Lo que arde


Poemas como hogueras, como fogatas en un descampado. Donde la palabra no es el lugar del saber, ni siquiera de la experiencia o de la memoria, sino del fuego. Donde todo lo que hemos vivido, lo que somos, debe arder. Poemas como el humo de las hogueras, como las pavesas, como el fuego y la escoria.

Gustavo Martín Garzo – El cuarto de al lado

Famous Blue Raincoat
It’s four in the morning, the end of December
I’m writing you now just to see if you’re better
New York is cold, but I like where I’m living
There’s music on Clinton Street all through the evening
I hear that you’re building your little house deep in the desert
You’re living for nothing now, I hope you’re keeping some kind of record
Yes, and Jane came by with a lock of your hair
She said that you gave it to her
That night that you planned to go clear
Did you ever go clear?
Ah, the last time we saw you you looked so much older
Your famous blue raincoat was torn at the shoulder
You’d been to the station to meet every train, but
You came home without Lili Marlene
And you treated my woman to a flake of your life
When she came home she was nobody’s wife           .       
Well I see you there with the rose in your teeth
One more thin gypsy thief
Well, I see Jane’s awake
She sends her regards
And what can I tell you my brother, my killer
What can I possibly say?
I guess that I miss you, I guess I forgive you
I’m glad you stood in my way
If you ever come by here, for Jane or for me
Your enemy is sleeping, and his woman is free
Yes, and thanks, for the trouble you took from her eyes
I thought it was there for good so I never tried
And Jane came by with a lock of your hair
She said that you gave it to her
That night that you planned to go clear
Sincerely, a friend
Famoso impermeable azul
Son las 4 de la mañana, finales de diciembre
Te escribo sólamente para saber si estás mejor
Nueva York es frío, pero me gusta donde vivo
En Clinton Street lleva sonando música toda la tarde
He oído que estás construyendo tu casa en lo profundo del desierto
Ahora no tienes nada por lo que vivir, espero que tomes algunas notas
Sí, y Jane se vino con un mechón de tu pelo
Dijo que tú se lo diste
La noche en que decidisteis aclararos
¿Os habéis aclarado nunca?
Ah, la última vez que te vimos parecías mucho más viejo
Tu famoso impermeable azul tenía rotos los hombros
Has estado yendo a la estación a esperar los trenes, pero
Volviste a casa sin Lili Marlene
Y trataste a mi mujer como a una escama de tu vida
Cuando volvió a casa ya no era la mujer de nadie
Te imagino allí con la rosa entre tus dientes
Otro pobre gitano ladrón
Bien, veo que Jane se ha despertado.
Te manda saludos
¿Qué puedo decirte, mi hermano, mi asesino?
¿Qué quieres que te diga?
Creo que te extraño, creo que te perdono.
Me alegro de que estuvieras en mi camino.
Si alguna vez vuelves, a por Jane o a por mí
Tu enemigo duerme y su mujer es libre
Sí, y gracias, por llevarte el dolor de sus ojos
pensé que era para bien, por eso nunca lo intenté yo
Y Jane llegó con un mechón de tu pelo.
Dijo que tú se lo diste
la noche en que decidisteis aclararos
Atentamente, un amigo

En recuerdo de Leonard Cohen, fallecido hoy hace dos años.

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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2 respuestas a Lo que arde

  1. Florencia Saez dijo:

    ¡Genial!

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