La OBC y la Séptima de Mahler en L’Auditori

La OBC y la séptima de Mahler en L'Auditori

Escrita en 1904, y sin una tonalidad básica que estructure su decurso, esta sinfonía preludia los giros estéticos y sonoros que Schönberg llevará al límite en pocos años. En ella, hay momentos, en los que las entrañas de la orquesta se dejan ver con una transparencia prácticamente camerística, difícil de superar, hasta alcanzar el clímax final. Ya desde los acordes introductorios del primer movimiento, similares a una marcha fúnebre, Mahler nos aboca a experimentar con la tragedia. Le sucede un ejemplo de Nachtmusik [serenata], un vago sueño, en el que cada instrumento parece actuar como un solista privilegiado; de nuevo, Mahler transita sin pausa entre espacios fúnebres y breves instantes de esperanza. Incluso en el tercer movimiento –un vals en forma de Scherzo, en el que el compositor rinde de nuevo homenaje a la música popular vienesa de los hermanos Strauss–, el tono permanece sardónico, tremendamente agrio. La segunda Nachtmusik del cuarto movimiento, también una serenata, explota todavía más la textura de los solistas orquestales, añadiendo incluso el sonido rústico de una mandolina y una guitarra. El movimiento final nos introduce en el estallido triunfal de la noche “sonora” que acabamos de vivir. Una música que preludia, insistimos, los giros estéticos más característicos del siglo XX.
De la web de L’Auditori

Después de las peligrosas frases que enmarcan este párrafo, cabría analizar las razones en contra y a favor de dar una oportunidad al patito feo de las sinfonías de Mahler, cosa que podemos hacer siguiendo unos videos de la Filarmónica de Viena con Leonard Bernstein.

Razones para no ir

1.- Alta probabilidad de empezar perderse después de los primeros cinco minutos y a dudar de si escuchar una trompa-tenor (2:17, 3:40) vale esta misa, o de si es uno el que no está a la altura de la misa.

2.- Peligro de que Elihau Inbal consiga hacernos seguir este difícil primer movimiento, siendo, como somos, de los que apoyamos a Pablo González.

3.- Peligro de que no lo logre y de que, a pesar de pasajes de indiscutible belleza (2:03), se acabe mareado con tantas idas y venidas y tanta fanfarria.

4.- Temor a que algún vecino de localidad decida llevarse su pantalla gigante para poder comprobar si La ronda de noche de Rembrandt, que dicen inspiró a Mahler para la primera Nachtmusic, casa realmente con ella

La ronda de noche (Rembrandt)

y cuando el deslumbramiento causado por el artefacto palidezca al lado de la maravillosa música bucólico-militar de Mahler, el susodicho se ponga a llevar el ritmo ostentóreamente y, ante nuestras asesinas miradas, acabe pasándose a matar marcianitos mientras canturrea el Tralarí de la Revelge de Des Knaben Wunderhorn (5:38).

Razones para ir

1.- Aprovechar el abono

2.- Ver a Inbal bailando un vals como lo hace aquí Bernstein (7:08), disfrutar de la vena sarcástica de Mahler y comprobar cómo, siguiendo sus indicaciones, las cuerdas de los contrabajos chocan contra la madera (7:45) en el sensacional Scherzo.

3.- Ser primo del bandolinista que va a tener aquí su gran momento (4:39) y un devoto de las serenatas y de los andantes, y no digamos  ya de andantes amorosos como el de la segunda Música nocturna de esta sinfonía.

4.- Odiar a Pablo González y esperar que Inbal haga maravillas con esta preciosidad. Y haber hecho una novena para que nadie tosa en su mágico final.

5.- Gustar de músicas galácticas y arranques tan explosivos como el del último movimiento, y ver si, aparte de Los maestros cantores de Núremberg (1:34), el directo ayuda a descubrir de una vez en él a La viuda alegre de Lehar, la Quinta del mismo Mahler, o el famoso himno luterano Ein feste Burg ist unser Gott, esto último harto difícil si el famoso lo es en su casa a las horas de comer y no se escucha unas cuantas veces primero por ejemplo,  aquí.

6.- Ser del Mahler manque pierda, y estar dispuesto a batirse con cualquiera a quien se le ocurra mencionar el ruido y las nueces a propósito de este último movimiento.

