Una Carmen de muerte

minnie-hauk

La soprano americana Minnie Hauk (1851-1929) fue verdaderamente una actriz y cantante de mucho éxito; tanto éxito que, al retirarse, se pudo permitir comprar la villa de Wagner en Triebsen. Fueron muy celebradas sus interpretaciones de Carmen, pero no es probable que le hubiese gustado ser recordada por una de 1880 que narra en sus memorias el empresario James Henry Mapleson:

«Fue mediado el tercer acto, cuando Don José, el tenor Ravelli, estaba a punto de dar una nota alta muy efectiva, que por lo general hacía que se viniese abajo la casa. Carmen se abalanzó hacia él y le abrazó; el porqué, nunca lo he podido entender. Interrumpido en su gran momento, se puso furioso, y por sus gestos parecía como si hubiese decidido lanzar a Madame Hauk sobre la orquesta. Pero ella se mantenía firmemente agarrada al chaleco rojo del cantante, mientras gritaba sin parar “Déjeme, déjeme”, hasta que saltaron todos los botones… Ravelli se precipitó hacia delante exclamando “¡Miren, me ha roto el chaleco!”, con tanta furia que provoco una tormenta de aplausos, al creer la gente que su genuina expresión de ira formaba parte de la representación.»

A Ravelli no se le pasó el enfado por la nota y el vestuario arruinados, y la prensa publicó que en el espectáculo intervenía un tenor que “amenazaba continuamente con asesinar a la primadonna” El marido de la primadonna se sintió lógicamente obligado, como Mapleson recuerda, a «tomar posición en una de las alas del teatro llevando un revolver con el que se proponía disparar al tenor en cuanto éste mostrase la menor intención de aproximarse al personaje hacia el que supuestamente sentía una incontrolable atracción». El relato de Mapleson sobre esta extraña Carmen concluye: «Los cantantes que representaban esos dos personajes llegaron al acuerdo tácito de mantenerse separados uno de otro por una respetable distancia. Ravelli tenía miedo de que Minnie Hauk le estrangulase mientras estaba ocupado en la emisión de un si bemol alto; y Minnie Hauk, por su parte, temía el asesinato con el que Ravelli la había amenazado una y otra vez. Las miradas de amor en esas condiciones eran un poco irreales.»

Matthew Boyden & Nick Kimberley. The rough guide to opera.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
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2 respuestas a Una Carmen de muerte

  1. Estas anécdotas musicales dan mucho juego. En ocasiones, se pasa mal cuando te toca ser testigo de cosas como esta Carmen. Mon Dieu!

    • José Luis dijo:

      Y pueden dar pie a una novela policíaca. Pongamos que a los pocos días, Ravelli aparece muerto con un tiro en la garganta😀

      P:S. La OSCyL, muy bien con Cleopatra, y con las Enigma, de miedo. Io sono felice

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