Sibelius predicando con el ejemplo y Ray Chen bordándolo

Sibelius Ray Chen

En una ocasión, aconsejando a un alumno sobre la composición de los conciertos, Sibelius dijo que había que ser consciente de la paciencia de la audiencia (y de la estupidez de muchos solistas!) y evitar largos pasajes puramente orquestales.

No queda claro si la frase entre paréntesis pertenece a Sibelius o a quien explica el hecho (Chris Morrison en allmusic.com, cuyas notas sobre el Concierto para violín de Sibelius pueden leerse aquí con una magnífica interpretación de Maxim Vengerov), pero desde luego, al menos en su Concierto para violín, Sibelius predicó con el ejemplo y ya la introducción orquestal se limita a crear en cuatro compases y con un par de notas, un telón de fondo sobre el que el solista presenta inmediatamente el primer tema. Sin embargo, aunque el protagonismo del violín es absoluto a lo largo de todo el concierto, cantidad y calidad son cosas distintas, y la parte de la orquesta, siendo menor, es tan brillante como esa mínima introducción que ha servido al otro juego del mes, extraída del Youtube que sigue abajo con la interpretación de Ray Chen, que el pasado mes de Diciembre demostró en el Delibes de Valladolid su enorme destreza y su arte con este mismo Concierto. Su violín es un Stradivarius que perteneció a Joachim, el gran violinista amigo de Brahms, lo que añadió aún más emoción a la causada por el alud sonoro que extrajo de él, algo que puede experimentarse también atendiendo a los primeros cinco minutos del video (con la sinfónica de Gothenburg, dirigida por Kent Nagano), aunque vale mucho la pena aguardar a la precoz cadenza del primer movimiento (7:42) absolutamente magistral. Pero perderse luego como apiana en el final del segundo (24:20), o la exhibición de virtuosismo en el último… mejor instalarse y disfrutar de toda su gran interpretación.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
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4 respuestas a Sibelius predicando con el ejemplo y Ray Chen bordándolo

  1. Diego dijo:

    Ese ha sido mi concierto de violin imprescindible en todo tiempo, desde que lo conocí hace más de veinte años y para mi insuperable!

  2. Josep Olivé dijo:

    Hace muchos años me impactó tanto este concierto que por la noche soñé en plan pesadilla con su tema zíngaro de su último movimento. Freud ya no esta para consultarle, puesto que no entiendo cómo lo pasé tan mal en el sueño cuando de hecho me agradó muchísimo durante el concierto. Un gran concierto, cuyo precioso tema principal emerge de manera etérea y casi subliminal. Por último, que un violinista de prestigio tenga en sus manos un stradivarius no es una novedad, pero que haya pertenecido a Joachim sí lo es. La aseguradora debe ser de las solventes. La pieza lo vale.

    • José Luis dijo:

      sueños… Freud… subliminal… estamos psicoanalíticos😀 Me parece que no es nada raro que una pesadilla se organice alrededor de un hecho trivial o agradable. Yo recuerdo como deliraba repitiendo una y otra vez el título de un capítulo de Enid Blyton (serie “Aventura”, anterior a “Los cinco”) durante un acceso de fiebre.

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