Migas de Proust (33)

…y la lumbre, cociendo como si fueran una pasta los apetitosos olores cuajados en el aire de la habitación y que estaban ya levantados y trabajados por la frescura soleada y húmeda de la mañana, los hojaldraba, los doraba, les daba arrugas y volumen, haciendo  un invisible y palpable pastel de provincias…

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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