Conclusión

El Langsam inicial debe requerir oídos brucknerianos y el Rondo-Finale no es lo mejor que compuso Mahler, pero los tres movimientos centrales son incuestionables y sobran para que valga mucho la pena escuchar esta sinfonía, y más cuando la OBC va a ser dirigida por un experto en Mahler como es Elihau Inbal.

-♦-


Mahler- Sinfonía Nº 7. Orquesta del Festival de Lucerna. Claudio Abbado

________________________________________________________________

EL POST

Hasta acabar el segundo Nocturno, las cosas iban según lo previsto: Primer movimiento de zarandeo y desconcierto, los tres siguientes vuelven al más querido y romántico Mahler y hacen pensar que algunos no hemos pasado de su post-romanticismo. Según lo previsto o mejor, porque la OBC suena limpia y transparente como pocas veces, aunque quizás a las cuerdas les falte algo de volumen o de la “presencia” aquella que en algunos viejos aparatos de radio tenía su mando. Pero cuando llega el Rondó-Finale, el otro hueso criticado, han cambiado algunas cosas respecto a otras audiciones: La primera, que la mandolina de la Nachtmusik ha evocado la de Beckmesser y la lucha entre tradición y modernidad en Los Maestros Cantores de Nuremberg que enseguida se citan en el Rondó, y la segunda, que en las espléndidas notas de Joan Grimalt en el programa de mano se ha podido leer que “el vals rural… se encarga de desmentir el carácter serio de la polifonía clásica” y entendiendo así este último movimiento, resulta que cuando se descompone el academicismo de la última fanfarria, el hueso se ha hecho santo y ha sabido a poco. A lo cual debe haber contribuido el gran trabajo de la OBC y la magistral dirección de Eliahu Inbal. Dos patinazos irrelevantes y un excesivo volumen de los metales en el primer movimiento  -que sigue sin pasar(me)- son todo su debe frente a un haber sobradísimo, reconocido por un público algo más numeroso de lo habitual con sonoras y prolongadas ovaciones.  Otro concierto memorable.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
Esta entrada fue publicada en Música, Post-Romanticismo y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

16 respuestas a La OBC y la Séptima de Mahler en L’Auditori

  1. Josep Olivé dijo:

    Efectivamente, me formulo preguntas de este calado (ir o no ir, ser o no ser) en la séptima de Mahler, claro que sí…pero para decidir si quiero repetirla! Y es que no veo razón alguna para…no repetirla! O sea, que…

    Antes de ponerme a escibrir la he querido escuchar enterita enterita en casa, con tranquilidad, en una versión que tengo de Gary Bertini con la Kölner Rundfunk Sinfoniy Orchester de 1991 y cuando la he acabado de escuchar he pensado…”…por qué esa manía en calificar obras menores a obras que por diversas razones no han tenido el impacto y trascendencia de otras del mismo autor?…” Y es que la séptima es una gran sinfonía, y la vamos a disfrutar de lo lindo el fin de semana próximo con un especialista como Inbal y solo hay que esperar que la OBC este a la altura.

    Es cierto, de las sinfonías instrumentales de Mahler, todas ellas tienen un sello especial que las han hecho traspasar el umbral de la genialidad a la popularidad (no solo entre los melómanos): la primera con su marcha fúnebre, la quinta con su adagietto, la sexta con su tremendo finale y la novena por ser un gran testamento… Y la séptima, ¿qué ocurre con la séptima?¿que no tiene ese “centro neurálgico” donde confluyen todas las miradas/oidos?¿que tiene un rondo-finale (allegro-ordinario) demasiado “ordinario”? Pero, ¿y por qué no escuchamos la obra en su conjunto? No solo hay Mahler, mucho Mahler, y del bueno…hay también Wagner (licencias de los Maestros y sus extaordinarios y abruptos acordes finales), hay Strauss (sinfonía alpina), hay Schubert (la grande, Trias dixit), y no solo eso, va preparando el camino a los “escolares” de la segunda escuela de viena (Berg, Webern, Schonberg…aún con bata de colegio, pero muy listos ellos, que ya habian tomado apuntes desde el finale de la sexta).

