Veranillo de San Martín

burro

Hay días en estos climas, en casi cualquier época del año, en los que el mundo llega a su perfección, cuando el aire, los cuerpos celestes y la tierra se armonizan, como si la naturaleza se gozase en sus frutos; cuando, en estos desiertos márgenes del planeta, no se desea nada de lo que hemos oído hablar de las latitudes más felices y disfrutamos en las horas brillantes de Florida y Cuba; cuando todo lo vivo da muestras de satisfacción, y el ganado que yace en el suelo parece tener elevados y serenos pensamientos. Hay más probabilidades de encontrar estos paraísos en ese clima puro de octubre al que hemos dado en llamar veranillo de San Martín. El día, inmensamente largo, se duerme en las amplias colinas y los vastos y cálidos campos. Haber vivido todas sus horas de sol, es ser ya suficientemente longevo. Los lugares solitarios no lo parecen tanto. En la linde del bosque, el sorprendido hombre de mundo se ve obligado a dejar todas sus estimaciones urbanas sobre lo grande y lo pequeño, lo sabio y lo necio. La mochila de la costumbre cae de sus espaldas en cuanto da el primer paso en estos recintos. Aquí hay una santidad que avergüenza a nuestras religiones y una realidad que desacredita a nuestros héroes. Aquí descubrimos que la naturaleza es la circunstancia que empequeñece cualquier otra circunstancia y que juzga como un dios a todos los hombres que se acercan a ella. (…) Los troncos de pinos, abetos y robles brillan casi como hierro en el ojo excitado. Los árboles incomunicables comienzan a persuadirnos para que vivamos con ellos abandonando nuestra vida de solemnes nimiedades. Aquí no hay historia, ni iglesia, ni estado que se interponga entre el divino cielo y el año inmortal. Con cuánta facilidad podemos avanzar por el paisaje abierto, absorbidos por nuevos cuadros y por pensamientos que se suceden rápidamente, hasta que poco a poco el recuerdo del hogar queda desalojado, toda memoria borrada por la tiranía del presente, y la naturaleza nos conduce en triunfo.

Naturaleza (Ensayos: Segunda Serie). Ralph W. Emerson

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
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2 respuestas a Veranillo de San Martín

  1. timamót dijo:

    Creia que “l’estiuet de Sant Martí” era al Novembre (Sant Martí és l’11) i com una pausa tèrmica quan ja comença a fer un bon fred.
    Aquest autor Emerson el vaig conèixer quan vaig llegir la magnífica novel·la de John Wuilliams: “Butcher´s Crossing” en que el protagonista és un jove influït per les idees panteistes d’Emerson.

    • José Luis dijo:

      Creus bé, sóc jo el confós. El d’aquests dies, si un cas, seria el de Sant Miquel. I avui, al matí, 6º… Ara no, ara fa un solet preciós.

      També jo he anat a parar a Emerson pel llibre de Williams: Comença per una cita d’aquest paràgraf. Encara no he passat d’aquí, tan ocupat amb elevados pensamientos com el burrito de la foto

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