Infiernos y paraísos

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Esto no estuvo aquí siempre

Si ha habido en tiempos recientes una engañifa injusta, despreciable y en el fondo muy burda, ha sido la autopropaganda de algunos partidos saltados hace poco a la palestra. La base de su publicidad ha sido presentarse como “nuevos” frente a las formaciones “viejas”, proclamarse “más representativos” pese a no haber pasado apenas por las urnas, vociferar que “la gente” (concepto vago y delicuescente) está con ellos, mientras que los demás son “una casta” (término no original, sino copiado del tonto italiano Grillo) al servicio de “los de arriba” (otro concepto tan demagógico y facilón como difuso), y brincar por el tablero con la misma facilidad que los caballos de ajedrez: ahora somos de extrema izquierda, ahora socialdemócratas, ahora de centro, ahora estamos con “los de abajo” como Perón, ahora creemos en la democracia, ahora en el asambleísmo, ahora queremos arrumbar la Constitución, ahora preservarla y reformarla, ahora defendemos el “derecho a decidir”, ahora a medias, ahora tenemos por modelo a Venezuela, o no, mejor a Dinamarca … Si algo parece claro, y sin embargo dista de estarlo para un gran número de votantes, es que ni Podemos ni la CUP, por mencionar a los más conspicuos, son de fiar en absoluto y nada tienen de “nuevos”. Al contrario, su oportunismo y su desfachatez se asemejan enormemente a los del PP, sobre todo cuando éste se siente acorralado; con la diferencia sustancial de que, hasta ahora, ninguno de esos dos partidos se ha sentido acorralado, lo cual equivale a decir que su oportunismo y su desfachatez son vocacionales. Están en su naturaleza, que en modo alguno desdeña engañar a la gente, ni tratarla como a idiota, si eso vale para sus propósitos.

Lo único en lo que no han variado su discurso es en la condena general de lo que han dado en llamar “el régimen del 78” (a la capciosa definición también se han apuntado ERC, IU y otros). La palabra “régimen” está muy connotada: así se calificaba a sí mismo el franquismo. Al aplicar el término al largo periodo democrático que hemos vivido, se intenta asimilarlo a la dictadura, lo cual, como he dicho antes, es injusto, burdo y despreciable, y supone ponerse en contra no sólo de los actuales políticos a menudo corruptos y sin escrúpulos, sino también de los que llevaron a cabo la Transición, todo lo imperfecta que se quiera, e instauraron la democracia sin apenas derramamiento de sangre. Es decir, se ponen del lado de quienes la combatieron en su día. ¿Y quiénes eran esos? Los residuos más recalcitrantes del franquismo, que detestaban al Rey, a Suárez, a su necesario colaborador Carrillo, al General Gutiérrez Mellado y a Felipe González; la extrema derecha terrorista, autora de la matanza de Atocha; una parte considerable del Ejército, muchos de cuyos mandos aún eran leales a Franco, y de ahí que en aquellos años se rumoreara cada poco que había “ruido de sables”, los cuales se convirtieron en estruendo con el golpe fallido de Tejero; la policía, que costó Dios y ayuda que se amoldara a los nuevos tiempos (aquellos sí que eran nuevos de verdad, y no de pacotilla) y comprendiera que su función era proteger a los ciudadanos y no controlarlos y amenazarlos; y ETA, claro, que incrementó su actividad y llegó a asesinar a ochenta personas en un solo año.

