De grabaciones descatalogadas (3) -Castillos y Residencias de Baviera: La Orquesta de la Corte Bávara en el Siglo XVI

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De la contraportada:

La vida musical de los “Castillos y Residencias de Baviera”, en pleno florecimiento en el siglo XVIII, había ya alcanzado en el XVII un primer y brillante apogeo. Las influencias musicales ejercidas por la Iglesia, el celo con que príncipes, patricios y burgueses se entregaban a la música, las favorables condiciones económicas y las múltiples relaciones exteriores tejidas con el sur habían permitido a Munich convertirse en el escenario de todos los acontecimientos culturales. En torno al “genius loci” Orlando di Lasso se agrupó el círculo formado por sus alumnos y numerosos extranjeros. Ellos hicieron afluir hacia Baviera el arte y el espíritu del fin del Renacimiento italiano y del naciente barroco, imprimiendo el sello de su personalidad y su arte en la ciencia musical y otorgando a Munich su reputación como un importante centro musical  de Europa.

Cuando BASF se retiró de Harmonia-Mundi a finales de los setenta, sus maravillosos vinilos se pusieron en venta a precios irrisorios. Y junto a obras conocidas elegidas a sabiendas, como una caja con los conciertos para órgano y orquesta de Handel por el Collegium Aureum o un par de discos de Elly Ameling y Jörg Demus cantando lieder de Schubert y Schumann, adquirí sin mayores contemplaciones alguna cosa desconocida. La titulada “Castillos y Residencias de Baviera: Munchen II”, que debió llamarme la atención por el precioso grabado de su portada  (“Vista de conjunto de la orilla derecha del Isar en dirección Oeste. Aguafuerte coloreado y dorado de Georg Hoefnagel (1986)”), resultó ser una colección de música antigua, en su mayoría religiosa, en la que hoy sólo reconozco el nombre de Orlando di Lasso, y que no escucharía entonces más de una vez.

Ahora me llama la atención una canción que no parece precisamente muy cortesana, un madrigal secular de Lasso titulado Matona mia cara, en el que un soldado alemán, en un italiano mal chapurreado y salpicado de palabras francesas (“bon”, “compagnon”) requiebra a una dama (Matona, matrona) con palabras de doble sentido (“foller”, que no existe en ninguna lengua y puede ser “querer” además de lo que se entiende perfectamente en italiano y en español), en unos versos tan intraducibles que justifican aventurarse a una  traducción rimada propia:

Matona, mia cara, Mi follere canzon, / Señora mía querida, quiero cantarte una melodía
Cantar sotto finestra, Lantze bon compagnon. / Cantarte bajo la ventana, un lancero es buena compañía
Don don don, diri diri don don don don.
Ti prego m’ascoltare, che mi cantar de bon, / Te ruego me escuches, que bien canto mi canción
E mi ti foller bene, come greco e capon. / Y yo te quiero (follar) bien, como un griego a un capón
Don don don, diri diri don don don don.
Comandar alle cacce, cacciar, cacciar con le falcon, / Mándame a cazar, cazaré, cazaré con el halcón,
Mi ti portar becacce, grasse come rognon. / Te traeré becadas, gordas como un riñón
Don don don, diri diri don don don don.
Se mi non saper dire, tante belle razon, / Si yo no sé decir, ninguna bella razón
Petrarcha mi non saper, Ne fonte d’Helicon. / (es porque) No sé nada de Petrarca, Ni de la fuente de Helicón
Don don don, diri diri don don don don.
Se ti mi foller bene, mi non esser poltron, / Si tú me quieres (follar) bien, no seré cicatero
Mi ficcar tutta notte urtar, urtar, urtar come monton, / Me pasare toda la noche empujando, empujando como un carnero
Don don don, diri diri don don don don

Después de la interpretación con acompañamiento instrumental de la Capella antiqua de Munich dirigida por Konrad Ruhland, vale la pena disfrutar también de la versión a cappella de los fabulosos King’s Singers.

Otra canción muy llamativa de ese doble LP, es Das gelaüt zu Speyer (Num kumbt hieher all),Las campanas de Speyer (Ahora venid aquí todos)“,  obra de Ludwig Sennfl, un suizo que a principios del XVI estuvo al servicio de la corte de Munich y que, además de abundante música sacra, fue un inspirado maestro del lied al que le gustaban los retos del contrapunto, como demuestra este complicado canon a seis voces, cada una con su propio texto, en el que, entre ánimos y consejos a los campaneros,  se intercalan las onomatopeyas de las distintas campanas de la catedral, desde la más pequeña (gling, glang) hasta la más grande (bam)

Antecedente sofisticado de La virgen de la cueva, puede también recordar un villancico, especialmente a los que en Navidad cantábamos El gallo muerto, más o menos como estos pirados:

Perpetrado lo cual, de nuevo Las campanas de Speyer, en una animada versión de I Faggiolini que me sirve para empezar a desear Felices Navidades a todos.

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Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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5 respuestas a De grabaciones descatalogadas (3) -Castillos y Residencias de Baviera: La Orquesta de la Corte Bávara en el Siglo XVI

  1. Angels dijo:

    Me han encantado y he disfrutado mucho Gracias por todo .) ) Dudo que me salgan los emoticones ,porque tengo la cabeza muy dispersa.U.A.y adióooooòs

  2. Angels dijo:

    : ) 😉 😀

  3. Pau dijo:

    Fantàstic… i ho “haveu” vist això? Messi qui si no!!

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