    Nada, nada…iremos, la escucharemos, y bien seguro en esta casa lo celebraremos.

    • José Luis dijo:

      Los tres movimientos centrales me parecen pistonudos, pero en el primero me pierdo y en el último se pierde Mahler😯🙄 Esto es lo que pienso y lo único que debiera haber escrito.

      • Josep Olivé dijo:

        No hombre no…todas las razones expuestas me han dado mucho que pensar, no creas, y aún no he entendido el mensaje encriptado (o no) de la segunda razón para no ir, y la tercera razón para ir…ya sabes, como no me lo pongas clarito y fácil como en el concurso de este mes yo me pierdo…jejejeje… y además, ver a Berstein con “su” Mahler no tiene desperdicio, es toda una gozada…como todas las preparaciones de la OBC que haces!🙂

        PD: Curiosa la lista de visitantes, hay de numerosísimos paises, y muchos bien recónditos…¿y en cuanto tiempo?. Con más de 1000 visitas tienes a 10 paises! Es para estar contento! Felicidades!🙂

        • José Luis dijo:

          Ja ja, tu comentario ha quedado al lado de la nueva lista de visitantes, que me cargué sin querer la anterior y al renovarla ha salido con un color más llamativo. La verdad es que al principio me hacía ilusión ver como iban apareciendo banderitas de todo el mundo. Tampoco es para ponerse muchas medallas, la mayoría de visitantes llegan buscando una foto, a lo mejor de un pájaro o del rio Moldava🙂 aunque, en cambio, ver que hay una página que ha recibido más de 8.000 visitas, la del vals de la suite de Jazz de Shostakovich, sí que me deja bastante atónito.

          He sido pagado con mi misma moneda, y entre la segunda para no ir y la tercera para ir y que me había equivocado con los números, que había dos terceras para ir, me he hecho un lio monumental. Sí, como supongo, tus dudas son las relativas a las razones que incluyen a Pablo González, complementarias, se entienden si se tiene presente la extendida virtud de no saber vestir a un santo sin desvestir a otro, i.e, si Inbal lo hace muy bien, eso demuestra que PG es muy malo.

          Gracias por tus alabanzas, ya sé que no son debidas a que este mes hayas ganado los 5 puntos😆 pero no hago mucho más que sacar un poco de color a lo que viene en la wiki y hacer variantes de los dos comentarios básicos: meguta/nomeguta.

  2. Miguel dijo:

    Viendo a Bernstein dirigir todo es más receptivo y digestivo. El supuesto que dices: “Ser del Mahler manque pierda”, me ha convencido…cuestión de debilidades.

    • José Luis dijo:

      No recuerdo a Inbal muy expresivo, pero seguro que nuestra debilidad se verá recompensada y fortalecida. No sé si a Mahler le hubiese gustado mucho eso de compararle con el Betis… si fuese el Barça… Oe oe oe, ser del Mahler es, lo mejor que hay.🙂

  3. No te puedo seguir el ritmo de los posts. Nos exiges demasiado. La Séptima de caballería. Seguro que es un ladrillo precioso con Inbal.

  4. angels dijo:

    Si te digo que me empieza a gustar Mahler,no te rías ; aunque sigo pensando ,que se pasa de la raya en la longitud de sus Sinfonias y en el uso desaforado de todos los músicos que le entran o no en el presupuesto.!Ah! y además con cualquier excusa ,pone coros de voces blancas y no tan blancas ,para actuar 5 minutos ,+una o dos mezzos. Ahora viene cuando los “forofos” me apedrean , pero como he dicho al empezar. Me comienza a gustar lo cual ya es mucho: 🙄
    U.A.y adióooooos

    • José Luis dijo:

      Me troncho, Mahler “El desaforado”, genial. Y no te falta razón, una pesadilla para los economistas. En fin, ya sabes aquello de que más alegría habrá por un pecador arrepentido, etc, etc, de modo que, tres resurrecciones y un adagio de la novena, y como nueva😉

  5. angels dijo:

    Si hubieras estado dentro de un confesionario !!!ríete de Rouco!!!, U.A.y adióoooooos 😀

  6. Diego dijo:

    Parafraseando me parece que el título de un libro diría: “como ser mahleriano y no morir en el intento”! Escuche esta sinfonía con Michael Tilson Thomas y la Sinfónica de San Francisco, siguiendo además tus comentarios, pero me perdiiii todooooo; seguiré intentando!
    Gracias!