Se ha perdido de vista con qué se hubieron de enfrentar los políticos de la época, alegremente denostados ahora por muchos jóvenes y no jóvenes que reclaman para sí un heroísmo que, para su bendición, no está a su alcance. Se han encontrado un país plagado de defectos y carencias e injusticias, pero no intrínsecamente anómalo, como aún lo era el de 1976. Se han encontrado con un Ejército profesional y sometido al poder civil, del que nadie teme que se pueda levantar en armas contra sus políticos y su propia gente; con una policía que, como todas, comete excesos, pero que no representa un peligro para la población ni detiene a capricho; con un país sin censura, con libertad de expresión, en el que se admite cualquier postura (incluida la disgregación) siempre que no la acompañe violencia; con divorcio (no lo hubo hasta 1981), sin sumisión legal de la mujer, con libertad religiosa, con matrimonio homosexual, sin juicios de farsa, con sindicatos (¿o es que ignoran que estaban prohibidos en el franquismo, lo mismo que los partidos y las elecciones?). Quienes han nacido ya con esto no saben o no quieren saber que esto no estuvo aquí siempre; que costó mucho esfuerzo, mucha mano izquierda, mucha habilidad conseguirlo sin casi sangre, así como buenas dosis de renuncia y contemporización necesarias. La prueba del éxito de la operación en su conjunto es la propia existencia de esos partidos “nuevos” pero nada novedosos, dedicados a echar pestes de quienes la llevaron a cabo. Aquellos políticos y aquella sociedad civil sí que tuvieron dificultades, sí que inauguraron una era e hicieron una revolución en sordina, sí que se la jugaron de veras. Hasta la vida, algunos. Lo hicieron regular o mal en algunos aspectos, qué menos. Podría haberse hecho mejor, como toda empresa humana. Pero lo que desde luego no merecen es el vituperio a que se los lleva sometiendo algún tiempo, a ellos y a sus logros. Por parte, además, de ventajistas y megalómanos, de los que la política ha estado llena desde su prehistoria. Nada tan viejo como los caudillos “carismáticos” y con labia. Lo que hoy presume de “nuevo” es en realidad de una ancianidad, qué digo: de una decrepitud pavorosa.

Javier Marías. El País semanal, 14/2/2016.

 

Paraísos de muerte

Hoy voy a hacer algo poco recomendable para un periodista, y es centrar mi artículo en una noticia ya vieja. Pero, por desgracia, se trata de un tema que sigue estando de plena actualidad. Si googleáis las palabras “yeonmi park español” os encontraréis con un vídeo de YouTube en el que la refugiada norcoreana Yeonmi cuenta su historia. Es una intervención que hizo en 2014 durante una conferencia de One Young World en Dublín. Quizá ya lo conozcáis: la película ha dado la vuelta al mundo. Si no lo habéis visto, por favor, no dejéis de hacerlo. Son cinco minutos estremecedores, hipnotizantes. Yo no pude contener las lágrimas. De hecho, hay otras personas que aparecen en la filmación, espectadores de las palabras de la chica, que también se echan a llorar como magdalenas. Resulta imposible no emocionarse.

En 2014, Yeonmi Park tenía 20 años. En el vídeo parece muy joven, una niña vestida con sus mejores galas, con una rosita de tafetán en la cabeza y un primoroso traje oriental de pesadas y crujientes sedas. Parece una figurita de porcelana, una tanagra. Y de pronto esta niña frágil abre la boca y llora, abre la boca y habla. Y cuenta que el régimen norcoreano es una pesadilla; que la gente es condenada a muerte por el simple hecho de haber telefoneado sin autorización al extranjero; que cuando tenía nueve años asistió a la ejecución de la madre de una amiga suya por el delito de haber visto una película de Hollywood. Nos explica que por fin su familia logró escapar del país cuando ella tenía trece años; que la huida fue terrible, infernal; que en Mongolia vio cómo los traficantes chinos violaban a su madre, la cual se ofreció para evitar que la violaran a ella; y que, durante el largo tiempo que vagaron en busca de refugio, se sintieron completamente abandonados, desamparados, ignorados en su dolor, como si tan solo las estrellas del cielo los miraran. Cuenta todo esto sin parar de llorar, pero sus lágrimas son educadas, modestas, silenciosas, no le alteran el gesto ni rompen su discurso, son las lágrimas de alguien que ha llorado tanto que se ha acostumbrado a hacerlo sin aspavientos. Al escucharla, es imposible no pensar en la marea imparable y agónica de los refugiados sirios, en esas columnas de gente desesperada que atraviesan a pie Europa sin que nadie los mire, salvo las estrellas. Esas víctimas a las que los daneses, los suizos y varios Estados alemanes arrebatan sus pocas posesiones, su dinero, sus joyas, un robo que para mayor vergüenza es votado en los Parlamentos democráticos ante la indiferencia de todos nosotros. Por eso es tan necesario ver este vídeo de Park: porque la sencilla veracidad de su testimonio nos obliga a recordar la realidad dantesca de los refugiados, a ponernos en su piel, a salir de nuestra confortable desmemoria.

