Migas de Proust (14)

Anciana durmiendo (Rembrandt)

…como había contraído la costumbre de pensar en alta voz, ya no se fijaba en que hubiera alguien o no en el cuarto de al lado, y muchas veces la oía decir, dirigiéndose a sí misma: “Tengo que acordarme bien de que no he dormido”

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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