La libertad del arte

Los argumentos hacen a veces un flaco favor a las ideas que pretenden defender. Se retiran unas fotografías, se condena a un rapero, y los que reaccionan hablando de  intolerancia, de ataque a la libertad de expresión o de retorno del fascismo, no quieren detenerse en el contenido de las obras en cuestión: Es arte, no hay límites.

¿No? ¿En ningún caso? ¿Tampoco si esas fotos ensalzasen a unos nazis, o las letras del rapero fuesen homófobas o machistas? ¿Y no habría salido en hombros la galerista si fuesen retratos glorificadores de Franco y sus ministros lo que se hubiera negado a exponer? O peor aún: ¿No se incluye en el rechazo a una ideología todo el arte de sus adeptos, como sucede con Wagner o Celine, por más absolutamente inocente que en ese sentido pueda ser? Y rizando el rizo ¿no se acaba de estrenar una Carmen en la que, por no hacer coincidir los aplausos con un acto de violencia de género, ya no es ella la asesinada por Don José sino su asesina?

Pero queda un último delirio, que debiera ser el previo: ¿Es que es arte todo lo que se canta y todo lo que se enmarca? Porque, de ser así, ya saben: Si quieren glorificar a un asesino o amenazar impunemente a alguien, háganlo cantando o enmarquen el libelo. Que, además, siempre habrá quien se lo compre, y no precisamente por su valor artístico.

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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4 respuestas a La libertad del arte

  1. Josep Olivé dijo:

    Efectivamente. Si alguien deja constancia de que desea la muerte de un personaje público mediante un mensaje privado puede tener graves problemas con la justicia, y con razón. Pero si ese alguien es artista entonces tiene la ventaja de que no tiene ni por que hacerlo en privado, sino que públicamente y con altavoz lo anuncia y proclama. Y ese mezquino deseo se hace público y tiene repercusión pública. Y en cambio parece ser que debe ser respetado por ser la obra de un artista. Ya ves, toda una “eximente” cuando debería ser un claro “agravante”.

    • José Luis dijo:

      Agravando el agravante cuando de arte no hay nada, no ya porque te guste o no, sino porque toda su aportación es el panfleto, al que han puesto etiqueta de arte, como se han puesto a sí mismos el título de artistas.

      • Josep Olivé dijo:

        …y como con esa condición de artista “sublime” poco reconocimiento logran más allà de primos, hermanos y algunos paisanos y conocidos, de manera bien calculada montan un buen sarao/trampa (en la que se cae tontamente y demasiado fácilmente) mediante la cual pueden ser reconocidos de manera victimista como “sublimes” artistas perseguidos… No hace mucho una artista en Barcelona, sin venir a cuento de nada de nada porque se trataba de la entrega de unos premios que otorgaba el municipio va y soltó una estupidez macabra sobre la oración del padre-nuestro…Fués la expresión artística de un artista. y da igual que nada tuviera que ver con el acto. Digo yo que entonces tambien podria hacer una obra de arte con otras oraciones de alguna otra religión, no?…Pues me parece que no.

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