Schoenberg – Brettl Lieder

Las Canciones de Cabaret de Schoenberg, tonales, sencillas, desenfadadas y musicales como las que más, son una absoluta sorpresa para quienes solo conozcan las obras que le hicieron famoso y no sepan que uno de sus primeros trabajos remunerados fue en un cabaret. Schoenberg las compuso en 1901, a los 27 años, a instancias de Ernst von Wolsogen, escritor, crítico cultural y autor del libreto de Feuersnot de Ricardo Strauss, que era el propietario de una especie de cabaret literario de Berlín llamado Buntes Theater (Teatro Multicolor) y subtitulado Über-Brettl, del que Schoenberg fue director musical cuando la compañía se trasladó desde Alexanderstrasse hasta la calle Köpenicker. “Über” es “más allá” y “Brettl” significa teatro o escenario, con lo que el nombre de la sala, parafraseando el übermensch o superhombre de Nieztsche, dejaba claras sus pretensiones. Pero aunque el Buntes Theater atrajo a numerosas personalidades literarias y culturales de la época -como Ricard Dehmel, importante poeta cuyos poemas inspiraron a Strauss, Reger, Webern, Weill y al mismo Schoenberg, o Arthur Schnitzler, el autor del Relato soñado que llevó al cine Kubrick en Eyes wide shut-, Schoenberg no se contentaba con escribir y dirigir música de cabaret, y en menos de dos años volvió a Viena.

La mayoría de los Brettl-Lieder ponen música a poemas de una colección publicada en 1900 por el escritor Otto Julius Bierbaum, autor de uno de ellos. Los otros son de Frank Wedekind, Hugo Salus, Gustav Hochstetter, Colly, Gustav Falke y Emanuel Schikaneder, el famoso empresario y libretista de La flauta mágica, y tenían en común el ser muy contrarios a las tendencias conservadoras de la época. Compuestos para voz y piano, aquí podemos ver a Angela Denoke cantando dos de ellos en el Liceo, en 2014. Se trata de Gigerlette, en el que Bierbaum cuenta haber sido invitado a tomar el té en una habitación tan roja como el vino por una dama con un vestido tan blanco como la nieve así llamada, con la que acaba yéndose en un coche guiado por Cupido, y Galathea, más seria, con Wedekind manifiestando su deseo de besar las mejillas de la joven Galathea, su pelo, sus manos, sus rodillas y sus pies, pero no sus labios, porque ese placer sólo debe alcanzarse en el reino de la fantasia.

Measha Brueggergosman, que cantará estas Canciones de cabaret de Schoenberg y algunas de las de Bolcom el próximo 8 de Noviembre en el Miguel Delibes de Valladolid, acompañada, no por piano sino por orquesta, la OSCyL, interpreta ahora con mucha simpatía y la picardía que conviene Der genügsame Liebhaber, El amante fácilmente satisfecho, letra de Salus sobre un caballero de brillante y lisa calva y el gatito de blanda y aterciopelada piel de su amiga, de cómo se estremece el minino al ser acariciado y cómo el señor se lo pone sobre la calva para que ella juegue con él…

Siguen ahora los ocho Brettl-Lieder de la grabación de Jessye Norman acompañada al piano por el director James Levine. Tras los tres ya escuchados, podemos oír Einfaltiges Lied o Canción simple, otro poema de Salus que nos presenta a un rey al que el viento se le lleva el sombrero el día que ha salido a pasear como un ciudadano más, sin su corona, que esa no hubiera volado, decidiendo no repetir nunca más el experimento. Sigue Mahnung, el Aviso de Hochstetter a todas las chicas para que usen sus artes y no acaben solteras. Luego, Jedem das Seine, A cada cual lo suyo (expresión con que Bach tituló una de sus cantatas como se comentó aquí: A cada cual lo suyo; a ti, soldadito Kasper la gloria, pero a nosotros déjanos tranquilos, porque, “qué bonito es ser soldado, qué bonito es no ser uno de ellos cuando estamos juntos”. La siguiente pone música a un Aria de “El espejo de Arcadia” de Schikaneder, y también es conocida como Langsamer Walzer, un Vals lento cuyo ritmo alterna con el del bum-bum del corazón de un enamorado de las mujeres. Y por último, la única en la que originalmente se incluían más instrumentos: Nachtwandler, El paseante nocturno, porque esta vez Schoenberg quiso subrayar lo que sus melodías ya expresaban con claridad, y puesto que el texto de Falke habla de un tambor y un trompeta que desfilan con el narrador en una correría nocturna, la canción incluye, además del piano, tambor, trompeta, y un píccolo militar que viene muy bien para estos casos.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
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3 respuestas a Schoenberg – Brettl Lieder

  1. Josep Olivé dijo:

    Complicidad mozartiana absoluta en la “Arie aus dem Spiegel von Arcadien”, y a fe que es más que apropiada, musicalmente e historicamente. El guiño es a cuenta de Papageno, que fué interpretado precisamente por Schikaneder (toda la letra de Papageno también es de él). Y tan solo hay que oir la canción y constatarlo.

    Me han gustado mucho, pero mucho, estos Brentt-Lieder, y la pareja formada por Jessye Norman y James Levine los interpreta divinamente, y más divino sería verlos en imagen, sobretodo contemplar a Levine al piano (lo de deleitarse con la voz de Norman se da por descontado), que con excesiva humildad siempre ha dicho que no lo hace nada bien pero la verdad es que es muy, pero que muy humilde.

    Creo que lo pasarás bien en el concierto de Valladolid. A Measha Brueggergosman le van este tipo de canciones, bien que lo demuestra por ejemplo con las de Kurt Weil (fué por ejemplo la Jenny Smith en la espectacular producción de “Rose and Fall of the City of Mahagonny” con una brillante Fura dels Baus y un no menos brillante Pablo Heras-Casado en la dirección en el Real del 2010 ó 2011).

    Algo de iluminado (en el sentido más positivo que pueda entenderse) tenía este hombre (Schoenberg), porque pasar de ricas melodías cabareteras al críptico dedecafonismo da idea de lo grande que era su ventana musical.

    • José Luis dijo:

      Pues mira que es obvio que el bum-bum tiene que ver con el pa-pa-pa de Papageno y no había caido. Naturalmente, ahora me gusta aun más esa cancion. Lo de los intérpretes… qué mal acostumbrados nos tienen las grabaciones…

      Me parece a mí que le interes de Schoenberg por el cabaret fue alimenticio y muy breve. Pero estos, ni queriendo ponen dos notas juntas mal.

  2. Pingback: Measha Brueggergosman acompaña a la OSCyL | Conciertos en el Auditorio Miguel Delibes

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