Janine Jansen & Friends en L’Auditori

Janine Jansen & Friends en L'Auditori

Con las localidades tan agotadas como era de esperar, la violinista Janine Jansen actuará mañana en la Sala Oriol Martorell de L’Auditori, interpretando con sus “closest musician friends” los Conciertos para violín BWV 1041 y 1042, el “Doble” 1043, y el 1060 para violín y oboe. También está programado el Concierto para oboe BWV 1055, y, si los amigos son los mismos con los que recorre Europa presentando su CD  Bach Concertos, el solista será el joven Ramón Ortega Quero (Granada, 1988), que con doce años ya formaba parte de la Joven Orquesta de Andalucía y desde los veinte es oboe principal de la Orquesta de la Radiodifusión Bávara.

Janine Jansen no necesita presentación entre los aficionados, o al menos entre los que frecuentan iTunes, donde es la violinista con más descargas de sus grabaciones; un dato ambivalente y hasta negativo si se acompaña de de las galácticas imágenes del Allegro moderato del Concierto para violín en La menor que abrirá la sesión:

Afortunadamente, el marketing también promociona productos de extraordinaria valía, y esta violinista holandesa nacida en 1978 goza hoy de reconocimiento universal. Y si no hay trampa ni cartón, este Adagio de la Sonata No 1 BWV 1001 registrado hace siete años (y erróneamente presentado en el Youtube como Sarabande), es una buena prueba de lo maravillosamente bien que suena Bach en su nada barroco Stradivarius.

Sigue un fragmento promocional del Vivace del Concierto para dos violines que también escucharemos, aunque la pareja de Janine Jansen no será como ahora Leonidas Kavakos.

Y ahora el concierto completo. Atención a la romántica interpretación de su movimiento central, Largo ma non tanto (4:30), uno de los más bellos ejemplos de lo bello que puede ser el contrapunto, como ya se comentó por aquí.

Finalmente, el Concierto para oboe BWV 1055, reconstruido, como varios de los programados en esta prometedora sesión, a partir de las más conocidas escrituras posteriores para clave. El solista es Albrecht Mayer, que también dirige al Lucerne Festival Ensemble.

Tras el concierto, que acaba en 12:40, hay una propina divina. No estamos a día diez y no hay puntos por acertar lo que es, pero puede servir de entrenamiento.

________________________________________________________________

EL POST

Es tanta su belleza que uno ya no sabe cómo sentarse y comportarse para ser digno de escucharlo. Permanece largo tiempo en el recuerdo y te sorprende que, al salir a la calle, el cielo no sea azul y que el Partenón no surja de la tierra. Las bocinas de los autobuses, sin embargo, rápidamente retornan las cosas a su sitio.
Debussy

Pues eso que, según pudimos leer en el programa de mano, dijo Debussy a propósito del Andante del Concierto en la mayor para violín, es lo que casi sucedió anoche con la reconstrucción del Concierto para violín y oboe en do menor, muy especialmente con su Adagio. El “casi” es porque, al salir, la conversación con los amigos y el volver a casa pensando en cómo explicar y compartir lo vivido, hace ignorar el frío viento que nos recibe en la calle, los ruidos del metro y cualquier otra nimiedad.

Janine Jansen no necesita rayos láser ni violines galácticos, y sus publicistas debieran haberla filmado anoche, durante cualquiera de los Allegros que interpretó con una vitalidad desbordante, abalanzándose como una posesa hacia el atril, brincando, contorsionándose y ondeando su melena desafiando el peligro de que se le enredase entre las cuerdas del violín. Como una auténtica diosa griega. Pero Baldomero quiere y obtiene más, porque nada de eso es teatro, porque lo que hace es lo que suena, un Bach vigoroso, enérgico, vital, feliz, que, cuando procede, en los movimientos centrales y en la sorprendente propina, convierte en la más dulce ternura, con unas notas mantenidas y unos pianísimos de quitar el hipo. Un joven lo resumía perfectamente: Esta chica toca de p.m.

