“Cuidado cuando mires la foto, que duele”

siria

Una niña siria, huida de la reciente violencia en Idlib, mira en un campo de refugiados en la ciudad libanesa de Alman, al noreste de la ciudad del sur de Sidón, el 20 de junio. El pasado año, la guerra y otras crisis sacaron de sus casas a una persona cada 4,1 segundos,  la agencia para refugiados de la ONU eleva el número de personas desplazadas por la fuerza a 45,2 millones, el máximo en las dos últimas décadas  (Mahmoud Zayyat / AFP / Getty Images)

bp20 bp28 bp27 bp26   bp5bp29

De aquí, de un correo.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
Esta entrada fue publicada en Varios. Guarda el enlace permanente.

7 respuestas a “Cuidado cuando mires la foto, que duele”

  1. angels dijo:

    Es mediodia y se me han pasado las ganas de comer.U.A.y adióoooos !!!Que Dios perdone a esta Humanidad !!!

    • gloria aparicio dijo:

      Dios ? de existir un dios…. como va a perdonar aquel que lo permite…..

    • José Luis dijo:

      Angels, el título ya avisaba…. y, Gloria, ya sabes que, gracias a Dios, se puede ser ateo

      • gloria aparicio dijo:

        ESO ES VERDAD JOSÉ LUIS, Y AHORA ME ENROLLARIA PELIGROSAMENTE DEMASIADO ……… PREFIERO DARTE LAS BUENAS NOCHES Y DESEARTE QUE SUEÑES CON INOCENTES ANGELITOS, EN ELLOS TENGO MÁS CONFIANZA, POR MI CASA ANDAN UNOS CUANTOS QUE POR EL MOMENTO NO ME DECEPCIONAN……
        bona nit, un abrazo.

  2. Josep Olivé dijo:

    En una gran ciudad visitada muy recientemente sali por la tarde a dar un paseo. Ya sin el agobio de cosas y trabajos pendientes de hacer uno piensa en relajarse con uno de los ejercicios más saludables: intentar tomar el pulso de calles que no conoces. Me duró muy poco la ilusión. Debe ser ciudad donde la mendicidad infantil no esta prohibida, y una cosa es ver a una criatura “amparada” por quien la explota (aunque sea padre/madre igual de repugnante) y otra es verla desamparada de absolutamente…nadie. No me lo podia creer. Intenté ver que simplemente la madre/padre/hermano/hermana o quién estuviere al “cuidado” de algo tan frágil había abandonado el lugar por breves momentos. Pero no. Me volvi después de andar unos metros, busqué con la mirada y nada. El chavalin, pequeñísimo, se tapaba con una especie de chaquetilla, e intuí que lo hacía de puro sueño que tenía. Un sinfin de transeuentes circulaban por la calle peatonal como si nada. No pude por tanto ponerle ojos a una mirada, pero si recordar la que había visto el día anterior en este post. Y aquellas calles ya no me parecieron ni tan alegres, ni tan bonitas. Porque efectivamente duele. Mucho.

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s