Pero aún hay algo peor en todo esto, aunque parezca difícil. Y es que colgué el discurso de Yeonmi en mi Facebook y hubo unos cuantos comentarios… ¡a favor del régimen norcoreano! Sí, lo repito porque sé que parecerá mentira: unas pocas personas defendieron esa dictadura disparatada, aberrante y psicopática. De hecho, aprovecharon la ocasión para soltar el viejo discurso de las izquierdas, como si Corea del Norte fuera un lugar revolucionario y progresista. Encontrarme con semejante nivel de ignorancia y de fanatismo a estas alturas me dejó bastante desconsolada.

El afán de justificar lo injustificable para seguir creyendo en utopías es una patología intelectual repetitiva y tenaz. Los paraísos no existen: ni en el cielo, por más que la Inquisición o el ISIS hayan quemado viva a la gente en su nombre, ni en la tierra, aunque los nazis hayan gaseado y los totalitarios marxistas fusilado para implantarlo. Y por cierto: tan bestial es el totalitarismo de derechas como el de izquierdas, aunque la progresía occidental siempre ha sido mucho más tolerante con este último (yo también lo he sido, a mí también me ha costado verlo). Es ese dogmatismo criminal, ya sea islámico o norcoreano, el que subyace tras el drama de los refugiados. Por otra parte, los dogmáticos no son necesariamente tontos. Los hay eruditos y bastante listos, que no inteligentes, porque para mí la verdadera inteligencia, la verdadera sabiduría, exige madurez emocional, autocrítica y empatía. Pero, en cualquier caso, lo que falla en ellos no es el cerebro, sino el corazón. Creo que es gente emocionalmente muy cobarde que necesita respuestas absolutas a las que agarrarse. Son como niños: tienen miedo de la complejidad del mundo, de la incertidumbre de la vida, y exigen que les cuenten cuentos tranquilizadores y consoladores. Pero lo terrible, lo imperdonable, es que sus dulces sueños irreales se terminan convirtiendo en atroces pesadillas verdaderas para incontables víctimas.

Rosa Montero. El País semanal, 14/2/2016.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
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17 respuestas a Infiernos y paraísos

  1. Josep Olivé dijo:

    Magníficos artículos.

    • José Luis dijo:

      Se complementan. Lo triste es que se esté haciendo necesario alzar la voz para hacer ver estas obviedades. Malos tiempos para la razón (de raciocinio, quiero decir😀 )

  2. lluisemili dijo:

    Puedo recordar que el Tejerazo fracasó en su objetivo de restauración militarista pero que supuso un frenazo de todo lo que fuera desarrollo del “estado de las autonomias”? He repetido una y mil veces a mis alumnos jóvenes, cuando todavia los tenia, que aquello era sustancialmente diferente pero no se puede dudar de que con la acción y omisión de grandes “protagonistas” de la Transición se han dado pasos atrás muy considerables respecto a los primeros años: desde la lejana LOAPA, al cepillo de Alfonso Guerra, o a la reciente la “ley mordaza” a la impresentable “union de poderes” (lo contrario de separación de los ídem), la imposición de la lengua castellana y muchos etcéteras. El resumen seria: estamos mucho mejor que en 1976 pero vamos p’atrás.

