Gavotas (6)

Si en vez de baile añadimos voz a la música, hay que empezar citando la Gavotte de Mignon, la ópera de Ambroise Thomas que tan popular fue en el siglo XIX. Esta es otra de las favoritas de los métodos de enseñanza, y lo que más se escucha hoy no es la gavota Me voici dans son boudoir sino la música del entreacto de la que procede, y no precisamente en buenas interpretaciones sino en los martirizantes videos de pequeños y no tan pequeños estudiantes. Pobres vecinos.

Pero volvamos las aguas a su cauce con una simpatiquísima Lucrezia Bori cantando Me voici dans son boudoir:

Interesados en esta soprano valenciana que se instaló en el Metropolitan a principios del pasado siglo, ver aquí. Y en la ópera Mignon, aquí (en el mismo y distinto sitio a la vez, como los electrones cuánticos)

Para la siguiente, disponemos de mucho y muy buen material, pues se trata de la conocida gavota de Manon de Massenet, Obéissons quand leurs voix appelle. Por ejemplo, Anna Netrebko dirigida por Fabio Luisi en el Metropolitan en 2012

De ópera a opereta con The Venice Gavotte de Candide de Bernstein, estrenada en 1956. Ese mismo año lo hacía My Fair Lady, con música de Loewe, cuya Gavota de Ascot se recuerda como una de las escenas más logradas de la película de Cukor.

Pero en 1886, mucho antes que los americanos y sólo dos años después de la Manon de Massenet, por las tierras celtibéricas triunfaba una zarzuela de Chueca y Valverde llamada La marcha de Cadiz, con una marcha que llegó a ser propuesta para himno nacional y con la Gavota-dúo de los patos que sigue ahora en la versión que protagonizaron Olga Ramos y Sergio Coronas en la película ¡Pum! del mejicano José Estrada.

La película es de 1979. En la revista “El Nuevo Mundo” del 4 de Marzo de 1897 escribieron a propósito del numerito:

Es, en efecto, el dúo de los patos un número musical de lo más gracioso y picaresco que ha producido el numen de los músicos que cultivan el teatro por horas. En su melodía retozona y alegre, que es buena prueba del ingenio de sus autores, hay algo que armoniza con la frivolidad del público, y por esto, sin duda, es por lo que ha conseguido popularizarse hasta ser su tema predilecto.

De El Bateo, del mismo Chueca, es la gavota Pianissimo ese Re, empieza el minué, estimulante título de los letristas Antonio Domínguez y Antonio Paso. También hay una gavota orquestal en Los cadetes de la reina de Pablo Luna y es una gavota Así es el baile de París de La Zapaterita de Francisco Alonso. Pero, dedicada a los alérgicos al género, acabaremos con la letra de esa gavota que es un minué:

Músico: Pianísimo ese re;
empieza el minué.
Coro: Aquí se baila
con elegancia y chic;
los cuerpos rígidos
y el brazo así.
Señoras: ¡Qué bien se baila!
¡Qué buen compás!
Hombres: Pero agarrado
me gusta más,
porque se tiene
más libertad.
Uno: Jesús, ¡qué mano
tan suave tiene usted!
Una: Pues si le gusta
se la prestaré.
Otra: ¡Que me lastimas
el anular!
Otro: Pues dame el gordo
si te es igual.
Músico: Tener cuidado
con ese fa.
Otro: ¿Qué hay de aquel asunto
que te dije ayer?
Otra: Me pides unas cosas
que no pueden ser.
Coro: Ni en París,
ni en soirés,
ni en el Real
así se bailan
los minués.
Hombres: ¡Ay, su mamá!
Mejor los señoritos
no lo bailarán.
Señoras: Di tú que sí,
y quedas invitao
a mi gardén partí.
Hombres: Tres mersis.
Señoras: Tres o más.
Todos: ¡Plin, plin,
ris, ras!

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
Esta entrada fue publicada en Música. Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a Gavotas (6)

  1. Ni en París ni en soirées… ¡Qué bueno! Bien buscadas esas gavotas.
    No sólo no soy alérgico a la zarzuela, sino que puedo afirmar que, en general, me agrada. En alguna ocasión vaticiné un resurgir del género, sobre todo del chico y, posiblemente del “ínfimo”. El mal gusto pone de moda las cosas ligeras y antiguas, que volverán travestidas de folk, copla y quién sabe. Si es ligero y simpático, buen rollito y tal…
    Y Netrebko.

    • José Luis dijo:

      Me habían pasado por alto las soirées, qué gracia.

      Lo de la zarzuela es un tema recurrente en estos barrios; ciertos levantiscos la miran muy mal, aunque luego resulta que lo que no les gusta es eso que calificas genialmente de género “ínfimo”. Buen rollito, esa es la clave, como para tantas óperas. Pero creo que no voy a apostar por tu profecía…

      • Bueno, que lo del género ínfimo es ya muy viejo, se refiere a los aires de revista y demás, con tintes de vulgaridad.
        Yo también espero que si hay un resurgir del género, no sea como “profetizo”, pero hablo porque ya he visto ejemplos en… no me quiero ensañar… con ritmos de pasodoble, giros melódicos, ritmos y cosas antiguas, e incluso cierto virtuosismo. Y llenan teatros.
        Os seguiré leyendo, pero no tengo intención de colgar nada en las soirées en una temporada. Demasiado trabajo.

        • Josep Olivé dijo:

          Enrique, debo usar tu entrada porque cuando estoy de viaje no hay manera de entrar en este blog (tampoco en el tuyo) por lo legal, así que lo hago por lo…”lateral”…y es que nuestro común amigo y sr. owner de este blog le dedica 8 capítulos a este animalito volador y va y se me esta dejando una de mis gaviotas preferidas…que mira que no ponerla… 😦

          Pues eso JL, dame un “pase” de los que tu ya sabes en el último post de la serie y ya veras como tu olvido te hará reflexionar…🙂

          No te “pica” la curiosidad?🙂

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s