El canto de las sirenas (VIII) – Monteverdi y los comienzos de la música barroca

Monteverdi (Claudio Strozzi)

La dramatización de la música constituye el novum de la música de Monteverdi. Eso es lo que le distingue infinitamente de toda la música renacentista, incluido el episodio manierista, y le convierte en habitante primerizo de una época y de un mundo que en nuestro tiempo caracterizamos como barroco.

La música renacentista carece de ese poder dramático y es eso lo decisivo. Todos los otros rasgos son condiciones necesarias pero no del todo suficientes. Lo es el recurso del basso continuo y la inversión de la relación entre el contrapunto de voces y la armonía, con lo que ésta última se convierte en la causa que sostiene y aguanta, desde el cimiento armónico, entonación y melodía. Lo es también la subordinación de las voces múltiples a la inteligibilidad de la palabra (…), la simplificación de la escala tonal (…) O la atención (…) a los signos dinámicos, crescendo, diminuendo, o la expresividad cimentada en la potencia expresiva de los versos del poema (…) evitándose el simple recurso estrófico. Todos estos aspectos, y otros más, confluyen en una única novedad trascendental: la gestación de una música que es dramática de forma inmanente.

Se puede seguir el apasionante modo en que se va gestando, paso a paso, la pronunciación de esa propuesta, desde los primeros libros de madrigales

 Monteverdi – Arsi ed alsi a mia voglia (contra risposta) Primo Libro de madrigali. Les Arts Florissants

hasta el Quinto, en donde esa orientación nueva se abre camino: hacia la homofonía, hacia la clarificación del sentido de las palabras, y hacia el sustento del edificio armónico en la voz del basso como recurso obligado.

Monteverdi –  T’amo mia vita. Quinto libro de madrigali . La Venexiana

Pero lo importante es el logro que de todo esto resulta: la dramatización interna e inmanente del discurso musical, que le permite ser expresivo en un amplio espectro de emociones, o de affeti, pero siempre al servicio de la acción que se relata y narra, o que se expone y escenifica, y que se manifiesta en forma de un gesto de gran aliento:  una oración o demanda, como en el Possente spirito de Orfeo, un lamento como el de Arianna o su réplica religiosa en el Piante della Madonna, un aliento que llega hasta el siglo XX,

Mina – Pianto della Madonna (de la Selva morale et espirituale de Monteverdi). Imágenes de Jesús de Nazaret de Franco Zeffirelli.

o en el Lamento d’Ottavia, repudiada y condenada por Nerón a navegar a la deriva en L’incoronazione di Poppea,

Monteverdi – Addio Roma. L’incoronazione di Poppea. Ann Hallenberg.

…o bien se escenifica esa acción a través de la expresión de enojo o de ira, como en el Octavo Libro de madrigales.

Monteverdi – Non schivar, non parar, non pur ritrarsi. Il Combattimento di Tancredi e Clorinda. Guy de Maio. Asko Ensemble. David Porcelijn

Se trata del stilo concitato  (notas repetidas y prolongados trinos como símbolo de agitación belicosa o enfado)  que es incorporado en escenas de corte cómico en L’incoronazione di Poppea, como sucede en la mofa del sirviente y bufón al gran filósofo estoico y preceptor de Nerón, Séneca.

Monteverdi – Madama, con tua pace. L’Incoronazione di Poppea.William Berger. Orquestra Barroca del Gran Teatre del Liceu. Harry Bicket.

Así, la música logra, a través de esa tipificación de géneros correspondientes a movimientos de ánimo (la petición, el lamento, la expresión de ira) un paisaje completo de carácter no estático sino dinámico; siempre ajustado a la acción; el stilo rappresentativo. Se halla involucrada en una argumentación dramática que dimana de sus propios medios expresivos: rítmicos, armónicos, melódicos. O de contraste dinámico.

Y logra vencer así  a un recitativo infinito de escasos matices expresivos y traspasar el modo estático – aunque intensamente expresivo en su emotividad a flor de piel- del madrigalismo avanzado, como el de Carlo Gesualdo, del que se hablará en el próximo capítulo.