    No sé yo como está de informado el señor Marias sobre las CUP, no es que yo lo esté mucho pero pocos les niegan la coherencia, consistencia y fidelidad al programa electoral. Pueden ser utópicos y un poco pesados/as, pero no me parecen oportunistas.
    En este sentido parece injusto meterlos en el mismo saco que el magma podemita de errática indefinición que huele, solo huele, a ambición en muchos casos.
    Otra cosa son los Ciudadanos que no merecen que los relacionemos con ninguna “nueva” política. Es mas vieja que ir a pié, como traduciria la Trinca. Don Alejandro Lerroux, empezó, hace más de 110 años, azuzando a la clase obrera de Cataluña contra los frailes y monjas, invitando a violarlas y a quemar conventos y terminó en 1934 presidiendo un gobierno de España del bracete de la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA). Por cierto la palabra Estraperlo, de grata memoria, deriva de una monumental estafa propiciada por un sobrino del “Rey del Paralelo”, un Noos republicano. Su discurso patriótico español/internacionalista/republicano/anticatalanista furioso es un hermoso precedente de esta gentuza que son regeneradores/apuntaladores de estafadores, de izquierdas/de derechas/o lo que haga falta, como Groucho Marx; igualitarios en lo fiscal pero que hoy, si, hoy, ya se han manifestado partidarios de mantener la fiscalidad foral de Navarra; que no defienden mas derechos que los del castellano,única cuestion no negociable, que gozan del patronazgo del IBEX, la Caixa y Banco de Sabadell. Eso si: jovenes y guapitos procedendes de las izquierdistas Jovenes Generaciones del PP y manifestantes junto a nazis, falangistas y Sociedad Civil Catalana. Aquí quien quiere sabe muy bien quien son.
    Si en las Españas dan el pego es porque no quieren enterarse y desean que todo quede como está pero sin lo mas antiestético del PP. O sin los Bonos, los Guerras ni los González (con perdón)

    Lo de la niña; terrible e indiscutible

    Que pena que ya no quede prensa como habia sido El País.
    Este también ha dado muchísimos pasos atrás.
    Veo que todavia es el refugio de mucha gente decente pero la línea editorial a mi me resulta insoportable. Malos tiempos, si.

    Por lo demás todo bien.

    • José Luis dijo:

      No iba la cosa por ahí, pero todo se puede llevar al tema que más interesa a cada cual. A mi me atrae la sociología de este desastre. Y es cierto que El Pais ya no es ni sombra. Linea (?) editorial al margen, es bastante pobre.

    • Josep Olivé dijo:

      Però Lluis, amb l’escrit de Marias es pot estar o no estar d’acord, però se l’enten bastant bé el que vol dir, no? I a Rosa Montero no diguem.

      • lluisemili dijo:

        A Marias no dic que no se l’entengui. El seu estil literari no m’agrada però no és discutible la sega qualitat i. menys, la seva intel·ligibilitat. Per edat he vist i viscut des d’una discreta segona fila tot el que explica de la gent de la meva generació que va fer possible la famosa Transició. Hi ha una pel·li que, en el seu dia, va posar nom al que viviem els que esperavem amb candeletes que es morís Franco: “El desencanto”. Sentir-ho explicar o veure-ho en un suplement de diari o un 30 minuts no és igual que haver-ho viscut. Aquells nois del 1982 ara són uns personatges amb cara de porc (metamorfosi que poden compartir Felipe i Pujol) que ens costa de reconèixer i de saber si han canviat ells o si nosaltres vam ser babaus de creure’ns-els. A Guerra no me l’he cregut mai.

        Quan al terrible text i video de la noia coreana no puc afegir res. La gent que defensa aquesta mena de dictadures i comportaments en nom de meravelloses utopies al cel de Mahoma, al cel de les monges irlandeses o al paradís marxista, estan malalts. I guarda’t d’ells quan es converteixin perquè “cremaran el que adoraven i adoraran el que cremaven” que li va dir no sé qun sant de la França pre-carolíngia al rei Clovis segons deia la meva historia sagrada del cole.
        La teva perplexitat i quasi incredulitat (que vaig presenciar en directe) del que va ser la censura soviètica a obres com la Ventafocs de Prokofiev em fa entendre què és el que no acabeu d’entendre. Hi ha i hi ha hagut gent com aquesta que defensa el règim de Corea del Nord. “Malos tiempos”

        • josep.olivé dijo:

          Lo de la censura soviètica no ho sé des del concert de l’altra dia. No frivolitzis una manera d’expresar-me per donar major èmfasi precisament a lo que he trobat sempre descabellat. De la resta ho deixo estar. Crec que els dos articles són prou sensats i entenedors i molt adients per a ser debatuts sense cap mena d’acidesa.

