Pillar a Stravinsky robando cartas

poker

Juego de cartas, es un ballet del período neoclásico de Stravinsky. Basado en el juego del poker, se desarrolla en tres manos, “ballet en trois donnes”, que, centradas en la figura del camaleónico y deshonesto comodín, se mueven entre el humor y la sátira y contienen numerosas referencias a la música de otros compositores. De ellas trata esta página.

La más clara, por no decir aparatosa, es la cita literal a la Obertura de El Barbero de Sevilla de Rossini, que se escucha en la Tercera mano:

Pero hay otras muchas alusiones a música ajena, y ya en este video, entre 1:46 y 1:50, el tema de Rossini es hermanado con una obra muy conocida de otro compositor, o eso me ha parecido a mí. Por si hay problemas con el video, este es el fragmento citado:

Esa es (1) la primera y la más fácil de las preguntas de este juego fuera de concursos. Porque, quien tenga ganas de pasar el rato, puede tratar de localizar las obras o compositores que, según dicen los expertos, son citados por Stravinsky en Jeu de cartes. Algunos bastante evidentes, otros muy velados, todos pasados por el tamiz del compositor ruso, aquí sigue lo que hay que buscar, en un orden que no tiene que ver con el de su aparición en escena

(2) Inicio del Segundo movimiento de la Octava Sinfonía de Beethoven. Cuando te lo señalan dices, “Ah, ya”.

(3) Música de El murciélago de Strauss. Sin concretar, creo que se refieren al Vals. Me parece muy difícil.

(4) Tema del destino de la Quinta Sinfonía de Beethoven. Se repite varias veces y es considerada la apropiación más notable, al margen de la cita de Rossini, pero tampoco es fácil caer en la cuenta. Quizás suena también a Moussorgsky

(5) La valse de Ravel. Aunque este es bastante claro y viene además ya con su propia ayuda, una pista de regalo: Se escucha en un fragmento que se inicia con una fanfarria muy Handeliana, quizá una cita literal

También se dice que hay música de Tchaikovsky, de Delibes, y del Concierto para violín y de la ópera Mavra del propio Stravinsky, pero eso es para nota. Y si alguien halla algo que le recuerde a la música de un tal Giuseppe Soroni, también presente según los expertos, que se lo haga mirar.  A ver que encontramos de todo esto en el Jeu de cartes. La versión es de la LSO con Claudio Abbado.

Première donne
0:00 Introduction. Alla breve
0:40 Pas d’action. Meno mosso
1:29 Dance variation. Moderato assai
3:10 Dance of the Joker. Stringendo
4:15 Waltz-Coda. Tranquillo

Deuxième donne
0:00 Introduction. Alla breve
0:20 March. Marcia
2:06 Variations I-IV. Allegretto
4:55 Variation V. Pas de quatre. Sostenuto e pesante
5:38 Coda. Più mosso
6:27 Reprise of March. Marcia
6:57 Ensemble. Con moto

Troisième donne
0:00 Introduction. Alla breve
0:28 Waltz
3:03 Battle between Spades and Hearts. Presto
5:04 Final Dance-Coda. Tempo del principio

Ahora apostaré yo: Tchaikovsky quizá podría esconderse en el Pas d’action…

…o en el vals que concluye la Primera mano

…que haría pensar en el precioso Andantino de su Cuarta Sinfonía.

Y puestos a entretenerse buscando parecidos en vez de escuchar tranquilamente a Stravinsky, el furioso inicio de la Danza del Joker de esa misma Primera mano ¿no tiene algo de la novena de Beethoven? ¿Y al final no suena a Falla?

Delibes = Coppelia, con perdón. Quizás la Coda de la Segunda mano:

Donde Stravinsky podría citar su Concierto para violín es al principio del Ensemble de esa Segunda mano, con sus característicos ostinatos. Más adelante, en 1:49, la madera toca una melodía que me suena.

Por último, especialmente en la versión de Neeme Jarvi dirigiendo la Royal Concertgebouw Orchestra a la que pertenecen estos fragmentos, la Danza final me parece muy americana, muy de musical y de Gershwin. Además, se insinúa un par de veces la obra de la primera pregunta, y unos segundos antes de que el ballet acabe repitiendo otra de las buscadas, yo escucho aquello de “El buen señor es un conquistador”. Qué le vamos a hacer.

