De una canción a un escalofrio (y a un parecido a medio descubrir)

Esta es la canción, interpretada por una soprano llamada Magdalena Hajossyova

Y esta, una transcripción para cello, a cargo de la ex-niña prodigio Alisa Weilerstein, que puede servir para aclarar o acabar de inquietar las neuronas musicales de quienes hayan creído reconocer algo en ella.

Pero para confirmar o descubrir lo que es y llegar al escalofrío anunciado, antes hay que leer un cuento muy romántico. Que dice así:

Josefina y Ana CermákováAntonino estaba cada día más enamorado de Josefina. Desde el foso, la veía actuar y triunfar cantando operetas, pero él era sólo un viola de la orquesta, y ella, además de una actriz que a los 17 años ya triunfaba en la escena, pertenecía a una familia muy rica, de modo que Antonino no se atrevía a declararle su amor. Ni siquiera cuando le contrataron para darle clases de piano a ella y a una hermana pequeña llamada Ana y pudo tenerla cerca a diario. Y aunque aprovechó la circunstancia para escribirle unas canciones, el regalo no hizo el efecto deseado.

Con el tiempo, la simpatía del joven empezó a dirigirse hacia Ana y acabó casándose con ella. Cuatro años después, Josefina dejaba el teatro y se casaba con un importante y aristocrático político, siendo Antonino el padrino de la boda. Las dos parejas se llevaban muy bien, y Josefina invitaba a menudo a su hermana y a su cuñado a una mansión que tenía en el campo, que Antonino llegó a considerar su segundo hogar.

Pasaron algunos años. Antonino, que se había convertido en un compositor muy importante, estaba concluyendo una estancia en el extranjero cuando le llegaron noticias de que la salud de Josefina, que ya se había mostrado endeble, empezaba a quebrarse de forma definitiva. Y decidió intercalar en el concierto para violoncelo que estaba escribiendo una variación sobre una canción suya que siempre le había gustado mucho a su querida cuñada. La canción se titulaba “Lasst mich Allein”, Déjame sola, y en el concierto aparecía así, tras un pasaje de transición:

Al poco de volver a su querida patria y cuando daba los toques finales al concierto, Josefina falleció. Tenía sólo 46 años. Y Antonino quiso volver a recordarla con una nueva cita de esa canción, justo antes del poderoso final de la obra, al acabar la coda, esta vez encomendando la melodía al concertino, en uno de los momentos más bellos de este bellísimo concierto que concluye, como este cuento que no tiene nada de cuento, así:

Un momento de absoluto escalofrío, especialmente si se tiene presente el sentimiento con que lo escribió Dvorak. Y que, además, me recuerda mucho a… ¿qué? Estos emocionantes compases del violín al final del concierto

me evocan algo que a bote pronto sitúo en la mágica detención del tiempo en La presentación de la rosa de Der Rosenkavalier, escena que, llegada como el Pisuerga, podemos disfrutar ahora mismo en esta gloriosísima interpretación de las señoras Von Otter y Bonney, con Carlos Kleiber y la orquesta de la Wiener Staatsoper en el foso

Pero aunque algo hay en el ambiente, me parece muy poco. De modo que, si realmente recuerda tanto a otra cosa y alguien la descubre, se ganará mi gratitud y la recomendación de acercarse a Valladolid para escuchar el concierto de Dvorak esta semana, interpretado nada menos que por Truls Mork Daniel Müller-Schott y con Lopez-Cobos dirigiendo a la OSCyL. Y el que no, también. Y el que quiera y no pueda, que se ponga el disco de Rostropovich y Karajan, que es el que he usado para estos audios, y cierre los ojos. O este video, con los ojos y los oidos bien abiertos, que vale mucho la pena porque no la hay.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
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8 respuestas a De una canción a un escalofrio (y a un parecido a medio descubrir)

  1. lluisemili dijo:

    Estàs inspirat nen!
    Quin text més bonic i quins comentaris tan inspirats i poètics. La frase “la mágica detención del tiempo en La presentación de la rosa de Der Rosenkavalier” és teva? si ho és et felicito per bonica i ben trobada i si no ho és et felicito per haver-la triat.
    Jo no he aconseguit identificar la cançó dins del concert -meravellós- de Dvorak. Potser és de tant que me’l se o potser és que estic en baixa forma.Gràcies
    Veig que a can Pisuerga també us ha arribat l’epidèmia de canvis d’intèrprets. A can Llobregat no parem, especialment al Liceu.

    • José Luis dijo:

      Gràcies, amic, suposo que compartim la mateixa sensació davant d’aquesta escena. No ho he copiat, però em temo que no dec ser el primer que junta aquestes paraules.

      No sé si vols dir que no reconeixes o que no situes la cançó. La cita es a l’Adagio, a 3:14 aquí,

      No és la mateixa tonada exacta, sembla com si fos la segona veu o una transposició a un altre escala.

      Aquesta temporada és la primera cancel•lació, ja veurem. Però ja es va deixar de fer un cicle de música antiga al que portaven gent de tant nivell com Suzuki o Lezhneva…

      • lluisemili dijo:

        Vull dir que quan sento la cançó no “em sona” que és una cosa que m’acostuma(va?) a funcionar

        • José Luis dijo:

          Taxa la (va?), perquè em penso que ni els més joves oïdes absoluts del lugar

          • lluisemili dijo:

            Gràcies.
            Moment cri, cri: Taxa en castellà= tasa, una especie de impuesto .
            “Tacha” té una traducció que grinyola= “ratlla” perquè no la fa servir ningú oralment.
            I tatxa és una mostra de meló o un clau de tapisser dels decoratius que queden a la vista (el meu pare venia mobles), “fer bé la tatxa seguida és difícil”

          • José Luis dijo:

            Em grinyolava “taxa”, però he obeït al Languaje Tool

            Tatxa, com tachuela. Però no trobo equivalent castellà per la del meló. Ni per la ” Mena d’espina de fusta que es troba a l’interior del suro; tall o trosset triangular o quadrat que s’arranca de vora la geniva del suro, mentre és a l’arbre, per saber-ne el gruix i qualitat (Gir., Empordà, ap. BDC, xiii, 150)” que suposo relacionada.

  2. lluisemili dijo:

    I jo tinc molta oida i memòria musical però, malauradament, no tinc “oïda absoluta”. Recordo les melodies però les transporto, no encerto a reproduir les notes de memòria; ni ,menys, dir-ne el nom. El meu germà si que en tenia, i la meva germana en té i diu que de vegades ho lamenta perquè sent “la lletra” (do-mi-sol-do) de les melodies i li agradaria ser capaç de no saber-la.
    Segur que és un tema per l’ Heinrich von Burgerland. Dona-li records
    No sé si estic abusant de la ancha casa. Si no és el lloc adequat modera el comentari

    • José Luis dijo:

      Els que saben música també diuen que, de tant en tant, els agradaria sentir-la com els que no sabem, crec que ho vaig llegir a Mariss Jansons. Ja li comentaré, amb els teus records a l’Heinrich, el tema és interessant. I pel que fa a l’abús, no em facis riure.

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