Que el dolor no te detenga

Mareando la perdiz a todas horas con la salud, dando consejos más o menos peregrinos o histéricos, detallando los síntomas de la enfermedad más rara, los secretos de la interpretación del electrocardiograma o las últimas novedades en el tratamiento de lo intratable. Y a la vez, en los intermedios publicitarios en los que se ha prohibido anunciar el tabaco, se promociona la leche sin lactosa o los alimentos sin gluten como si una y otra cosa, el mismo azúcar de la leche materna y una proteína del trigo (nada más natural si eso garantizase algo), fuesen veneno. Y ahora, este último atentado a la ética de la razón pura que diría el innombrable: Que el dolor no te detenga.

De modo que si te duele la espalda, acalla como sea el aviso de la madre naturaleza y vete a darle raquetazos a la pelota, que eso es diversión y salud, es decir, Dios, aunque esa es otra. Y si la mano te arde al acercarla al fuego, deja que se abrase y avisa a los amigos de barbacoa.   Y como el ejercicio es bueno, pégate buenas maratones a pleno sol tanto como te sea posible, porque el motor humano debe ser el único que no sufre y acorta su vida cuando se le lleva al límite. Y, en todo caso, procura alejarte de la lógica y del peligroso sentido común, no sea que aprendas.

Afortunadamente, un clavo quita otro clavo, y como esos antiinflamatorios en aerosol tampoco sirven para mucho más que el agua milagrosa con que Angel Mur (y otros masajistas,  pero este era el del Barça, el mío) solucionaba todos los males de sus futbolistas, al ciudadano que le duele la rodilla o la espalda porque tiene algo fastidiado  le sigue doliendo igual después del Flogoprofeno de turno, y se queda quieto o consulta con alguien que sepa.  O con internet si es tan insensato.

Desafortunadamente, recomendando cremas protectoras en vez de sombras y sombreros, también se está vendiendo la irracionalidad. Y, como lo contrario no da votos, nadie se preocupa lo más mínimo de que nos vuelvan cada vez más tontos, o lo intenten, aun sin enterarse.

forges-migrana

Acerca de José Luis

Las apariencias engañan... o no.
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5 respuestas a Que el dolor no te detenga

  1. josep.olivé dijo:

    Aquejado de una reciente (y notable) lumbalgia fuí a urgencias. Me trataron correctamente. Me sometí obedientemente a la prescripción médica que se me dió y ya estoy casi del todo recuperado. Con la salud prefiero la ciencia. La tele e internet es para otras cosas. Unas buenas, otras no tanto.

  2. Me callo lo mío, que igual me zurráis…

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