        • José Luis dijo:

          No es que no acabi d’entendre el que dius, sinó perquè ho dius com resposta a uns articles que denuncien als que poden portar a un desencanto amb majúscules, o pitjor, perquè no es pot qualificar de desencanto el que va resultar de votar a Hitler. I no cal haver viscut a primera fila res més que el que estem vivint ara per adonar-se’n. Mostrar-se perplex davant de les mil quotidianes demostracions de l’estupidesa dels humans, incloent-hi les que senyalen aquests escrits, no vol dir ser un pardillo.

          Potser és que el desencanto d’un revolucionari és molt més dolorós i determinant que el d’un reformista.😀

  3. Josep Olivé dijo:

    Javier Marias nos dice que ante un momento histórico y en un contexto muy preciso, líderes políticos de muy distintas ideologías llegaron a ponerse de acuerdo. Desde Fraga a Carrillo. Insisto, Marías se refiere a un momento muy preciso. El desprecio que la resolución de ese momento histórico merece a muchos políticos de la actualidad es la explicación misma de su desfachatez. Porque desfachatez es reprochar a quienes si llegaron a acuerdos y pactos en situación dificilisima basándose en el diálogo y olvidando odios cuando lo que vemos hoy es la proclamación de la demagogia y el populismo como supremo arte de hacer política. Y es que, mal que le pese a muchos, políticos de la talla de entonces no los hay ahora. Y no me vale, ni es aceptable, que para desacreditar lo que un día se supo hacer, que se invoque al devenir anterior y/o posterior de los protagonistas de aquel entonces. Y no me vale porque Javier Marias se circunscribe a un momento muy preciso de nuestra historia. Me parece muy pobre, intelectualmente hablando, alegar que muchos de ellos tienen ahora cara de cerdo. Muy pobre y de taberna de puerto de mala muerte. También, recurrir a deslegitimar, como ha hecho Lluis, en toda regla al partido de Ciudadanos cuando no viene a cuento. No he dado yo el voto a Ciudadanos ni en las catalanas ni en las españolas. No comulgo con ellos. Pero lo que no es concebible es que se les atribuya el ser muletas de la corrupción de los dos grandes partidos por haber pactado con ellos estabilidad de gobierno. ¿Y entonces en Cataluña, amigo Lluis? ¿Quién es la muleta (y muleta-coalición) del partido que se ha cobrado, y agenciado, y devengado, y reembolsado un 3% de todo lo que se ha movido en 30 años?¿Quién es el partido-muleta del otro partido que se ha cobrado un 3% seguramente hasta de las donaciones de muchos melómanos y amantes de la música (entre ellos yo) para la restitución del órgano del Palau de la Música? No creo que sea Ciudadanos. Más bien son los de las “mans netes”, ¿o no?. Pero claro, el fin (en Cataluña) justifica los medios (en Cataluña). Y el fin justifica tanto los medios como para que, evidentemente, cuando una regidora de ese mismo partido, el de las “mans netes” denuncia en su ayuntamiento corruptelas del partido del que se es muleta se la expulsa. Evidentemente se la expulsa porque es ella quien no tiene las manos suficientemente limpias para ir a Ítaca. Y por último lo de “babaus”. ¿Por qué “babaus” en creer que unos señores obraron con generosidad y demostraron tener mucha mayor altura de miras que muchos protagonistas del esperpento actual? No es ser “babau” quien espera algo de alguien y lo cumple, tal como nos dice Javier Marias. Se es “babau” cuando con, demagógia y populismo, uno se cree que le llevaran a un paraíso quienes no tienen ninguna talla ni moral ni política para prometer tal cosa y además se aprovechan de ello.

