EBNDCD – Capriccio sopra la lontananza del fratello dilettissimo, BWV 992

Puede que el queridísimo hermano no se lo estuviese pasando tan mal, pero son los que se quedan los que siempre sufren. Vayamos escuchando su lamento en una de las extraordinarias interpretaciones de Rosalyn Türeck.

Puede que el queridísimo hermano fuera Johann Jakob, inmediato predecesor y tres años mayor que Johann Sebastian, y la ausencia, la ocasionada por su enrolamiento como oboísta en la guardia de honor del rey Carlos XII de Suecia. Pero también hay quien defiende que el “hermano” era su amigo de infancia Georg Erdmann, o hasta el mismo Bach, que se habría imaginado la añoranza causada por su propia partida de Lüneburg. En cualquier caso, la idea o la realidad del alejamiento de alguien muy querido inspira en un jovencísimo Bach una sorprendente composición para clavecín, una “obra maestra que ya  anuncia la grandeza del futuro maestro” en palabras de Albert Schweitzer, pero también la única obra en que, seguramente siguiendo el ejemplo de las Sonatas Bíblicas de Kuhnau, describe lo que su música quiere expresar, ya desde el título pero sobre todo con las palabras que acompañan cada una de las seis breves partes que forman el Capricho. Y que, más allá de sus virtudes compositivas, revela la asombrosa intensidad y madurez de las emociones que podía sentir y ser capaz de transmitir un muchacho que, a lo sumo, tenía entonces veinte años.

[00:36] Arioso : Adagio – Ist eine Schmeichelung der Freunde, um denselben von seiner Reiseabzuhalten (Son los halagos que le hacen sus amigos tratando de disuadirle del viaje). En si bemol mayor, la clave con que se pretendía expresar serenidad; minuto y medio de belleza absoluta en una delicadísima expresión de afecto, impregnada ya por la tristeza de la ausencia. Puede que nunca se haya compuesto nada más específicamente apropiado para acompañar el recuerdo de  un hermano querido.

[02:15] Andante – Ist eine Vorstellung unterschiedlicher Casuum, die ihm in der Fremde könnten vorfallen (Es una representación de las muchas desgracias que pueden acontecerle en el extranjero) Una fuga y cambios de tonalidad para evocar las vicisitudes de la aventura que quiere emprender el amigo

[03:44] Adagiosissimo – Ist ein allgemeines Lamento der Freunde (Es un lamento general de sus amigos). El movimiento central, el más largo con él último, es el núcleo de la obra, la dolorosa y preciosa chacona que ha cerrado la sexta temporada del quesesto (tr, con un basso ostinato que se repite doce veces adquiriendo cada vez mayor protagonismo, como el dolor que va creciendo a medida que la melodía principal va desgranando sus versos y los corazones de los amigos comparten un mismo temor, con un dolor dulce y sosegado (tanto como pide ese exigente “adagiosissimo”) pero a la vez profundo y grave, calificativos con los que su contemporáneo Mathesson trató de retener las palabras que se escapan entre los dedos al escuchar este pequeña joya.

[00:01] Andante con moto – Allhier kommen die Freunde (weil sie doch sehen, dass es anders nicht sein kann) und nehmen Abschied (De todas partes llegan amigos suyos (que, viéndose incapaces de hacerle cambiar de idea) se despiden de él). O cómo cambiar de tercio y entonar un esperanzado brindis haciendo de tripas corazón en cuarenta y cinco segundos.

[00:46] Aria di postiglione. Allegro poco. Llega el coche de caballos, con el postillón tocando la corneta, ti-to-to, ti-to-to; ya que el hermano ha de partir, imaginemos que la vida le va a sonreir en su nuevo destino, ya desde el mismo viaje.

[02:40] Fuga all’imitazione della cornetta di postiglione. Y el Capricho concluye con una fuga marca de la casa basada en el mismo motivo de la corneta, en Si bemol mayor como el primer movimiento, pero ahora Vivace; un final triunfal, como lo que se desea para el fratello dilettismo de nuestro dilettisimo fratello.

De propina, tras la transcripción interpretada por András Schiff, cosecha del 89, el Lamento en v.o.  por Edward Smith, que no es lágrima de pavo.

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Las apariencias no engañan
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6 respuestas a EBNDCD – Capriccio sopra la lontananza del fratello dilettissimo, BWV 992

  1. timamót dijo:

    És una obra que adoro. El títol m’emociona (en italià) com ell ho va escriure “Capriccio sopra la lontananza del suo fratello dilettissimo”
    M’agrada en les diferents versions i transcripcions.
    Encara que vaig necessitar la pista de l’autor per caure del “cavall”. Vaig mirar de sentir tants “Lamento” i alguns tant macos, que et suggereixo la idea per a un seguit de posts sobre el tema.

    • José Luis dijo:

      No sé si és del suo fratelo o del fratelo, ho trobo de les dues formes, encara que sembla més freqüent com tu dius. T’agraeixo la idea, i enhorabona, campiona, no hi ha forma… 😀

  2. lluisemili dijo:

    “En su dia” vaig recòrrer a Gilbert Bécaud amb allò de “Comme est lourd d’apporter l’absence de l’ami…” quan un “dilettissimo” amic se’n va anar a lesseves amples terres.
    Em rendeixo. Com sempre Bach és el millor. Per expressar el dolor de l’absència o pel que sigui.

    • José Luis dijo:

      Home, aquest de Becaud (que bo que era i segueix sent) va marxar una mica més lluny. I segur que aquesta cançó ha fet plorar a molts.

      Rendits sempre, quasi com davant de certa parella invencible. Bach matisa els sentiments com ningú, l’arioso és un altre meravella en aquest sentit.

  3. lluisemili dijo:

    Els singles no portaven les lletres i o reproduïem els sons (Xilops yu yeyeye) o enteniem alguna coseta (si era en francès) i el que no ens ho inventavem.
    Això de “que feixuc és de suportar, l’absencia de l’amic” ho entenia i m’arribava el sentiment. Que l’ami (o amie, que sona igual) fos mort no ho captava ni poc ni molt.
    He pensat sovint i, probablement ja he escrit. que hi ha òperes que m’agraden menys ara que les sento i veig sobretitolades. El que a mi em diu la música i el sò de les paraules cantades màgradava més.

    • José Luis dijo:

      Potser és generacional. M’he passat la vida, no ja sense entendre sinó sense preocupar-me del que deien les cançons, ni lamentar no entendre-ho. I no parlem ja si es tractava de música clàssica. De fet va ser al començar amb l’òpera (i els blogs) que vaig descobrir que existien. I tampoc m’importaria gaire tornar enrere. Hi ha excepcions, és clar, el “remember me” del lament (precisament) de Dido, o tota la conya de la Despina del Cosi, del Fígaro i del Leporello (oi va, tempo non ha escusate)…(un altre serie: Lletres imprescindibles). Encara que potser és allò de la zorra y las uvas. Perquè, estic pensant que les que entenc bé, bé que m’agraden: Brassens, Brel. Pot ser perquè, no és tant el qué diuen (el subtitulat), com com ho diuen, l’encaix d’una paraula concreta amb la música el que sí que paga la pena.

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