Cuando sale Ramón Ortega Quero se hace evidente que lo de “Janine Jansen & Friends” es una realidad, al menos en el escenario. La presencia del oboe es anunciada por unos aplausos desde las bambalinas que sólo pueden ser de ella, pues se escucharán de nuevo en las entradas de la violinista, pero no cuando aparecen ambos juntos para el fantástico concierto final. El joven granadino toca maravillosamente y con un vivo sentido del ritmo, dirigiéndose a los cuatro puntos cardinales y en total complicidad con Jansen y con los amigos; amigos que son una colección de músicos de primera categoría, seis violines, dos violas, un violoncello y un glorioso contrabajo, rodeando al clave, Jan Jansen, el padre de la artista. Excluyéndole a él, la edad media del grupo debe ser de 30 o 35 años. Todos parecen disfrutar mucho con lo que están produciendo, el padre mirando atentamente la partitura con expresión beatífica y feliz, los demás  intercambiando miradas y sonrisas. Se respira amor a la música. El cello, Maarten Jansen, es hermano de Janine, pero nada de apaños domésticos ni de nepotismo, la formación, perfectamente conjuntada  suena de maravilla. Y su concertino, un ruso llamado Boris Brovtsyn, impresiona en el Doble concierto que cierra la primera parte.

Para entonces, y vista la entrega y el placer con que han actuado, parece evidente que la decisión de actuar en la sala Oriol Martorell cuando podían haber llenado la grande, ha sido de la violinista, y los que desdeñan sistemáticamente todo lo que triunfa se la han de envainar.   Cuando, con el brutal Allegro del Doble concierto en los oídos comentamos lo grande y vigorosa que es esta música,  JO hace dos de sus aportaciones: Una, a saber si Bach no compuso esto en un par de horillas, como un ejercicio para sus estudiantes, y dos, qué flaco favor le hicieron las antiguas interpretaciones con grandes orquestas y que gran servicio la corriente historicista. Y concluimos que, sin ser puristas (prefiriendo por ejemplo las transcripciones para piano de sus obras para clave), en este sentido no hay retorno.

En la segunda parte, el Concierto en Sol queda oscurecido al lado de la reconstrucción del 1060 para oboe y violín, la cumbre de una noche memorable, con el oboe de Ortega Quero y el violín de Jansen enroscándose en unas melodías y unos colores que hacen desear que el tiempo se detenga, y que no acaben esos movimientos que parecen no acabar nunca pero lamentablemente acaban. Y lo hacen provocando unos aplausos que parecen igualmente inacabables, y que sólo cesan cuando nos regalan una sorprendente propina, nada menos que el Erbarme dich de la Pasión según San Mateo, con la voz sustituida por el oboe. De nuevo Ortega Quero está magnífico, ahora mirando la partitura, pero ningún instrumento (aunque sería interesante escucharlo con un segundo violín, o un cello), puede sustituir a una profunda contralto como comentamos después.  Es el momento de fijarse en otros componentes “menores” del grupo, como una oronda y risueña segunda violinista cuya aportación distingo a duras penas a pesar de estar muy cerca, pero que no deja de ser necesaria e importante. Qué arte tan noble es este de la música… Claro que esos pensamientos se mecen al delicioso son del Stradivarius de Janine Jansen, que no sólo tiene mucha marcha, y lo demuestra en su papel, el natural en este Erbarme dich, que parece un premio que se ha concedido a sí misma, dado que difícilmente se la podrá contratar para interpretar esos impresionantes compases en la Pasión. Un premio que se ha ganado, con creces.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
Esta entrada fue publicada en Barroco, Música y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

19 respuestas a Janine Jansen & Friends en L’Auditori

  1. Allau dijo:

    La chica de la primera foto nos mira con cara de sugerirnos que nosotros seremos el próximo violín que se acomode en su acogedor seno. No me extraña que la citada Janine sea récord de descargas (y perdón por el doble sentido, digno de El Molino); pero te prometo que escucharé los vídeos que publicas con los ojos cerrados y seguro que los disfruto.

  2. Josep Olivé dijo:

    “Afortunadamente, el marketing también promociona productos de extraordinaria valía…”. Efectivamente. Estamos de acuerdo. Bien, este podría ser para mi uno de los post mas dolorosos de los innumerables que ya he frecuentado, por la sencilla razón de que es concierto de absoluta recomendación, de los uno lamenta haberse perdido durante toda su vida. No exagero. Así me afectan a mi estas cosas del querer. Del querer de la música, quiero decir. Hace meses que estan agotadas las localidades sencillamente por una cuestión contradictoria: es bueno para la música que tenga lugar en la Oriol Martorell, pero es malo para los que nos quedamos sin entrada precisamente por las reducidas dimensiones de esta sala.

