La alegría es poder devolver un guiño

wink

Alfred Einstein, biógrafo de Mozart, dijo que la desbordante alegria del Presto de la Sinfonía Concertante K. 364 de Mozart se debe principalmente a que “en su cadena de eventos musicales, siempre surge primero lo inesperado, seguido luego de lo esperado” Es decir, la alegria se debe a que podemos devolver sus guiños.


Gidon Kremer, Kim Kashkashian. Wiener Philharmoniker. Nikolaus Harnoncourt

Naturalmente, la sinfonía acaba en carcajada.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
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7 respuestas a La alegría es poder devolver un guiño

  1. Albertini dijo:

    Buenos días JL, me ha venido de perlas escuchar este movimiento de la Sinfonía Concertante de Wolfang. Estoy leyendo su biografía de los Massin y he visto la referencia a la obra de Einstein. No la conocía y sí, me ha transmitido alegría. Sin embargo, lo que pones del guiño no lo he entendido. Un abrazo y buena matinée dominical.

    • José Luis dijo:

      Menudo compromiso… esto es como cuando te piden que expliques un chiste malísimo…😀 (Vamos a ver como salgo de esta) Si partimos de que buena parte del placer (y la alegria) que causa la música está en la capacidad de anticiparla, de “saber lo que viene luego”, o de saber seguirlo, parece claro que un movimiento en el que te sorprenden distintas variaciones que luego se siguen de lo previsible ha de causar mucho placer y mucha alegria. El guiño te sorprende, y poder responder con otro, te causa alegria. Si sigues sin entenderlo, es señal de que gozas de mejor salud mental que yo.

      Un abrazo

  2. Lo único que no me gusta de esta Concertante es que parece que la viola sale perdiendo siempre. Conciertan en igualdad de condiciones, pero el violín es más brillante por lo que juega con ventaja. Igual son imaginaciones mías. El ayudante de concertino se parece a Gardiner. No será?

  3. José Luis dijo:

    Me parece a mí que no será. Y que tu percepción respecto a la viola tiene algo de amor/temor de padre. Leí que, para esta obra, Mozart afinó la viola más alto para tener un sonido más brillante que compitiese con el violín, pero que hoy no se hace, seguramente porque gusta el matiz más triste de la viola. Seguro que ya lo sabías. Leí también que una de las diferencias entre las violas y los violines, es que de los primeros faltan y de los segundos sobran😀

  4. Un Harnoncourt con menos arrugas y menos años, pero tan dispuesto a cantar y bailar con su orquesta como siempre. ¿Y lo del guiño? Tu blog está lleno de guiños, es como la chica de la foto que encabeza la entrada. ¡Salud y alegría!

  5. Pingback: El jeunehomme es una señorita, pero ya va bien | Ancha es mi casa

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