Pesquisas aparte, lo cierto es que Jeu de cartes, pieza que inaugurará la temporada de la OSCyL en el Delibes el próximo mes de Octubre, es una composición muy atractiva y una muestra muy clara de cómo Stravinsky empezaba a reunir en su obra la música de sus antecesores. Para que no se diga que aquí todo es juego y frivolidad.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
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9 respuestas a Pillar a Stravinsky robando cartas

  1. Josep Olivé dijo:

    No es que sean parecidos, es que son corta y pega!🙂 La quinta, la octava, Guillermo Tell, la cuarta de Txaikovski, La vals… Sin embargo no llego a captar la novena ni a Gershwin. Y otroas composiciones para nota pues eso, para nota, y como estamos de vacaciones pues para los que hayan suspendido durante la temporada. Sí, ya se, soy yo uno de esos pero con esta calor…🙂

    De todas maneras, como a medida que iba escuchando los cortes me preguntaba: ¿Y como saca esta obra tan poco conocida en pleno mes de agosto, con esta canícula insoportable, cuando bien seguro el auditorio de Valladolid esta cerradito a cal y canto? Bien, las respuesta al final, lo que ha dado pie a que revisar la programación del Delibes para la próxima temporada. Pues teneis un programón de narices! Y perdona la expresión un poco abrupta y falta de elegancia literaria pero es que he quedado “pasmao”. Quería citar algunas cosas interesantes pero es que son muchas! Puestos a citar, pues el concierto mozartiano para dos pianos con Zacharias y Martin, una joya de concierto bien seguro, por la obra y por los solistas, los cinco de Beethoven con Perianes, las sinfonias de Schostakovith i Mahler, sobre todo las sextas de ambos (sencillamente impresionantes!)…nada nada, a disfrutarlo. Pienso acudir a alguno. Ya te diré.🙂

    • José Luis dijo:

      No respondes la primera pregunta, el Youtube en 1:46. Venga, que es la única de mi propia cosecha de la que estoy seguro. Pero es que, además, no estoy muy seguro de que hayas localizado las otras, porque de corta y pega, para mí, nada. ¿No será que has tomado el recordatorio del fragmento original por la cita?😀😀 Veamos… ¿Dónde escuchas el tema del destino en el Jeu de cartes, por ejemplo?

      Programa magnifico, en efecto. Ahora estoy descubriendo las Danzas sinfónicas de Rachmaninov, también el primer día. Y los Rückert Lieder. Luego Kachatryan, Pahud, Lisitsa, el Casasl con un concierto para cuarteto y orquesta de Martinu… Para quien quiera compartir envidia:

      http://www.auditoriomigueldelibes.com/assets/2015/06/TEMPORADAOSCYL20152016.pdf

      Te espero, tengo ganas de que veas qué buena orquesta y qué auditorio tan estupendo. A tiro de AVE de Madrid.

      P.S. Tal como está anunciado, parece que Perianes va a tocar los cinco de Beethoven ¡el mismo día! ¿Tú crees que es posible? Yo espero que no

      • Josep Olivé dijo:

        Mmmmmmmmmm…ehhhhhh…veras…yo…es que…me parece que efestiviwonder… merluzo para arriba soy…ya no te digo más, porque tu imaginación es tan notable como cierta…vaya colada…en los anales de esta ancha casa debería figurar…si, pero para hazmereir de la cosa…y de la casa…madre mia…

        Los cinco el mismo día sí se pueden tocar, un gran pianista puede hacerlo perfectamente, Perianes lo es, pero no lo creo aconsejable para los oyentes del concierto. Puede uno quedarse saturado en exceso, y lo que suena como un prodigio de música concertante puede derivar al final en fatigosa escucha.