    Pero….siempre hay un pero, y este es un “pero” de los más gloriosos…Pues que he conseguido finalmente, con insistencia, con paciencia, con nocturnidad…una entrada! La única que habia en una noche muy reciente en la que alguién debió devolverla por no poder ir. Con escepticismo entraba una y otra vez en la web de l’Auditori día tras día para ver si se producía el milagro, y una noche, tras un día plagado de dificultades, cansado, teclee como un autómata en el ordenador una vez más la sección de entradas de una web que se tenía aburrida y apareció ante mi una hermosa, divina, radiante y gloriosa butaca vacia, una sola, una solita, alli abandonada por la vida…y me tiré a por ella como un lobo. Era tanto los nervios que tenía que no acertaba ni con la tarjeta. Todo mi cansancio se trocó en descarga de adrenalina, y todo lo que el día me habia rechazado, quedo compensado maravillosamente por una cartulina de papel que pone: “entrada”. Nos veremos….hoy…y MAÑANA !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!.🙂

    Se me nota contento?🙂

  3. angels dijo:

    Joven, guapa y. con talento ¿qué más se puede pedir?. La he visto y escuchado varias veces en diversos conciertos (mezzo), y realmente se mete al público en el bolsillo. !Qué tengais un buen concierto ,hoy y mañana ! U.A.y .adióooooos !Ah por cierto ,Albrecht Mayer ,es uno de los dos “principales óboes ” de la Berliner.El otro es el que hizo dúo con Bartoli : Jonathan Kelly.
    !Qué repelente ,me pongo, ooh! adióooooos 🙄

    • José Luis dijo:

      Mañana, de 8.30 a 10.30, se le puede pedir que toque bien. Por lo demás, estaré en primera fila…🙂

      Conocía a Mayer, que tiene muchas grabaciones como artista principal, pero no a Kelly, aunque lo puse aquí. Vaya memoria que tienes, ooh! 😆

  4. timamót dijo:

    Espero que el concert respongui a les expectatives i que el gaudiu molt.
    Pel que fa a la propina divina és “Ich ruf’ zu dir, Herr Jesu Christ” BWV 639, coral per a orgue en un arreglo per a concert per òboe, com la transcripció que el meu estimat Wilhem Kempff va fer per a piano (en aquell disc del qual ja vàrem parlar i de qui poso el youtube)

    Al menys 1 punt més de propina!

    • José Luis dijo:

      El teu desig s’ha complert, hem gaudit moooooooooooooooooooolt. I m’agenollo, que ni els virus poden amb tu. A mi em va costar hores trobar que era… No tindràs un punt més, però una cert premi si que tindràs…

  5. Josep Olivé dijo:

    Un concierto fascinante. Fascinante escuchar a Bach de esta manera, con esa alegria que hace renacer de nuevo esta musica en cada nota, con esa alegria de movimientos, de compenetración, de complicidad contagiosas. Y en un espaciacio tan reducido pero ideal. Casi casi me senti uno de los “friends”…como se lo debió sentir muchisimo público ayer (y alguno en primera fila “almost brother” más que friend…). Me es imposible extenderme más pero no creo que haga falta. Tu crónica es un fiel y exacto reflejo de lo que ocurrio y de lo que es más importante, de lo que sentimos, auditiva, visual y emotivamente.

  6. Pingback: El enigma de la música (tras el concierto de Janine Jansen & Friends en L’Auditori) | Ancha es mi casa

  7. Hola. Cuando uno vive en una ciudad pequeña, ¿sabéis eso de la envidia sana? Pues es mentira cochina. Envidia insana, mala y todo lo demás. ¡Capullos! ¡No hacéis más que dar envidia! Hoy este Bach, mañana Gardiner… Y encima Allau se permite mirar la foto de la chavaluca e imaginarse cosas.
    Olivé es un fenómeno. Bonita cita la de Debussy.

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s