El canto de la sirenas (II) – Orfeo, el poder de la música (y 2)

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Omitido en la Eurídice de Peri, Monteverdi recupera el momento más trágico de la obra, cuando Orfeo, temiendo que ésta le haya sido arrebatada por las envidiosas deidades del Averno, incumple su promesa y la mira, volviendo así a perderla. Gluck, con un libreto en el que Orfeo no puede resistir los lamentos y acusaciones de Eurídice, incapaz de comprender que ni se digne mirarla, hace de esta la escena más importante de su ópera,

culminándola con el famosísimo Che faró sensa Euridice:

En la ópera de Monteverdi, el episodio sucede inmediatamente después de que Orfeo haya dedicado un canto a la lira que le ha permitido convencer a las potencias infernales y pasa casi desapercibido. Y es así porque el protagonismo no es para Orfeo ni para Eurídice, sino para el poder de la música. Para rescatar a su amada, frente a los possente spirto que gobiernan el infierno, Orfeo ha opuesto, como único poder, su lira, que en la representación operística convoca toda la familia musical (…) Monteverdi escenifica ese poder movilizando todo el conjunto orquestal de instrumentos aptos para la imprecación y la plegaria. Con ellos pone a prueba de forma escénicamente convincente el poder de la música, que, en el ritornello del aria “Possente spirto” (Poderosos espíritus) se muestra capaz, si no de lograr que Caronte se apiade, sí de que se duerma y Orfeo pueda así atravesar la laguna Estigia.

Porque de lo que se trata (es) de aquilatar y comprobar el poder de la música.

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Todo lo que en estas páginas aparece en este color verde, son citas literales del libro El canto de las Sirenas de Eugenio Trías; en negro están los ajustes gramaticales, lo resumido y todo lo que proviene de su texto y en este azul lo añadido, comentarios propios y definiciones o explicaciones de terceros.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
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2 respuestas a El canto de la sirenas (II) – Orfeo, el poder de la música (y 2)

  1. Josep Olivé dijo:

    “Veo que ya finalizas,
    este doblete Trias-Orfeo,
    pero esta entrada
    presto aprovecho,
    para dejar constancia,
    de esto tan bello…”

    Esto es, el poder de la música!

    • José Luis dijo:

      Bueno, creo que quedan ocho o nueve apuntes sobre Monteverdi y sobre su Orfeo… pero has acertado, porque Gluck ya no vuelve a salir y esta preciosidad que has traido y que no conocía, viene perfectamente aquí. Y qué bien canta esta señora…

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