Aufersteh’n

Friedrich Gottlieb Klopstock fue un poeta alemán del siglo XVIII, especialmente famoso por Der Messias, una obra que le ocupó durante toda su vida profesional. Pero para los aficionados a la música es, sobre todo, el autor de Aufersteh’n, (Resurrección), el himno que iluminó a Mahler durante el entierro de Hans von Bulow y dió título a la sinfonía que pudo acabar gracias a su inspiración. Aunque, sin entrar en profundidades, el himno de Klopstok estaría mucho más cerca de Bach que de Mahler.

Mahler solo tomó ocho versos de Klopstok, los primeros que en su sinfonia cantan el coro y la soprano en un ambiente de reverencial expectación.

El resto, a partir del O glaube con que aparece la contralto, son obra suya. La música se dispara a partir de ese momento hacia el colosal final en el que es difícil encontrar rastros de la música de la época de Bach de la que partió. Y si ha valido la pena escuchar a Sheila Armstrong, ahora no hay que perderse a Dame Janet Baker ni ver cómo dirigía Leonard Bernstein a la Sinfónica de Londres.

Aufersteh'n

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También es imperdonable pasar por la “Resurrección” y por Janet Baker sin detenerse en los cinco eternos minutos que dura su “Urlicht”:

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Aquí, unas notas de Peter Gutmann a la sinfonía, que esta semana se escucha en el Delibes.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
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10 respuestas a Aufersteh’n

  1. timamót dijo:

    Si està ben dirigida, tocada i cantada… “gallina de piel” que deia aquell
    La Janet Baker la tinc en el calaixet mental anant de bracet amb la Victòria de los Ángeles, d’un gran gust musical!.

  2. Àngels dijo:

    !!Preciosa!! Janet Baker ,la tengo presente en “el lamento de Dido” y es !perfecta! U.A.y adióooooos 🙂

  3. kalamar dijo:

    única!
    Casualidad: hoy anuncio que vienen a Mdd y Bcn los GMJO a tocarla! y con un contrabajo cefalópodo 😉

  4. Josep Olivé dijo:

    Lo imperdonable es pasarse por alto este post. Hay que detenerse, sumergirse y efectivamente, resucitar con él. Y claro, hay que quedarse a la vera de Baker y su luz primigenia. Sublime sinfonia.

    • José Luis dijo:

      Disfruté como un bellaco anoche con esta segunda. Y aun tengo la boca abierta y los ojos empañados por el Ulricht de la mezzo Charlotte Hellekant. De la que acabo de encontrar este botón de muestra

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