Dumky (2)

Paisaje ucraniano (Leon Jan Wyczolkowski)Bastarían dos dumka para hacer el plural dumky, pero son tantas las dignas de conocer, que mejor ir directamente al grano.

1840 – Chopin. De nuevo su Reverie (Dumka) sin número de opus, una de las dos canciones que no están incluidas en su colección op. 74. La compuso cuando estaba en pleno romance con George Sand. No creo que a nadie le importe repetir esta desconsolada joya, y menos si la intérprete se llama Eva Powdles, aunque la mezzo la canta de forma mucho más dramática y rápida, quizás menos bonita que la soprano de la anterior página. El piano, a pesar de ser Chopin, por una vez  importa poco, aunque lo toque Garrick Ohlsson.

1847 – Liszt. Dos de las tres piezas de la Suite Glanes De Woronince S249 que escribió durante su estancia en Voronivtsi, Ucrania, son dumky. La grabación que sigue pertenece a la única integral de la obra para piano solo de Liszt que existe, la de Leslie Howard (nada que ver el que se llevó el viento), y la pieza escogida, Complainte (Dumka), es ideal para quedarse dulcemente frito.

1850 – Moniuszko. El padre de la ópera nacional polaca escribió una bonita canción llamada Kopak y subtitulada dumka que llegó a ser muy popular en su país. La canta magníficamente su compatriota Bernard Ladysz. Hasta aquí, todas las dumkas son meditativas lamentaciones, sin interludio alegre.

1850 – Moscheles. El Andantino de su Sonata para cello y piano, Balada “a la manera bohemia” evoca su infancia en Praga con una melodía de aire popular y la forma de una dumka, ya con una sección central más animada. La pieza es francamente bonita y Jirí Bárta y Hamish Milne la bordan.

1874-1880 – Mussorgsky – En La feria de Sorochyntsi, una ópera cómica basada en un cuento de Gogol, se halla esta Dumka de Parassia, que canta aquí la soprano  Vilma Bukovetz con la Orquesta de la Opera Nacional Eslovena de Liubliana dirigida por Samo Hubad. Aquí, el cambio de humor es definitivo.

1878 – Dvorak. Además de las que componen el Trio Dumky del juego y del Andante del Quinteto con piano num. 2 que nos trajo Lluis Emili, en contramos otras  dumka en su obra para piano solo y en su música de cámara, pero también las hay en las famosas Danzas eslavas, como esta No 2, op. 46, que podemos disfrutar con Wolfgang Sawallisch y la Orquesta Filarmónica de Israel.

Y aún quedan unas pocas para el tercer y último capítulo de la serie.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
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5 respuestas a Dumky (2)

  1. Una dumka, evidentemente, esta danza eslava. (Cualquiera nos tose ahora que sabemos lo que es un dumky)

  2. angels dijo:

    Esta danza eslava es preciosa y contagiosa ,naturalmente con su punto de nostalgia (dumka).
    Por cierto no hay manera de que entre tu post ,sobre Turandot del cine Bosque ¿por qué? U.A.y
    adióoooooos

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