Verdi – Macbeth (Actos I y II)

Las tres brujas de Macbeth. Alexandre-Marie Colin, 1827

ACTO I

Un bosque de Escocia, hacia el año 1040. Un grupo de brujas está comentando sus fechorías, Che faceste? dite su!, cuando llegan Macbeth y Banco, generales del rey Duncan.

Al verlas, interrumpen su conversación sobre el difícil pero glorioso día que han vivido, Giorno no vidi mai si fiero e bello, y Macbeth se encuentra con la sorpresa de ser saludado por ellas con los títulos de Señor de Glamis y de Cawdor y como  futuro  rey de Escocia, mientras que a Banco le profetizan que tendrá una vida “no tan feliz pero más feliz que la de él”  y que su descendencia reinará.

Desaparecen las brujas y llegan unos mensajeros del rey para anunciar a Macbeth su nombramiento como Señor de Cawdor, tal como habían vaticinado aquellas. Atónitos, los dos hombres reflexionan sobre el alcance de lo ocurrido, Due vaticini compiuti or sono, y dejan la escena.

Cuando ven que se han ido, S’allontanarono!, las hechiceras regresan y se manifiestan seguras  de que su predicción se cumplirá.

En una sala del castillo de Macbeth, Lady Macbeth lee una carta en la que su esposo le relata el episodio de las brujas, Nel dì della vittoria io le incontrai, y decide darle el valor del que carece para lograr que la profecía se realice: Vieni, t’affretta! “¡apresúrate!”.

Un sirviente anuncia la llegada del rey Duncan, y Lady Macbeth proclama su intención de asesinarle: Or tutti sorgete, ministri infernali.

Cuando Macbeth regresa, Oh donna mia!, su esposa le sugiere veladamente que mate al rey, cuya llegada es anunciada por la música.

Macbeth se queda solo, asustado por lo que se está planteando hacer, Mi s’afaccia un pugnal? “¿Es un puñal lo que veo frente a mí?”, cuando al oír la señal pactada con su esposa, una campanada que le avisa de que el rey está en sus habitaciones, sale resuelto a cometer el crimen.

Lady Macbeth espera, Regna il sonno su tutti, su marido vuelve con las manos ensangrentadas y lleno de remordimientos y de temores por su crimen, Fatal mia donna!. Ella le reprocha su falta de valor, y cuando él se manifiesta incapaz de volver a entrar en los aposentos del rey para manchar con sangre las vestiduras de sus dormidos guardias y así hacer que parezcan los culpables del crimen, es ella misma quien lo hace.

Di destarlo per tempo il re m’impose, el noble Macduff viene  a despertar al rey acompañado de Banco. Sus gritos al descubrir el crimen despiertan a toda la corte, que se congrega para expresar su horror y maldición a los asesinos. Schiudi, inferno, la bocca “Abre, infierno, la boca” y engulle en tu seno todo lo creado.

ACTO II

Macbeth  se  ha  convertido  en  rey  de  Escocia, aprovechando que la precipitada huida de Malcolm, hijo del rey Duncan, le ha hecho culpable de su asesinato a los ojos de todos. Pero no olvida la profecía, y su esposa debe reclamar su atención, Perche mi sfuggi y sacarle de los pensamientos en que se halla sumido  para convencerle de que mate a Banco y a su hijo y así haga imposible el vaticinio y asegure  su propia sucesión.

La ambición y falta de escrúpulos de Lady Macbeth no tiene límites: La luze langue, ”La luz languidece”… Los muertos no necesitan reinar; para ellos ¡un réquiem y la eternidad!

Bosque cercano al castillo. Chi v’impose unirvi a noi?, “Quien os ha mandado uniros a nosotros?” Ha sido el nuevo  rey quien ha ordenado reunir a dos grupos  de  sicarios para tender una  emboscada y matar a Banco.

Y el general, que ya tenía una premonición y llega comunicando sus temores a su hijo Fleanzio, Studia il passo…Come dal ciel precipita, es asesinado por los sicarios de Macbeth. Pero Fleanzio consigue escapar.

En el castillo se celebra un banquete.  Macbeth acaba de ser advertido en un aparte de la muerte de Banco y cuando su esposa le pregunta por el motivo de que se haya apartado de la fiesta, Che ti scosta, o re mio sposo, Macbeth expresa de cara a la galería su pesar por  la ausencia de Banco. Pero cuando se dispone a ocupar la  silla  vacía del  general,  se queda aterrado al ver en ella su espectro  ensangrentado. Y aunque Lady Macbeth trata de calmarlo y explica a los  invitados que  su  esposo  sufre un ataque pasajero  proponiendo un nuevo brindis, el  espectro  de Banco aparece de nuevo a los ojos de Macbeth, cada vez más despavorido.

Finalmente, la visión desaparece y Macbeth se repone y promete sangre, Sangue a me quell’ombra chiede, pero su mujer le tacha de cobarde  y la corte muestra su confusión y su rechazo, intuyendo el delito.


Macbeth – Carlos Álvarez
Lady Macbeth – Maria Guleghina
Macduff – Marco Berti
Banco – Roberto Scandiuzzi
Malcolm – Javier Palacios
Orquesta Sinfónica y Coros del Gran Teatro del Liceo. Bruno Campanella.
Dirección escénica, Phyllida Lloyd.

Macbeth MET 2014

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
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3 respuestas a Verdi – Macbeth (Actos I y II)

  1. Josep Olivé dijo:

    Extraordinaria ópera de Verdi, de las mejores en mi ranking particular del genio de Busseto. Parece imposible que pueda pertenecer a la época que él mismo denominaba de “galeras”, dado que en mi opinión su calidad estan muy por encima del resto de óperas de ese grupo (desde “I due Foscari” hasta prácticamente “Luisa Miller” para unos o “Stiffelio” para otros). La primera vez que se escucha ya produce un impacto brutal, precisamente y particularme los dos actos que nos traes en este post, y con árias y coros de extraodinaria belleza y calidad. Y hay que insistir es esta más que notable particulaidad: belleza y calidad! Alguna configuración astral debió suceder mientras componía esta ópera porque en ella hay mucho del grandísimo Verdi maduro. Y Shakespeare no se puede quejar. Macbeth, Otello, Falstaff (en sus alegres comadres y en su Enrique IV) no pudieron quedar musicalmente mejor servidos.

    • José Luis dijo:

      Puedo servir de ejemplo de lo que dices. No la conocía,🙄 y como van a pasarla en el cine me puse con ella y, efectivamente, impacto brutal. Menuda intensidad, Shakespeare hubiera podido estar contento.

  2. Pingback: Verdi: Macbeth | Ópera de cine

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