    • José Luis dijo:

      Yo me concentraría en los tres centrales, y dejaría el resto para dentro de unos años🙂 O para un directo, que no será la primera vez que de la lata al natural cambia todo.

  7. Josep Olivé dijo:

    Es lo que dice Enrique muy desenfadada y acertadamente…”…el septimo de caballería…seguro que es un ladrillo precioso en las manos de Inbal…”. Muy breve, pero muy certero. Efectivamente el séptimo de caballería si nos atenemos a los movimientos extremos, ladrillo si nos atenemos a la duración, y precioso si nos atenemos a lo escuchado hoy en las manos de Inbal. Por tanto, y como resultado global, debemos rendirnos a los pies de la OBC. Gran matinal de concierto, sí señor. Memorable. Estoy de acuerdo.

    Me pregunto qué es lo que puede hacer que, no diferiendo substancialmente la interpretación de un día para otro, la valoración personal respecto de una obra puede ser algo distinta. Acabé eufórico la semana pasada cuando la oí en casa, sobrevalorándola en demasía, pensaba ayer. Ya en directo, me llegaron irregularidades, discursos inconexos en los movimientos extremos y una falta de coherencia en diferentes temas de la obra, que no en la arquitectura sinfónica. Muchas ideas, buenas ideas mahlerianas, pero raramente enlazadas. No me encajó el carácter pastoral de los tres movimientos centrales (sensacionales, preciosos, puro Mahler) con la agresividad del primero y del último, irregulares ambos, no un Mahler menor pero tampoco mayor. Hoy sin embargo la he encontrado más receptiva, más entendible. Hasta el discutidísimo Finale, con todas sus evocaciones repetitivas de “Los Maestros…” (que ya han empezado efectivamente en el precioso nocturno anterior), se me ha hecho más amable. Por tanto, estamos ante una obra de muchas caras y demasiadas aristas, y por tanto sujeta a la discusión y opiniones muy contrastadas y solo Mahler podría explicarnos la razanes formales y de fondo de su composición. Y esta debe ser la razón de que, junto con la octava por su monumentalidad, sea la sinfonía menos programada y entendiada de su autor. Y lo cierto es que sí, hay cosas extrañas en ella, un discurso que se quiebra demasiado a menudo, pero curiosamente su formato no puede ser más simétrico y equilibrado. Parece una delantera de futbol de las de antes: dos extremos muy rápidos (allegro y finale), dos interiores repartiendo juego (los nocturnos) y un delantero centro presto al remate (el scherzo). Y esta mañana la delantera ha funcionado, como ayer también, igual. He sido yo quién la ha percibido de manera distinta. ¿Es grave doctor?

    Ahora bien, en ambos casos, ayer y hoy, la prestación de la dirección y de la orquesta ha sido formidable. Inbal es extraordinario. Un conocimiento y solvencia de la partitura impresionante. Y un buen hacer en la dirección para quitarse el sombrero. Ha extraido de la OBC todo lo bueno que tiene, y en todas sus secciones. Ya es mayor, pero esta claro que ha acumulado mucho bueno de Mahler. Hay que apresurarse por tanto, señores de la OBC, a contratarlo para la temporada próxima con otro Mahler, y no esperar tantos años para volver a verle.

    • José Luis dijo:

      Mayor y animoso, se ha despedido con mucha gracia. Yo he flipado🙂 desde el primer Nocturno y especialmente con él, pero lo del último movimiento, que me parecia una castaña hueca, ha sido la monda. Creo que lo han tocado muy bien, y al escucharlo como una lucha entre el academicismo y la vida ha sido como una revelación. Y tenías razón, ha sido una gran sorpresa. Lo de las comparaciones futbolísticas, no es lo mismo jugar en casa que de visitante ni creo que lo tuyo sea grave, pero justo hoy, mejor lo dejamos…😉

      P.S. Parece que Mahler vende bien, yo creo que había más gente de lo habitual, y ¿No ha habido toses o es que no se han oido?🙂

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s