        En el PROMS este año ha habido una sesión con los cinco de Prokofiev en una sola tarde-noche. Pero los de Prokofiev presentan unas características que hacen más digerible su audición. El primer concierto apenas dura 14 minutos, viene a ser como un formidable aperitivo que pasa en un plis-plas. Luego vienen el segundo y el tercero que son los platos fuertes, y qué ocurre con el cuarto?…pues que se espera con interés musical y técnico puesto que es para la mano izquierda, y el quinto, largo y muy virtuoso, auténticos fuegos artificiales, suena simplemente a traca final y realmente no tiene demasiada sustancia, así que en el fondo hasta ayuda a la digestión, como si fuera un licor de hierbas, vamos. Es decir, hay un balance compensatorio a lo largo de la cadena de conciertos que, aún siendo una sesión cargada y llena de notas (y con Prokofiev notas bien percutidas, martilleadas con saña en muchos fragmentos, lo cual no debe leerse como un comentario negativo sino estético-musical) que favorece la ingesta, más aún si se trata de una música post-romantica. Todo ello también con un factor positivo a tener en cuenta: tres eran los pianistas encargados de la gesta, con lo cual, la variedad en la interpretación estaba asegurada y la posibilidad de ver a tres grandes pianistas no dejaba de ser también un obvio aliciente.

        No es el caso de los conciertos de Beethoven. Los dos primeros, aunque de factura clásica y con connotaciones mozartianes, tienen un peso específico musical de envergadura. Solo hay que oir sus tiempos lentos, que apuntaban ya al Beethoven de las alturas. Además su duración excede en mucho a los conciertos para piano de la época. Luego viene el tercero, una maravilla, un salto cualitativo importante, no en la forma, pero si en el fondo, con un poso imponente ya de incipiente romanticismo beethoveniano, de larga duración además, como los dos anteriores. Y qué ocurre, que cuando quieres degustar ya el maravilloso, porque es maravilloso de todas todas, el mejor concierto para piano creado jamás, el cuarto, que yo siempre he dicho que es el concierto que hubiera compuesto Schubert, porque suena Schubert cien por cien auténtico, es probable que ya estes saturado y no puedas percibir ni degustar todas sus maravillas. Para el quinto, aún con lo imponente y heroico que es, me temo que ya andarás mirando el reloj. Creo que es un solemne error los cinco en un día, a no ser que unos sean en sesión matinal o otros en sesión vespertina. Aunque hay una evolución musical evidente (1/2 -3 – 4 -5) su caracter clásico-romántico tan marcado puede empachar. Nunca hay que abusar de un buenísimo plato.

        • José Luis dijo:

          Eso mismo pienso yo, y me parecería más servicio al circo que a la música, veremos. Y gracias por tu amplia y matizada respuesta, la comparación con los de Prokofiev lo dice ya todo.Peeeeeeeeeeeeeeeeeeeeero… eso no te exime del cachondeo, porque efectivamente, esta ha sido de traca, te libra que a mediados de Agosto, me parece que esto está más bien desierto. Pero que fuerte! 😀 😀 😀 Para que veas si están camuflados, lo del TA TA TA TA de la Quinta, son las introducciones de cada mano. Tendría que ponerte de penitencia lo del Youtube, pero ya vale🙂 Me conformo con que me digas si no te recuerda a la danza del sable de Khachaturian. Pero… ¡qué fuerte! 😀😀 😀

          • Josep Olivé dijo:

            Ya te digo…ya te digo…en los anales del blog…buf…es que esta calor…eso, la calor!🙂
            Venga, pon otro post rápido no sea que se den cuenta…🙂

          • Josep Olivé dijo:

            Si, aires de esa danza de Khachaturian (que nunca me ha emocionado demasiado…prefiero las polovsianas de Borodin, donde va a parar!)…pero venga, otro post please, que la gente sigue in albis, y ya me vale…🙂🙂🙂 No sé, un post de lo que sea, del zumo de naranja, de las procesiones de hormigas, de lo que sea…🙂

          • José Luis dijo:

            Estoy en ello, y conste que esta semana pensaba tardar más. Hoy a las 12, pasaremos página😀

          • Josep Olivé dijo:

            Esto es un amigo!🙂

  2. Pingback: Stravinsky: Jeu de cartes | Conciertos en el Auditorio Miguel Delibes

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