Dulces despertares

Aunque el propio Haydn lo desmentía, se dijo que la Sorpresa de su Sinfonia nº 94 estaba específicamente destinada a una buena señora que siempre se dormía en sus conciertos: Una amable y fácil melodia iniciando en pianissimo el Andante, y… PATAPLUM!

Stravinsky y su Pájaro de Fuego también han debido sobresaltar a más de uno. Y la red ha hecho famoso un despertar:

Pero el compositor que más parece haber buscado estos sustos es Mahler, ya desde su Primera Sinfonía, cuando el hipnótico Frère Jacques se apaga y el último movimiento estalla furiosamente,

de un modo bastante similar a lo que ocurre con el Im Tempo des Scherzos que sigue al Urlicht de la Resurrección

y en la coda final del Ruhewoll de la Cuarta, por poner tres famosos ejemplos.

Anuncios

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
Esta entrada fue publicada en Clásica y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s