Gran cine en la ya no tan pequeña pantalla

Screen-Shot-2014-06-19-at-3.04.44-PM

La jaula de oro, Yi Yi, Ida, Caché, El placer, No matarás, Corn Island, Dheepan, El regreso, Quemado por el sol: Diez películas que tienen bastantes cosas en común. La primera y principal, tratarse de obras maestras que por sí solas bastarían para considerar al cine como un arte con tantas mayúsculas como el que más. La segunda y relativamente triste, que algunas de ellas ni se han estrenado aquí y la mayoría habrán pasado desapercibidas incluso para los aficionados que frecuentan las salas menos comerciales o sólo se reponen muy de tarde en tarde en las filmotecas; relativamente porque, tercera, todas se encuentran en plataformas a las que se puede acceder por cuotas anuales inferiores al precio de media docena de localidades, o en canales de televisión asociados al contrato telefónico. Y no será lo mismo, de acuerdo, pero con las actuales pantallas domesticas, la diferencia no es tan importante, especialmente en películas que no han sido diseñadas precisamente para impresionar por el formato de sus imágenes. Además de que, en casa no se oye ni se huele más que lo que se quiere.

Las plataformas van a suponer una nueva vida para el cine. Películas que no generaban ya ningún beneficio a sus autores, y que sólo contados cinéfilos podían ocasionalmente disfrutar en contadas filmotecas son ahora fácilmente accesibles para cualquiera. Pronto todo estará en la red: Todo. Ya hay páginas hasta para comparar precios y para ayudar en la selección entre tanto material, un asunto éste de no poca importancia y que requiere su propio aprendizaje: Directores preferidos, películas premiadas en festivales “menores”, críticos afines… y, sobre todo, las pistas que abre cada  nuevo descubrimiento. El último, el que ha acabado de empujar este comentario, una inmensa chejoviana turca titulada Sueño de Invierno que envidiaría el propio Chejov, cuyos 200 minutos (tres horas veinte minutos, sí) se devoran con tanto interés y emoción como se hace con el mejor Shakespeare, y que tiene el valor añadido, quinta característica de muchas de las películas de la lista, de poner en evidencia los presuntuosos y embotados cerebros de los artistas y ciudadanos del primer mundo: Tan buena, tan bien escrita, dirigida, filmada e interpretada, que el inicio del Andantino de la Sonata nº 20 en la mayor de Schubert que, interpretada por Brendel, se repite en algunas escenas, parece simplemente lo adecuado para ella.

De modo que, entre libro y libro, entre concierto y concierto, y si es preciso, dejándose de tanta serie, póngase usted un cine en casa y empiece a bucear en esa una nueva edad de oro de un arte que además de entretener y emocionar, descubre mundos, cuestiona prejuicios y hasta puede desasnarnos un poquito: Este Sueño de invierno y las otras diez películas enumeradas al principio lo demuestran.

Winter-Sleep-2014-Movie

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
Esta entrada fue publicada en Cine. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Gran cine en la ya no tan pequeña pantalla

  1. lluisemili dijo:

    Quines plataformes aconselles?

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s