La OBC y La Sinfonía Alpina de Strauss en L’Auditori

Colores Alpino

Una sinfonía alpina

Cuando parecía haber abandonado el género de los poemas sinfónicos para dedicarse de lleno a la ópera, la Primera Guerra Mundial y la consiguiente ausencia de su libretista, Hugo von Hoffmanstahl, reclutado por los servicios secretos austro-húngaros, llevaron a Richard Strauss a retomar en 1914 un trabajo iniciado tres años antes y a completar en cien días Una sinfonía alpina, una obra programática en la que describió la jornada de excursión a una montaña de los Alpes, inspirándose con toda probabilidad en las que contemplaba desde su casa de Garmisch.

El título de cada una de las veintidós escenas que se suceden sin interrupciones es una guía más que suficiente para seguir el poema: Las densas tinieblas de la noche retroceden ante la triunfante salida del sol, que descubre la montaña y es la señal de partida para iniciar el ascenso  con decisión y esperanza. Al entrar en el bosque, tras unos primeros momentos sombríos, los sentimientos se hacen idílicos, especialmente al seguir un tranquilo y muy straussiano camino junto al arroyo. El riachuelo se va acelerando hasta que sus aguas se precipitan por la cascada, entre cuyas brumas tiene lugar la aparición de una tintineante hada. A una escena de bucólica felicidad en los prados floridos y escuchando en los pastos los cencerros del ganado, les sigue un pasaje de confusión y ansiedad cuando el caminante equivoca el camino y se encuentra perdido en la espesura y la maleza, que se abre finalmente en el glaciar, gélido e imponente. Cerca ya de la cumbre, unos instantes de peligro y tensión antes de que nos encontremos por fin en la cima, en una escena de casi cinco minutos con los momentos más intensos, maravillosos y emotivos de la obra, en la que, tras la natural fanfarria, se expone una compleja e inefable mezcla de sentimientos, que van del humilde sobrecogimiento a la respetuosa y admirada exultación, y que se continúan con el éxtasis ante la visión de un magnífico panorama. Unos breves compases para significar que aparece la niebla, con lo que el sol se oscurece paulatinamente y es el momento para una elegía. Los timbales y el clarinete introducen un quedo y ominoso pasaje, la calma antes de la tormenta, que, efectivamente, llega:  primero unas gotas de agua dispersas, ráfagas de viento cada vez más feroces, la lluvia se hace más intensa y se convierte en una cortina de agua, estamos en medio del  temporal y tormenta, rayos y truenos de los que parece no se va a poder escapar en el sensacional clímax musical de la obra, convenientemente desplazado hacia su conclusión y fundido con el descenso de la montaña, en el que escuchamos invertido el tema del ascenso. Lo que resta equivale musicalmente a una recapitulación: A las dispersas gotas y las ráfagas de viento dando sus últimos coletazos, sigue una puesta del sol no menos majestuosa que su salida, y llegamos a una intensísima  conclusión, que con sus seis minutos es la escena más larga de la obra, en la que el alpinista parece reflexionar sobre lo vivido antes de que, volviendo a sumergirse en la negra noche de que partió acabe definitivamente este gran poema sinfónico que el propio Strauss consideraba como su trabajo orquestal más perfecto y en el que no es difícil ver una alegoría de la vida humana y de una Nietzscheana lucha por los ideales.

Podemos seguirlo en este video de la Filarmónica de Viena dirigida por Bernard Haitink en los PROMS de 2012, que viene con las escenas convenientemente señalizadas por si alguien se pierde por el camino.

Maquinas de viento y de truenos, cencerros, tam-tam y “glokenspiel”, una especie de xilofono de láminas metálicas; celesta y órgano, y también un “Heckelphone”, un oboe especial, afinado una octava por debajo, un invento estrenado por el mismo Strauss en Salomé. No menos de 107 músicos, hasta 129 si se añaden los refuerzos recomendados por el compositor (doblar las maderas y las dos arpas en algunos pasajes), es significativo que fuese esta obra, en una interpretación de la BPO con Karajan, el primer CD que se grabó. Pero no es lo mismo grande que exagerado, ni grandioso que grandilocuente: Deseemos que el maestro Kazushi Ono, más que probable sucesor de Pablo González, nos lleve a buen puerto y que volvamos tan agotados como felices tras la excursión con que la OBC se suma a las celebraciones del 150 aniversario del nacimiento de Ricardo Strauss.

