Más silbidos de película

Whistling in the dark

Aunque M sea la más memorable y haya merecido capítulo aparte, no es desde luego la primera película en que se escuchó silbar. Y no hace falta buscar entre las aparecidas en los cuatro años de cine sonoro que la precedieron, porque ya en la inaugural, en 1927, supieron aprovechar que El cantor de Jazz era también un buen silbador: Al Jolson en Toot, Toot, Tootsie

En cambio, M sí que debió ser la primera en que un silbido se utilizó como leit motiv, asociado a una  decisión criminal. Pero esa idea pronto tuvo seguidores, porque en 1932, sólo un año después de su estreno,  Paul Muni ambientaba sus asesinatos silbando música de una ópera, en Scarface, de Howard Hawks,

y recientemente, Tarantino recuperó la idea en la gamberra Kill Bill para la secuencia de presentación de una de sus santas,  la “Víbora de la montaña de California”, que silba una desenfadada melodía mientras se dispone a dar su picadura mortal.

Sin embargo, esa música era propiedad nada menos de Bernard Herrmann, quien la había compuesto y usado de forma similar en un thriller psiquiátrico de 1968, aquí titulado Nervios rotos, sobre un muchacho perturbado que se obsesiona por una chica.

Naturalmente, en el cine no sólo se ha silbado al asesinar. También se ha silbado, y mucho, sin mayores pretensiones o con otros pensamientos. Entre los principales silbadores, tenemos a los personajes de Walt Disney, primero Mickey Mouse, que, con permiso del mudo gato Félix, inauguró oficialmente su andadura y la de los dibujos animados con sonido sincronizado, sólo un año después de El cantor de jazz, silbando al navegar en Steamboat Willie (El vapor Willie) una canción de 1911 de la que tomó su título esa película, Steamboat Bill. 

Luego con Pepito Grillo proponiéndose como conciencia a Pinocho en Dame un silbidito, o silbando para no pecar

y a Blancanieves y sus animalitos, Silbando al trabajar.

Finalmente, en el cine de carne y hueso, dos imprescindibles: La Marcha del Coronel Bogey de El puente sobre el rio Kwai, el orgullo británico de la inolvidable película de David Lean, Silbando voy mientras pienso en escapar

y Busca siempre el lado positivo de la vida, la gloriosa secuencia final de La vida de Brian de los Monty Python, porque si hay una forma de expresar optimismo en la circunstancia más desesperada, es silbando al acabar.

Pero falta un título: ¿Alguien ha reconocido lo que silbaba Paul Muni en Scarface?
























Sexteto de Lucia de Lammermoor de Donizetti, Chi mi frena in tal momento muy oportuno cuando uno se dispone para un asesinato.

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Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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2 respuestas a Más silbidos de película

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