El canto de las sirenas (XXXVII) – Mozart, la obra o la vida

Es difícil escribir sobre Wolfgang Amadeus Mozart. Cuando se quiere hablar sobre su obra musical se cruza la biografía. Y a la inversa. Pese a ello son muchos los que se atreven a dedicarle estudio e interés. Y no son necesariamente músicos de profesión ni musicólogos

El encuentro con Mozart se produce siempre al filo de una singular dicotomía: o se entrega el analista a la obra de forma puramente técnica, o se aborda la figura histórica del personaje en el complejo mundo de relaciones y la época de grandes transformaciones en que vivió. (…) Cuanto más se profundiza en sus composiciones musicales más en segundo plano queda el argumento de la vida. Pero si se subordina la obra a la vida acaba sucediendo lo mismo. Tal es la fascinación que la leyenda de esa vida misteriosa provoca, con su inaudito final, y con su glorificación póstuma.

Ante la fuerza de sus dispositivos musicales el mundo entero parece de pronto lejano, distante y transfigurado. Pero la vida del compositor, ante la evidencia persuasiva de esa música, suscita perplejidades turbadoras. 

¿Cómo pudo truncarse de cuajo una vida musical tan dotada y bien dispuesta? ¿Cómo es posible que la sociedad vienesa fuese ciega al lamentable sino del más ilustre de sus hijos? ¿O es que esa sociedad no estaba suficientemente preparada – como ninguna suele estarlo – para acoger ese escándalo que es siempre el exceso de inteligencia y sensibilidad, o de dotación artística y poética? 

¿Era posible, sin suscitar riadas de aversión celosa, o sin provocar el abrazo de anaconda de las peores pasiones tristes (y la envidia es una de las más espantosas), admitir sin inmutarse un acopio tan extraordinario de inteligencia, sensibilidad y maestría? ¿Cómo aceptar que al Niño Prodigio iba a suceder también el Artista Genial capaz de dejar en evidencia a todas las mediocridades que se disputaban, en esos tiempos revueltos, últimos días del  Ancíen Regime, la preeminencia en los negocios y las empresas musicales de la ciudad de Viena? 

No podía pedirse a esa sociedad predilección ni diligencia con un personaje proclive a evidenciar a colegas y rivales su mediocridad, o su falta de dotación y de inteligencia musical. Poco a poco el vacío fue rodeando, cual serpiente gigantesca, a Wolfgang Amadeus, o fue apretándole hasta estrangularle. Mozart, a diferencia de Beethoven, no fue capaz de agarrar al destino por el cuello. Más bien la fuerza del sino cayó sobre él como una pedrada (hasta aplastarlo). 

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Todo lo que en estas páginas aparece en este color verde, son citas literales del libro El canto de las Sirenas de Eugenio Trías; en negro están los ajustes gramaticales, lo resumido y todo lo que proviene de su texto. Y en este azul, lo añadido, comentarios propios y definiciones o explicaciones de terceros, a menudo de la wikipedia.
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Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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10 respuestas a El canto de las sirenas (XXXVII) – Mozart, la obra o la vida

  1. gloria aparicio dijo:

    Seguramente va sonar muy ridículo lo que voy a confesar pero Mozart nunca me ha suscitado interés o contemplacion delante de otros otros Músicos , pocas de sus piezas consiguen llegarme al alma como lo recibo de Beethoven, Mahler, Schumann, y tantos más, supongo que es pura ignorancia pero quiero ser sincera, le admiro por la facilidad que tenia en construir con relevante dominio y facilidad una Música que se pegaba bien al oido y que va a perdurar siglos… y siglos , conste que no la rechazo faltaria más…. eso seria un sacrilegio , pero a mi humilde parecer , tanto el personaje como su música esta demasiado….. mitificado ? bueno, no se si es la palabra correcta, En un viaje a Viena acabé de darme cuenta ,la casa natal de Mozart como ya sabreis muchos de vosotros es un hormiguero de visitantes , establecimientos con su nombre, etc…. al dia siguiente visité la casa y estudio de Haydn, ,nos quedamos perplejos , sus pianos ,claves, y manuscritos, y solo dos personas apreciandolo, mi hija y yo, ni un alma más eso si, una anciana señora amabilisima que cuidaba de la casa nos hizo entusiasmada de guia sin ninguna prisa y sin querer cobrarnos nada, , alli descubri mucho más de lo que yo sabia de ese maravilloso Músico y maestro de Mozart…….

  2. lluisemili dijo:

    És estrany. Jo vaig visitar la casa natal de Mozart a Salzburg.

    • gloria aparicio dijo:

      Si perdó, de salzburg parlo jo , potser no m’expressat bé, i ho tinc clar perque per questions de la feina he estat quatre vegades en diferents dates i sempre m’he trovat amb el mateix,….. Si, tens raó Lluis, volia dir “en el viatge a Austria” ha estat un lapsus per l’edad (78) el que m’extranya es que a tu no et causes aquesta sensació tant freda i comercial , si tens ocassió fes-te una volteta per la casa natal de Haydn (crèc que a Viena ….) veurás el contraste un carrer també estret però solitari , ja en començar a pujar l’escala et sentirás envoltat només per la Música del Mestre i la salutació amable d’una encantadora senyora que et dirá que pots fer fotos a tot menys a les pintures o litografies penjades i li pots preguntar del Músic el que vulguis ella parla anglés amb dificultat però , amb molta passió, i es que el Mestre també ho mereix…….

    • José Luis dijo:

      Creo que te entiendo bien, pero estarás de acuerdo en que tampoco vamos a minusvalorar la música de Mozart porque le hagan tanto marketing. También puedo coincidir en que el Mozart más habitual y hasta el más reconocible es el vital, luminoso y alegre, algo que a los llorones nos interesa menos. Pero hay días para todo, y además, Mozart también tiene montones de piezas con pasajes de una enorme gravedad, que a veces, por contraste o quizás por estar orquestados de forma más cristalina, resultan más impresionantes aún. Mozart llora por lo bajini, pero no se queda manco. Cosas que ya sabes perfectamente, creo que, más que nada, te da rabia que a otros no les hagan el mismo caso; lo cual, por otro lado, mientras no dejen de interpretarlos, realmente nos importa un pito

  3. gloria aparicio dijo:

    Eso último es lo que deseo……como bien dices es lo que importa….

  4. lluisemili dijo:

    Molts salzburguresos estan també embafats i fins al coco de tant Mozart (com nosaltres comencem a estar-ho de tant Gaudí).
    I Haydn mereix encara més atenció de la que ll’hi prestem, tot i que Déu n’hi dó.
    Però el duo de les dues noies al “Cosí” (Soave …), l’aria de la Comtessa a “Le nozze” (Dove son…), el crescendo del pseudo final del “Don Giovanni” (Don Giovanni, a cena meco…) són de gallina de piel.
    I què coi! no cal triar. Afortunadament podem tenir Haydn, Mozart, Bach, Beethoven, …

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