Hace medio siglo: Oscars musicales

Estaban nominadas para diez premios cada una y en la ceremonia del 18 de Abril de 1966 se los repartieron a partes iguales, aunque los más importantes fueron para The sound of music (aquí Sonrisas y lágrimas y en Sudamérica La novicia rebelde porque los distribuidores pensarían que el sonido de la música no vendía), con la historia de la Familia Trapp, tan popular entonces que hasta había protagonizado una colección de cromos, y con las estupendas canciones del musical de Rodgers y Hammerstein,

de la que no es preciso elegir una, porque ya lo hizo John Coltrane.

La música, de Maurice Jarre, era también mucha y muy importante en la otra, Doctor Zhivago, que los sorianos recuerdan muy bien porque los trigales eran los suyos. Y porque Geraldine Chaplin no pasó desapercibida en la capital. Pero del buen trabajo de Jarre no ha quedado demasiado buen recuerdo porque su Tema de Lara, fuera de la película y a las dosis y en las presentaciones en que nos fue suministrado, causó pronto una indigestión que ha derivado en alergia.

Para la primera fue el Oscar a la mejor banda sonora adaptada, y para la segunda el de la original. El premio a la mejor canción fue aquel año para The shadow of your smile, de Johnny Mandel, que, en versión para coros, se escuchaba en The Sandpiper (Castillos en la arena).

La canción merecía y obtuvo mejor suerte que la de la película, con docenas de versiones tan buenas como esta de Sarah Vaughan. Bueno: casi tan buenas.

Ese año, concursaba en esa categoría el tema principal de Los Paraguas de Cherburgo,

y quizás Michel Legrand se hubiese llevado una estatuilla si la elegida hubiese sido la genial Watch what happens, que se hizo pronto un standard del jazz y de la que Ella Fitzgerald hizo una estupenda y quizás insuperable versión acompañada por el trio de Tommy Flanagan.

Finalmente, fue también el año de La balada de Cat Ballou, de aquella película con una nada ingenua pero sí muy explosiva Jane Fonda y con Lee Marvin en un mítico papel de pistolero borracho que le valió el Oscar, en la que Nat King Cole y un actor cómico llamado Stubby Kaye hacían de coro griego narrando la historia. Fue el último trabajo de Nat King Cole, muy popular aquí por sus canciones en español, que murió antes de que se estrenase esta película, hace ya más de cincuenta años.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
Esta entrada fue publicada en Bandas Sonoras, Hace 50 años. Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Hace medio siglo: Oscars musicales

  1. gloria aparicio dijo:

    Nunca he podido olvidar esa pelicula y aún menos su deliciosa Música…..alguna vez se la he puesto a mis nietos , unos atienden con interés, otros no… claro, la deben de notar “ñoña”…. pero a mi me sigue conmoviendo, aún y que me se de carretilla todos los diálogos que se me adelantan en el pensamiento,,,,y ya de la Música que vamos a decir,, deliciosa y muy apropiada en cada escena….a mi me parece una película deliciosa aún y sabiendo que no casa con los tiempos que vivimos, pero hay que disfrutarla como un cuento…. no entiendo como no confiaban en su Música para mí su mayor atractivo……

  2. Gracias José Luis. Creo que nunca he visto Doctor Zhivago. Tengo curiosidad, la verdad. Lo que sí es cierto es que, parece que la partitura es muuucho más que el tema de Lara. Tal vez cambie mi consideración por Maurice Jarre, del que tenía un concepto forjado desde la (más atrevida) ignorancia. Las canciones de Sonrisas y lágrimas, estupendas. My favourite things tiene versiones en jazz muy logradas.

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s