EBNDCD – El precio del historicismo


Instrumentos de época, formaciones reducidas y un tempo generalmente más rápido (sin pasarse): El historicismo (moderado) ha ganado la partida. Una moda, sí, pero una moda razonable y verdaderamente acorde con los gustos del público. De modo que, por ejemplo, el Deposuit Potentes del Magnificat, ese otro precioso momento de rabia de Bach clamando contra los poderosos, ya no se escucha así

sino así:

El precio indiscutible es la práctica desaparición de Bach de los programas de las orquestas sinfónicas.  Hay que abonarse a ciclos de música antigua o acudir a conciertos especiales para escuchar a Bach, salvo  alguna obra para solista, porque, afortunadamente o quizás por eso mismo, es la propina elegida por muchos de ellos. Propina que, en más de una ocasión, vale tanto o más que todo el concierto. Aunque no la interpreten con instrumentos de época.

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Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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2 respuestas a EBNDCD – El precio del historicismo

  1. Josep Olivé dijo:

    Efectivamente Bach no se programa en las temporadas estables de las grandes formaciones sinfónicas y es una pena. Y es una pena porque ambos «territorios» no deberían ser incompatibles. Hasta los grandes clásicos y muchos de los románticos pueden ser ya escuchados en las salas de conciertos con formaciones historicistas. Bach tiene la suficiente producción como para deleitar/contentar a todos. El gran predominio de las versiones historicistas con Bach es debido, no tengo ninguna duda, a la grandísima calidad, especialización y rigor con que ha sido tratado por unos divulgadores de ensueño: Gardiner, Herreweghe, Hannouncurt, Jacobs, Hogwood, Crhistie, McCreesh, Minkovski, Higginbottom, Savall, Pinnock, King…. Todos ellos con unas formaciones corales y orquestales que te dejan con la boca abierta. Uno no se cuestiona cómo le sirven la música cuando su recepción es tan pura, tan extraordinaria. Lo que creo que sí deberíamos escuchar con muchísima más frecuencia con las orquesta sinfónicas es con sus obras concertantes para violin/violines y orquesta y piano/pianos y orquesta. Una lástima que no sea así. Y por último la gran excepción en el catalogo inmenso de Bach y sus versiones historicistas: en sus obras para teclado el clave no ha desplazado al piano. El placer de escuchar Bach en un imponente piano de cola negro negríssimo no tiene comparación posible con el clave.

    • José Luis dijo:

      Siempre encuentras momento para reivindicar el piano, 😀 y tienes toda la razón (en eso y en todo lo que has escrito, incluyendo la calificación de esa lista de directores.) El Bach del mes que viene también lo hace, lo de reivindicar el piano, de pasada. Pero me pasa ahora por la cabeza que en esa ausencia de Bach puede influir que, en el terreno de las obras concertantes, el piano no parezca atreverse a desplazar el piano. Todo se andará. De momento, ya es norma que los primeros clásicos se interpreten tal como fueron orquestados, por formaciones muy reducidas de las mismas orquestas sinfónicas. Puede que no volvamos a escuchar Bachs megasinfónicos, pero sí en ese formato, con cuerdas de tripa o no.

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