________________________________________________________________

Todo lo que en estas páginas aparece en este color verde, son citas literales del libro El canto de las Sirenas de Eugenio Trías; en negro están los ajustes gramaticales, lo resumido y todo lo que proviene de su texto y en este azul lo añadido, comentarios propios y definiciones o explicaciones de terceros.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
Esta entrada fue publicada en Antigua, Barroco, Clásica, El canto de las sirenas, Música y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a El canto de las sirenas (VIII) – Monteverdi y los comienzos de la música barroca

  1. Josep Olivé dijo:

    No se si es por que la trama da mucho más juego, no se si es porque se presta mejor a su dramatización, pero lo cierto es que siempre me cuesta mucho entrar en una ópera como “Orfeo” que se lleva todos los laureles y parabienes como obra que alumbra al mismo género operístico y sin embargo pero para mi es esa de la que nos ofreces dos youtubes, “L’incoronaziones di Poppea”, la obra de Monteverdi que más me atrapa y me gusta, y un buen ejemplo de ello es el esplendoroso lamento de Ottavia (“Addio Roma”). Me han gustado mucho los madrigales y su explicación técnica vocal y sobre todo su escenificación en “Non schivar, non parar, non ritrarsi” con ruido de sables acorde con la música. Y por último, y para nota, el fascinante “Pianto della Madonna” de MIna. Sensacional post.

    • José Luis dijo:

      Es un trabajo muy interesante tratar de encontrar ejemplos de lo que explican (ais) los que saben (eis). Y de cuando en cuando Youtube te regala algún descubrimiento, como este emocionante video del lamento de Mina, que demuestra que noy hay barreras para quien sabe cantar y tiene sensibilidad y buen gusto. Me alegro de que te haya gustado.

  2. rexval dijo:

    Es un tema interesante que tengo pensado abordar. La ópera fue un “invento” de un grupo de intelectuales reunidis en torno a la Camerata Fiorentina. Pretendían recuperar la tragedia griega. Suponían que las partes correspondientes a un actor eran monódicas frente a la polifonía de los coros. Los madrigales serían el precedente de la ópera. La palabra clave es “monodia”. Existen fases intermedias llamadas “madrigales ópera”, “ópera madrigal” o “madrigal comedia”, que no son óperas propiamente dichas, pero las anuncian. Estaríamos ante la llamada ópera intel·lectual o de cámara. Surge en Forencia y se extiende hacia Roma y Venecia, donde nacerá la íoera conforme la concebimos hoy en día, es decir, la ópera comercial en dondelpúblico no serán los cortesanos que rodean al señor o monarca, sino quienes pagan una entrada para asistir a una representación. Curiosamente, Monteverdi es de los primeros compositores en ambos casos: Orfeo (intelectual, corte) y Ulises-Popea (empresaral). Si comparamos, hay un abismo entre su primera y última ópera (conservadas, claro, ya que compuso mucho más).

    También es importante resaltar que el hecho de componer óperas no hizo que dejara los madrigales.

    • José Luis dijo:

      Trias le da a Monteverdi el mérito de haber escrito la primera auténtica ópera, porque el Orfeo sería la primera en la que hay acción dramática. Y de haber sabido aceptar las ideas de la Camerata Fiorentina sin renunciar a la poliflonía. Por suerte, no hace falta saber nada de eso para disfrutar como lo hicimos aquí con las “Vísperas” que trajo Gardiner.

      • rexval dijo:

        En esto de ser el “number one” depende mucho del criterio que se usa. Escribo de memoria y quizá yerre, pero hay especilistas que consideran que la ópera nace en 1637, cuando se abre el primer teatro de ópera en Venecia. Se tataba de un ópera de tema órfico, no recuerdo el nombre. De todos modos, Monteverdi ya hacía tiempo que se habían afincado en la ciudad y estrenó en ese primer teatro de ópera sus obras. Desgraciadamente se perdieron todas menos las dos conservadas. El orfeo es anterior y see estrenó coo ópera de corte, no comercial.

        A pesar de lo dicho, parece que hay unanimidad en considerar a Peri, y después a Cacchini, el primero del asunto en 1597 con “La Dafne” – perdida – y “l’Euridice” en 1600. Cacchini tiene otra obra del mismo nombre porterior pero anterior al “Orfeo” de Monteverdi (1609).

        No me he fijado en la cuestión dramática y he leido los libreto, tan solo he escuchado los youtubes correspondientes. Es música preciosa y muy agradable de escuchar.

        De todos modos, una cosa es segura. El “Orfeo” es la ópera más antigua se se representa en la actualidad.

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s