Migas de Proust (28)

Toda mujer siente que, cuanto mayor es su poder sobre un hombre, el único medio de marcharse es huir. Fugitiva por reina, así es.

É ver! L’ho abbandonato
senza un saluto, un bacio!In quelle
trine morbide…
nell’alcova dorata
v’é un silenzio
gelido, mortal,
v’è un silenzio,
un freddo che m’agghiaccia!
Ed io che m’ero avvezza
a una carezza
voluttuosa,
di labbra ardenti e
d’infuocate braccia…
or ho tutt’altra cosa!
O mia dimora umile,
tu mi ritorni innanzi
gaia, isolata, bianca
come un sogno gentile
di pace e d’amor!
¡Es cierto! ¡Le abandoné
sin un saludo, un beso!¡Tras esas mórbidas
cortinas…
de la dorada alcoba
hay un silencio
helado, mortal,
un silencio,
un frío que me hiela!
¡Y yo que me
había acostumbrado
a una caricia voluptuosa
de ardientes labios y
apasionados brazos…
tengo ahora todo lo contrario!
¡Oh, mi humilde morada,
vuelves a aparecérteme
alegre, aislada, blanca
como un sueño gentil
de paz y de amor!
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Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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