El pianista, el alegato de la música

En pocas películas como en El pianista de Polanski la música adquiere tanto carácter realmente protagonista. Incluso sin oírse, con la Polonesa que Spilzman, en el emocionado reencuentro con un piano durante su viacrucis, sólo puede imaginar por no delatar su presencia.

Pero, sobre todo, en la también inolvidable escena en que el famélico fugitivo toca la Balada nº 1 en Sol menor de Chopin ante el militar que le ha sorprendido en su escondite, un oficial alemán en cuya mirada se puede leer el sinsentido de su papel, la derrota del odio y la mentira ante la emoción compartida que suscita el arte, ante la verdad del corazón. Pocos alegatos como el de la música para dejar en evidencia a la estupidez humana.

-♦-

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
Esta entrada fue publicada en Cine, Música, Piano, Romanticismo y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a El pianista, el alegato de la música

  1. Josep Olivé dijo:

    Este post es una maravilla, de música, de cine y de texto!

  2. José Luis dijo:

    Gracias, amigo, esa escena vale más que un millón de palabras.

  3. Pingback: El pianista, el alegato de la música — Ancha es mi casa – Mateo Pereira

  4. Pingback: Joel ante Bach | Ancha es mi casa

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s