Dualidad

Rusos en Reichsatg

Uno de los terrenos en los que la música llega mejor donde no alcanzan las palabras es en el de la  expresión de sentimientos ambiguos o contradictorios. Y aunque habrán muchos y mejores ejemplos de ello, es fácil encontrarlos en las obras de autores soviéticos como Shostakovich o Prokofiev, quizás pero no sólo porque componían bajo la mirada de la censura. Es el caso de la Sexta Sinfonía de Prokofiev, siempre entre el dolor o el temor y la alegría o la esperanza, y, en algunos momentos, con estas sensaciones superpuestas. Así, en su Vivace final, podemos imaginar a Pedro corriendo feliz por el bosque mientras es observado amenazadoramente por el lobo.

A propósito de esa sinfonia, acabada tras la Segunda Guerra Mundial, Prokofief dijo: “Ahora nos regocijamos en nuestra gran victoria, pero todos nosotros tenemos heridas que no pueden ser curadas. Unos han perdido a seres queridos, otros han perdido su salud. Esto no debe olvidarse. Y es esta la ambivalencia que caracteriza la obra, particularmente evidente en su coda final y en el acorde con que concluye brusca e inesperadamente, un mi bemol en principio heroico que algunos llegan a calificar de alegre, pero que resulta por lo menos inquietante.

Tenemos tambien el ejemplo de su Séptima y última, con el vals del segundo movimiento, que, al margen de derivar en un terrorífico final  (como hace la marcha del fusilamiento de Cavaradossi en Tosca), expresa magistralmente la ambivalencia de la nostalgia, como sucede con los recuerdos de alguien que se sabe cercano a la muerte.

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Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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4 respuestas a Dualidad

  1. Josep Olivé dijo:

    Al menos en nuestro país se escuchan poco las sinfoníes de Prokófiev, La primera sinfonia, por su carácter, es la única que se interpreta con cierta frecuencia. La quinta tal vez podría decirse que también. Pero el resto es como si no existieran. Sirva este espléndido post para demostrar lo injusto de la situación. El sinfonismo de Prokofiev bien vale una misa…y dos…y tres….

    • José Luis dijo:

      Sí, no acabo de entender la razón. Fedoseyev dirigió aquí la séptima como no la he oído en ninguna grabación. Pero estaba programada la sexta, con lo que también la escuché un poco y me parece estupenda.

  2. lluisemili dijo:

    Idò, tornarem a anar a missa.

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