Un capricho poco caprichoso de Dvorak

Circo (Marc Chagall) Aunque hoy se programe poco y en las grabaciones suela aparecer como relleno de sus sinfonías, el Scherzo capriccioso fue una de las obras que cimentó la fama de Dvorak, seguramente porque su color, su brío, su vals y sus contrastes acaban metiéndose a los oyentes en el bolsillo por poco que la orquesta sea capaz de superar el reto de una interpretación que no debe resultar nada fácil.

Compuesto en unos años de crisis moral, probablemente relacionada con la muerte de su madre, en esta breve pieza hay momentos de melancolía pero el tono dominante es vigorosamente positivo, con muy poco o nada de juego caprichoso. Un tema principal de aire festivo se va entrecruzando con un romántico vals en un ambiente expectante interrumpido por una parte central más lírica y reposada, todo aderezado con colores eslavos, una brillante orquestación y numerosas ocasiones para el lucimiento de los solistas desde que la trompa, sin el menor preámbulo, presenta el primer tema, hasta el vertiginoso final de este brioso scherzo al que no sería difícil encontrar argumento. Menos de quince agradables minutos que pueden disfrutarse ahora con esta magnífica interpretación de la Filarmónica de Berlín dirigida por Rafael Kubelik

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
Esta entrada fue publicada en Nacionalismo, Varios y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s