Siempre nos quedará París

Siempre nos quedará París

Pocos hubieran apostado en los duros años de la Guerra Fría por Rajmáninov y Shostakóvich como dos de los compositores más populares en los primeros años del siglo XXI. Y sin embargo sus obras son muy interpretadas y sobre todo muy valoradas por público e intérpretes, mientras los grandes compositores de hace cincuenta años son excepcionales en el repertorio de las orquestas sinfónicas. Muchos motivos se pueden dar para este error de apreciación histórica, pero sin duda el más definitivo es haber olvidado que el arte es simplemente comunicación y principalmente comunicación de emociones o experiencias humanas. No se trata de que el siglo XXI haya vuelto al  romanticismo decimonónico, a  los arrebatos pasionales, a la búsqueda de amores imposibles. En todo caso, habría una  vuelta a  los  valores de ese estilo  tan pasajero pero  tan duradero al mismo  tiempo que  fue  el Biedermeier, cuando al finalizar  las guerras napoleónicas se buscó conscientemente un arte sencillo, funcional,  tranquilo, que  recuperara  los valores que parecían haberse perdido en épocas de tantos cambios como fueron  las décadas siguientes a  la revolución Francesa (1789). Se lo llamó “arte burgués” y fue despreciado por los grandes teóricos de los siglos XIX y XX, pero siguió impregnando la sociedad y regresó con fuerza cuando llegó una nueva época de crisis, la posterior a la primera Guerra mundial. Y estos tiempos de desconcierto e internet, pero también de fuertes desafíos culturales y sociales, parece estar regresando de nuevo y con fuerza ese gusto por un arte que exprese y emocione, al tiempo que se inserta fuertemente en la tradición.

Maruxa Baliñas, Notas a un programa de La OSCyL

El arte “sencillo, funcional y tranquilo” del Biedermeier parece, si acaso, más cercano a Rachmaninov que a Shostakovich, que sin embargo coinciden en perseguir  ese  “arte que exprese y emocione”, el que nunca se va para siempre.

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
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10 respuestas a Siempre nos quedará París

  1. lluisemili dijo:

    Va doncs de Xostakovitx.
    Anit vam assistir al darrer concert de la temporada de Càmera de l’Auditori. Els Casals tocant tres quartets de Xostakovitx. Són bons però sobre tot que bons són tots els quartets de Don Dmitri.
    Penso que se’ls pot aplicar allò que dèiem de la Patètica de Txaikovski: és en els quartets que surt del seu armari soviètic.
    Veient´los tocar ens vam fer conscient de com era de diferent simplement sentir-los (pins i tot en directe) descobrir que aquell sò que sembla del violí el produeix el violoncel, com és d’impressionant i eficaç veure tres instrumentistes tocant sobre una nota prolongada ad infinitum en un filat que feia pensar en la Caballé de la bona època.
    Chapeau Dmitri i gràcies Qt Casals

    • lluisemili dijo:

      Programa: Qts núms. 6, 8 i 5.
      Encore “3r Moviment Lento assai e cantante tranquillo del Qt Op 135 de Ludwig Van”, preciós per cert.

    • José Luis dijo:

      Les essències t’inspiren, segurament és cert que Don Dimitri es va esplaiar més amb la música de cambra que amb cap altre. I la fascinació de les notes sostingudes, també és veritat.

      El segon moviment crec que cita el seu motto, DSCH. I no li cal orquestra per ensordir.

      El Casals va venint per aquí, aquest any ens va deixar clavats amb el concert per quartet de Martinu.

    • josep.olivé dijo:

      Jo crec que va sortir i entrar, i entrar i sortir, constantment de l’armari soviètic, tant en quartets com en simfonies. Quan escolto els quartets (els de l’altre dia a l’Auditori amb el Casals, per exemple) m’arriba la mateixa sensació colpidora, descarnada i seca, que quan escolto les seves simfonies. Una lluita desesperada, no sols envers l’entorn i les circumptàncies, sinó també interna. En tot cas, el periple vital d’una persona expresada en música. Extraordinari! Nota: Que tal la novela de J.Barnes sobre Xostakóvitx? Algú l’ha llegit? És recomenable?

  2. lluisemili dijo:

    L’escena de Casablanca és preciosa pero aquí és una mica Pisuerga no?

  3. josep.olivé dijo:

    Estoy con problemas de conexión. El concierto de Xostakóvitx és el primero (con trompeta) o el segundo? El segundo se interpreta muy poco y por mucho que digan que es facilillo (estaba dedicado a su hijo, creo) o banal a mi me gusta mucho.

  4. josep.olivé dijo:

    …o “Paris bien vale una misa…y dos…y tres…”. Fascinante su dimensión cultural y vanguardista en tantas y tantas épocas!

    No puedo conectarme con facilidad. El concierto de Xostakóvitx és el segundo? Porque esta obra si es de las “tranquilas” de Dmitri, criticada muy injustamente como banal y sencillita (creo que estaba dedicada su hijo pequeño). A mi me gusta, pero se interpreta raras veces. La oirás en el Delibes? Disney le dedicó una buena escena, también criticada por los anti-dismey pero que a mi me encanta. Gustos …y otras cosas.

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