Hi-Lili, Hi-Lo

LiliAsí que era Hola Lili y no Ay Lili lo que cantaban a dúo Leslie Caron y aquella fascinante marioneta, tan distinta de las que en la Sala Mozart torturaban la espera de los que queríamos ver caer otra lluvia de flechas como la de Fort Apache y que, después de la elipsis del camioncito de juguete del pobre niño de Safari, ya no estábamos para cuentos de niños. Pero nos hacían gritar hasta desgañitarnos para avisar que el demonio llegaba por la espalda y jalear luego su apaleamiento, desesperados por que empezase la película de una vez y volviese la magia de verdad, que, aunque la canción fuera triste, las marionetas de las películas eran otra cosa.

De mayor se entera uno también de que la canción de Lili la compuso un tal Bronislau Kauper, y de que él es el autor de un standar del jazz tan importante como On green Dolphin Street.  Y de Invitation, otra del LP de Bill Evans y Eddie Gómez en el que se encuentra esta excelsa versión de Hi-Lili

que, sin embargo, es, respecto a la de Leslie Caron y Mel Ferrer, como el regalo serio que ha sustituido en Navidad aquellos juguetes del día de Reyes.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
Esta entrada fue publicada en Cine, Jazz, Música y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s