    • lluisemili dijo:

      Enterado. Debí callar. Otra vez. Proposito de enmienda.

      • Josep Olivé dijo:

        No, no tienes por qué callar. Si hay algo de lo que lees que no estas de acuerdo no tienes por qué callar. Nadie se come a nadie en esta casa. Hay muchos sucesos en la actualidad que nos mueven a la indignación. Unos los compartiremos y otros no. Pero caramba, no hace falta sacudir a diestro y siniestro ni mostrarse tan ácido para hacer valer un argumento bien razonado. ¿Sabes Lluis que es lo primero que me vino a mi mente en leer a Marias? Pues algo que no cité para no herir susceptibilidades. Una vez heridas, lo cual siento, ya lo expongo. Resulta, que en las elecciones catalanas (ya nadie se acuerda de que las llamaron plebiscitarias, por alguna razón será) un señor con barba, muy joven él, como muy novato (al menos eso parecia) y hablando en castellano en los debates (su partido abandonaba el parlamento cuando alguien hablaba en castellano desde el púlpito, cosas veredes) y defendiendo la marca del partido que apuntala la corrupción en Cataluña (que no es Ciudadanos, creo) dijo, alto y claro, y repetidamente, y en TV3 y en 8TV, que todos los que participaron en la elaboración de la constitución eran fascistas. Ante el estupor general, y sin que ningún moderador le advirtiera de lo inadecuado de su afirmación, ese señor del que no sé ni recuerdo su nombre ahora, satisfecho, complacido y sacando pecho lo repitió nuevamente. No me lo invento Lluis. Eso es lo que denuncia Marias en su artículo. Eso es!, LLuis, eso exactamente es! Como alguien que no ha demostrado nada ni es nadie en política, ni ha hecho la más mínima aportación intelectual a este mundo, cómo alguien así puede tachar de fascistas a todos, a todos los que elaboraron la constitución. Varios de ellos catalanes. Fascistas, por supesto. Y botiflers no digamos. Eso si, el que asesinó a Bultó de manera macabra y siniestra fué bendecido como gran patriota catalán en TV3. Claro, faltaria más, era uno de la CUP que pedia votar a Más. Pues de eso trata el artículo, caramba, que no cuesta nada reconocerlo, Lluis. Si alguien, por muy “malvado” que te parezca hoy, hizo algo bien en su día se le podría reconocer al menos en ese día, y en caso de no hacerlo, no tiene por que despreciarse, y menos aún cuando el desprecio viene de quién (o quienes) hasta ahora nada de nada han demostrado.

  4. José Luis dijo:

    No creo que Marías (ni menos Montero) estuviesen pensando en Cataluña al escribir esos artículos, pero parece evidente que “El proceso” (je je, no había caido yo hasta ahora en la connotación kafkiana) lo inunda todo. Pero, efectivamente, lo que comentas, JO, es un buen ejemplo de las muchas ruedas de molino con que nos quieren hacer comulgar esos ventajistas y megalómanos decrépitos jóvenes de que habla Marías. Y que esos personajes tengan el menor crédito entre la población es un síntoma mucho más alrmante que cualquiera de los problemas (no solo ni principalmente internos) que nos amenazan.

    Naturalmente, nos debemos un trio de cañas.

    • Josep Olivé dijo:

      Y con su espumita bien blanquita.🙂

      Nota aclaratoria: el susodicho de mi ejemplo se apellida Rufian, diputado de ERC, lideró (?) a su partido en las elecciones generales españolas, no en las catalanas tal y como erróneamente he dicho. Error que no afecta en nada a mi argumentación.

  5. lluisemili dijo:

    Adelante con la cerveza

    El dueño de la casa dijo no hace mucho que este no era el lugar para la polémica y por eso debí callarme.

    Muy, muy bien Koroliov tocando de memoria El Arte de la Fuga.