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Para bien y para mal, lluisemili es el responsable de que sea nuestra común primera sinfonía de colores Alpino la que encabece esta página en vez de la foto del Zugspitze, el monte más alto de Alemania, en una de cuyas vertientes se hallaba la casa de Strauss en Garmisch.

Ehrwald

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EL POST

Exceso de decibelios desde las primeras notas, la Noche ha empezado demasiado despierta, los maravillosos pasajes líricos han perdido  emoción, y los tutti, todos en fortísimo, muy pocos con adecuado reparto de volúmenes y algunos con momentos caóticos, han acabado de asesinar el poema sinfónico de Strauss, convirtiendo la Alpina en un peñazo, aunque la tempestad ha sido gloriosa y la orquesta ha sonado tan maravillosamente como viene siendo habitual. Desde luego, no deben extraerse conclusiones respecto a este nuevo titular de gestualidad clara pero tampoco muy atractiva, especialmente porque tanto el público como la orquesta han aplaudido a rabiar, y también porque servidor estaba con un incipiente dolor de muelas que, por la defensiva y refleja contracción de los maseteros puede haber alterado la normal tensión del tímpano, amén de otras alteraciones ignoradas y de las instaladas de forma permanente🙄 Pero tampoco se saquen en sentido contrario, pues otros directores invitados han estado espléndidos en su primer contacto con la OBC (el último, Jaime Martín) y en los aplausos de unos y otros también podía haber mucho de esperanza y de cortés bienvenida, y quizás también, prefiero creer que no, de  abucheo al saliente.

La mínima proporción de público especializado en fastidiar al prójimo merecería capítulo aparte y  puede que lo tenga, aunque ni se lo merece.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
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12 respuestas a La OBC y La Sinfonía Alpina de Strauss en L’Auditori

  1. angels dijo:

    Tu explicación ,perfecta .Luego escucharé la obra y miraré si encajo todos tus detalles. Aparte , lo de los lápices Alpino era ,años ha , un sucedáneo de los “caran d’ache” (no recuerdo ,ni como se escribe) pero era el sueño dorado de los escolares.No creo que quede ningún rastro en casa.
    U.A.y adióoooos 🙂

    • José Luis dijo:

      Gracias, Angels, es curioso, pero no me cansa que me digan que está bien lo que he hecho🙂 pero esta vez es facilísimo, y la verdad es que, una vez has situado los pocos momentos en los que podrias despistarte, la Alpina se sigue maravillosamente. Y entonces es cuando el significado filosófico🙄 se hace evidente 😉

      No sé si algunos Reyes se descolgaron con Carandaches, creo que no. Y los colores de cada día eran los Alpino, y contento (mientras duraba la caja y no empezaban a romperse las minas y a perderse)

  2. Joaquim dijo:

    És un treball d’orquestració excepcional, cosa gens sorprenent amb el bagatge que ja portava el Sr. Strass, però per a mi és d’una buidor exasperant, ja que la descripció d’aquesta excursió perfecta, amb tempesta inevitable i final feliç, en a mi no em diu res de res, només faltaven les vaques pasturant amb els esquellots que el Mahler de la setena li va deixar, per acabar d’exasperar-me.
    He sentit alguna versió en directa extraordinària, com ho espero d’aquesta presentació del nou director, que aquesta tarda es presenta a la premsa i fins i tot m’agradaria que Ono acabés de fer el miracle, però si vull pastures, tempestes i bucòliques imatges camperoles i muntanyenques, tinc la sisena, que potser no és tan èpica, però en a mi em resulta més sincera.
    Gràcies per l’apunt, el teu intent per apropar-nos l’obra és magnífic.

    • José Luis dijo:

      Crec que t’entenc, però ni la sisena ni aquest poema simfònic els escoltes per pasturar ni mullar-te sota una tempesta. Jo m’ho passo pipa escoltant-la com una historia de superació personal, il•lusió, pors, lluita, triomf, i tempestes psicològiques. I no es nomes la orquestració; la estructura de la obra també em sembla magnífica.

