No importa el nombre, todo está en la música

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Shostakovich, como Mahler a quien adoraba, hace música personal, que habla de sí mismo, de sus sentimientos, de sus problemas de sus esperanzas. Por eso sus sinfonías enganchan tanto. (…) La sinfonía [nº 11] habla de la historia de 1905. Pero a veces los compositores escriben un título al comenzar una obra, lo que hizo Shostakovich, para luego quitarlo. No importa el nombre, todo está en la música. Basta una somera idea para seguir el primer movimiento, en el que la orquesta describe un frío invierno, con niebla. El segundo es una explosión, la protesta de la gente. El tercero describe la brutal represión con muchos muertos y el cuarto, es una marcha fúnebre aunque seguida de la esperanza, con la seguridad de que el pueblo triunfará. Hay una historia contada en la música. Ocurrió en Rusia en 1905 pero es trasladable a China hoy, por ejemplo. La humanidad es la misma, nos mueve lo mismo: el amor, los celos, la traición, la represión política, la humanidad no cambia. Shostakovich escribe esto en 1905 pero mantiene vigente su significado hoy. La gran música es imperecedera.

Eliahu Inbal. El Norte de Castilla, 13/01/2015

Esta excelente interpretación de la BBC National Orchestra of Wales dirigida por Thomas Søndergård en los Proms de 2013 (completa aquí), es la que ilustra la explicación de la Sinfonía del siguiente vídeo, el que esta semana se pasa a los “abonados de proximidad” mientras son cómodamente transportados al Auditorio Miguel Delibes de Valladolid. Un gran invento, perfectamente exportable.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
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2 respuestas a No importa el nombre, todo está en la música

  1. Josep Olivé dijo:

    En el cuaderno de l’Auditori dedicado a Dmitri Xistakóvitx se puede leer un párrafo que remacha lo expresado en el blog: “Después del aplastamiento de la revuelta húngara por parte de las tropas soviéticas, Xostakóvitx aprovechó para volver a protestar contra toda vileza, contra todo autoritarismo. Partiendo de un hecho histórico de la Rusia zarista, contruyó una cinematográfica representación de la masacre del pueblo, un grito de alarma contra cualquier acción de estas características. Se trata de la sinfonís n.11, en sol menor, op.103, “El año 1905″. Incluyó, como siempre, temas rusos i al mismo tiempo una canción polonesa de la época de la agresión rusa del siglo XIX, con lo cual, resulta evidente, para quién conociera la canción, que Xistakóvitx escondía muchas informaciones para dejar siempre una de muy clara: su rotundo desacuerdo con la política interna e internacional de los soviets”. Pues eso. Y en el Delibes, en un par de meses o tres (creo) la desconsoladora octava, en do menor, op.65. A disfrutarlo!🙂

    • José Luis dijo:

      Menudo control llevas, efectivamente, en Abril la octava. Respecto a esta, (que disfruté anoche muuuuuucho), el final del comentario del programa de aquí, no es manco:

      (en) la controvertida “autobiografía” de Shostakóvich, S. Volkov atribuyó al compositor las siguientes palabras: “Escribí [la sinfonía] en 1957 y trata de sucesos contemporáneos aunque se llame 1905”. A pesar de que esta fuente ha sido repetidamente discutida y, como siempre en Shostakóvich, las intenciones son ambiguas, no cabe duda de que, con independencia del propósito inicial de su autor, su material sonoro es susceptible de ser interpretado de forma alternativa a como fue concebido. Como toda obra maestra del arte musical, el verdadero valor de cada nueva interpretación es que se exprese en un lenguaje que no solamente hable del pasado, sino también del presente. Para aquellos que asistieron al estreno fueron los acontecimientos de su época. Tal vez para el público de 2016 sean los acontecimientos que suceden en el mundo actual. Si así fuese, Shostakóvich habría logrado trascender a su tiempo, y la sinfonía que hoy nos ocupa merecería seguir siendo programada.

      Fdo. Iñaki F. Rúa

      No está mal, verdad?

      La canción polonesa a la que se refiere, que se oye en el cuarto movimiento, es la Varsoviana, responsable de que sea aun más consciente de mi edad, porque en los programas ni comentan que esta canción fue adoptada y transformada aquí por los anarquistas como “A las barricadas”. Aquí está con la letra original (y un típico coro ruso)

      Esta es la que, por lo visto, ya no conoce la mitad de la población

      Y aquí (en 3:28),la canción en la sinfonia, más clara aún en 4:47

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