    • José Luis dijo:

      Al dueño de la casa no hay que hacerle demasiado caso, pero supongo que eso lo diría porque me agota discutir escribiendo, incluso cuando tengo las ideas claras, que pocas veces es el caso en política. Pero no me importa que lo hagan otros😀

      Me alegra que Koroliov siga estando bien y que lo hayais disfrutado. Y la cerveza, ya pronto😉

    • Josep Olivé dijo:

      Magnífico Koriolov! Respecto de interpretarla de memória. Resulta curioso que salia al escenario con partitura en mano, que por su tamaño debía ser una reducción de la misma. Sin embargo la mantuvo apartada y bien cerradita durante toda la extensa sesión. Y esta acción la repitió en la dos partes del concierto. Creo que es un aspecto sicológico a tener en cuenta. Más sicológico que musical. Interpretaciones pueden haber muchas, y sin tener que recurrir a Freud. La mia? Esta: Seguridad de memorización cuando sabes que tienes la partitura a mano. Aún así tengo mis dudas. Son estas: Sería un hecho hilarante que un intérprete de élite acudiera a consultar la partitura en caso de fallo de memoria, obligándole a interrumpir la ejecución debido a que la partitura la tiene, si, pero cerrada y apartada. Otros intérpretes lo que hacen es simplemente tener la partitura de manera convencional delante y prácticamente ni mirarla. Hasta el hecho de pasar páginas les debe suponer un momento de distensión. En resumen, y por si otra vez me he liado, quiero decir que la manera que hizo Koriolov me hace pensar que tener simplemente la partitura en plan “guardaespaldas” le es suficiente como para saber que no fallará. Bien está entonces. También pensé en otra razón, que no se cumplió. Es la siguiente: En el momento de los aplausos mostrar la partitura. Es un gesto que no se prodiga. Yo diría que no se hace casi nunca. En mis cuarenta años de asistencia regular a conciertos lo he visto hacer tan solo un pare o tres de veces. No más. De verdad que no entiendo como se hace tan poco este gesto de respeto y agradecimeinto hacia el autor. No digo que se haga siempre, pero…

      Interpretar el “Arte de la fuga” por un solo ejecutante es una tarea colosal y digna del más grande de los méritos. No hay que olvidar que esta obra es eminentemente teórica, con libertad de ser instrumentada como guste y con el número de ejecutantes que se desee. Las voces las definió Bach simplemente trazando un pentagrama para cada una de ellas, y su ejecución simultánea es la demostración de hasta que grado de genielidad contrapuntística tenia este homebre. La última vez que escuché en concierto esta magna obra fué con el matrimonio Koopman. Todos los “Contrapuctus” son interpretados en dos teclados, excepto los cánones, que fué interpretado por Koopman. Hay que tener en cuenta que los “Contracpunctus” 12 y 13, los llamados “espejo”, son imposibles de ejecutar por un solo intérprete. Imposible. Por tanto, la parte del “Rectus” y del “Inversus” deben ser interpretadas una detrás de otra, no al mismo tiempo como esta prescrito. Bien, no es una “violación” intolerable del espíritu contrapuntístico de Bach, me parece bien que se haga y en nada disminuye la enorme calidad musical y técnica que todo pianista debe atesorar para enfrentarse a la gloria de esta obra. Koriolov es de estos. Una gozada total…y aplausos, ovaciones y parabienes para la partitura, aunque estuviera cerrada.

      • José Luis dijo:

        Tercio. Doy por hecho que excluyes los casos en que se muestra la partitura en un estreno, en los que me parece que es la norma. Y, por generalización, también lo he visto siempre que se trata de una obra importante y poco conocida; hace poco aquí, Lisa Tur con las Sonatas del Rosario de Biber, por cierto tremendas (ella y las sonatas) . Puede que Koroliov llevase la partitura en plan guardaespaldas, o como las folclóricas llevan la estampita😀, pero también como un gesto de reconocimiento, aún sin necesidad de mostrarla: “No sea que alguien se piense que esto de El arte de la fuga lo he escrito yo”😀

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