      Si ja la has sentida en directe es més difícil que ara et convenci, encara que si això passes, seria una grandíssima noticia: O Ono es un gran director o estàs aprenent🙂

      • Joaquim dijo:

        Ono és un gran director i a partir del setembre del 2015 EL DIRECTOR, i jo estic aprenent, efectivament, i el dia que no hagi d’aprendre res plegaré veles, deu ser molt avorrit saber-ho tot😉

  3. Josep Olive dijo:

    Sobre esta obra prefiero primero ir al concierto y luego ya dire. La he escuchado varias veces en directo, y el hecho de no tecuerde mucho de ella es que no me ha dejado un fuerte impacto, pero sin embargo siempre que la programan acudo raudo a la cita. Algo tendra. Esta vez ademas con el aliciente del nuevo ditecto de la OBC.

    Por cierto, este post y el anterior han sido atentamentes y convenientemente imprimidos y grapados. Que si soy capaz de acudir al concierto y utilizarlos como programa de mano? Pues claro!🙂

    • Josep Olive dijo:

      Lo siento…o mi dedo es muy torpe o la pantallita demasiado pequeñita…🙂
      tecuerdo = recuerdo
      ditecto = director
      Ya he quedado tranquilo.🙂

    • José Luis dijo:

      Nuevo dilecto no podía ser, porque el otro no lo ha sido por parte de todos, ya te entendía. Haz lo que quieras con estos posts, pero no pretendas que te los firme, que ya vale. Intuyo que nos va a gustar mucho la Alpina. (Exorcismo puro)

  4. kalamar dijo:

    en mi asiento, lateral, se oyen los metales muy fuertes, las trompas enfocan hacia nosotros, y siempre me parece todo muy voluminoso, imagina 8 trompas! aún así, he disfrutado con este súperdescriptivo Strauss; también me zumban bastante los oídos esta tarde: por la mañana he ido a escuchar la banda! muy bien por cierto, Toldrà és un gran orquestador, y los solistas son excelentes. Sólo eliminaría las dichosas grallas..

    • José Luis dijo:

      Las bandas me gustan en el parque🙂 Un amigo de JO, y ya sabes el nivel, comentaba que algún pasaje ha de ser estridente. A mí no me suelen molestar los volumenes que veo criticar, pero hoy ha sido una pasada, y no en la tormenta, que ahí ha sonado muy bien. Más que una montaña ha parecido una cordillera de cumbres y climaxs, y lo cierto es que la obra me gusta (aunque, entre nosotros, mi favorita es Muerte y Transfiguración) pero hoy me ha aburrido.

  5. Josep Olivé dijo:

    No he captado un volumen aparatoso. Lo que ocurre es que Strauss utiliza registros agudísimos en metales y cuerdas, que cuando suenan sin todo el ropaje orquestral pueden sonar efectivamente estridentes. La tormenta si ha sido una tormenta de las de verdad, de las que se llaman perfectas, con rayos y truenos de los de verdad, y que celebro no la haya dirigido PG porque al pobre le hubiera partido más de un rayo.

    Ayer esta obra, La Alpina, obra que me gusta, me dejó frio y hoy me ha gustado mucho más. esplendorosa la cima, bien el nacimiento del nuevo día y bien el final del viaje, con una tormenta casi real poco antes del final. Obra puramente programática, descriptiva en la que Strauss muestra su dominio de la orquestación de manera impecable. Y ya se sabe, Strauss siempre es abirragado en la instrumentación, grandilocuente y efectista, en ocasiones en exceso, lo cual hace que su música tenga una pátina de superficialidad que a mi nunca me molesta. Pero es músico de un poedrió orquestral impresionante, con una extraordinaria facilidad para las transiciones.

    La orquesta bien, muy bien. Y Ono, el director, ya habrá tiempo de analizarlo con detenimiento. No es concierto este para sacar conclusiones prematuras. Me ha gustado, pero no entusiamado. Es de gesto contenido y preciso y lo que esta claro es que los músicos lo han aceptado con los brazos abiertos. Se ha visto bien claro en la ronda de aplausos. Y eso ya es una buena señal.

    • José Luis dijo:

      Será lo que dices, a mí me ha dejado fuera de juego. Los aplausos de la orquesta, han sido llamativos,pero yo los interpreto más como una señal de aprobación por el fichaje que por la dirección de hoy que, en cualquier caso, no creo que haya sido nada del otro jueves. Me pregunto si en la marcha de PG no tendrán que ver problemas con la orquesta.

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