absoluto desconocido te hace salir de una sala de conciertos absolutamente feliz. Efectivamente, hoy en el Auditori, un tal Herbert Schuch nos ha servido un cuarto de Beethoven de ensueño. Ya ves. Jamás he tenido miedo ante nombres desconocidos. La satisfacción, si todo sale bien, es doble.
    7.- No podré ir a este concierto que tan bien preparas y del que hubiera ido tan solo de haberte leido… pero tomaré medidas: ya que me paso por Madrid iré al Real a marcame un “Don Pasquale” con el Sr. Riccardo Muti. ¿A que no esta nada mal?

    PD.1. Para Enrique: Bien la orquesta de Castilla y León. Sonido de cuerda no del todo limpio en la obra de Beethoven, pero excelente prestación en la sinfonia de Nielsen. He salido contento. También con las propinas: la del pianista, una vertiginosa Campanella de Listz, y la de la OSC, con una espléndida y reconfortante danza n.5 de Brahms.

    PD.2. Para JL: ya ves, los concursos hazlos de propinas. Tal vez así no me deprimiré.

    • José Luis dijo:

      1.- La séptima (la tuya, no la de Beethoven) hace innecesaria la respuesta que te iba a dar
      2.- No sabes lo estimulantes que llegan a ser tu comentarios para que siga con estas páginas: Yo pongo un video y tu me lo explicas; al final aprenderé y todo.
      3.- Es una gozada encontrar tanto material. Argerich va como una moto, pero es sensacional.
      4.- Pues el otro día pensé en que me gustaría mucho escuchar “sus” Goldberg.
      5.- Veré si puedo contar mucho más que el magutao/nomagutao. De Tharaud no espero grandes emociones, pero sí pasármelo muy bien; Scarlatti me gusta mucho. Y Franck (Frank en el programa), con el plus de todo lo que no conozco.
      6.- Me alegro, Nielsen no me hacía mucha gracia y algo hay que dejar… Desde luego, todos los famosos empiezan por ser unos desconocidos… aunque algunos desconocidos muy buenos quizás nunca lleguen a ser famosos. Pero cuando no te lo esperas (ni lo pagas, a veces), sabe el doble de bien. Recuerdo ahora a Khachatryan, aunque ese sí que se pagaba ya…
      7.- El final lo leo un poco borroso, no sé lo que dices de la leche Pascual… ¿no es buena la del desayuno en el hotel?

      PD1.- No me toca
      PD2.- No te deprimas, y mírate las pistas

  3. kalamar dijo:

    Qué disfrute de post, me lo he repasado enterito, espero que nada se tuerza, que el programa magustao y mucho. Mañana me voy a por el abono y las entradas del Casals, un ojo de la cara, a ver si hay dto. por abonada..
    Con comentaristas como JO o Enrique, me da vergüenza teclear.
    Josep: tu pista, hombre!

    • José Luis dijo:

      Eso, Josep, hombre, que lo tuyo es una vergüenza!😆

      Muchas gracias, me alegro de que te haya gustado y más aún de haberte convencido. Pero respecto a lo de que te da vergüenza opinar… por esa regla de tres cierro el blog ahora mismo.

  4. Ens veiem dema al Auditori. El concert promet.

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